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	<title>Academia Boliviana de la Lengua</title>
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		<title>Academia Boliviana de la Lengua</title>
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		<title>Rivadeneira Prada, Ra&#250;l. Lenguaje y era audiovisual</title>
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		<dc:date>2016-04-27T09:58:07Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Tatiana Alvarado Teodorika</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;LENGUAJE Y ERA AUDIOVISUAL RA&#218;L RIVADENEIRA PRADA (leer la biograf&#237;a) &lt;br class='autobr' /&gt;
In principio erat Verbum &lt;br class='autobr' /&gt;
Perge&#241;o este ensayo aguijoneado por m&#250;ltiples voces de alarma ante la supremac&#237;a de la imagen en el mundo que nos ha tocado vivir; en este tiempo bautizado como la Era Audiovisual. Tan grande es el sobresalto que muchos piensan que el hombre del futuro ser&#225; sordo y mudo para los sonidos del lenguaje, y, para colmo de males, analfabeto. &#191;Es verdad que el lenguaje agoniza? &#191;Sucumbir&#225; la (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?rubrique12" rel="directory"&gt;Discursos de ingreso&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;LENGUAJE Y ERA AUDIOVISUAL&lt;br class='autobr' /&gt;
RA&#218;L RIVADENEIRA PRADA (&lt;strong class=&#034;caractencadre-spip spip&#034;&gt;&lt;a href='https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article151' class=&#034;spip_in&#034;&gt;leer la biograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;In principio erat Verbum&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Perge&#241;o este ensayo aguijoneado por m&#250;ltiples voces de alarma ante la supremac&#237;a de la imagen en el mundo que nos ha tocado vivir; en este tiempo bautizado como la Era Audiovisual. Tan grande es el sobresalto que muchos piensan que el hombre del futuro ser&#225; sordo y mudo para los sonidos del lenguaje, y, para colmo de males, analfabeto. &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Es verdad que el lenguaje agoniza? &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Sucumbir&#225; la palabra, ahogada en el mar de mensajes audiovisuales? &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Cu&#225;nto de realidad y cu&#225;nto de mito hay en todo esto? &lt;br class='autobr' /&gt;
Seg&#250;n estudios auspiciados por la UNESCO y publicados con la firma de Brigitte Gacha, &#034;Se calcula que en el mundo entero ciento cincuenta millones de personas aprenden a leer todos los a&#241;os, pero s&#243;lo uno de cada tres practicar&#225; regularmente la lectura. Las dem&#225;s volver&#225;n al analfabetismo o, en el mejor de los casos, ser&#225;n virtualmente no lectores. Este abandono del mundo de la palabra escrita es un problema en los pa&#237;ses industrializados donde apunta la llamada era post-libresca y en los cuales los medios de comunicaci&#243;n audiovisual constituyen la excusa, y tal vez la causa, de un nivel m&#237;nimo de lectura. Pero, para los pa&#237;ses en desarrollo, donde vive la inmensa mayor&#237;a de la poblaci&#243;n mundial, y ochocientos un millones de los ochocientos veinticinco millones de analfabetos, se trata de un despilfarro de los por s&#237; escasos recursos y un obst&#225;culo a todo el proceso de desarrollo que es preciso resolver prioritariamente&#034;(1).&lt;br class='autobr' /&gt;
Otro dato ilustrativo, de la misma fuente: &#034;...en el mundo industrializado, hay anualmente cerca de diez libros al alcance de cada lector potencial mientras que en los pa&#237;ses en desarrollo la cifra es inferior a un t&#237;tulo por persona (0.54, exactamente)&#8221; (2). &lt;br class='autobr' /&gt;
El escritor italiano Alberto Moravia ha titulado a su &#250;ltima novela, publicada este a&#241;o, El hombre que mira. En ella, el novelista advierte, a tiempo de expresar su total rechazo al armamentismo, sobre los peligros de una guerra nuclear y sus horrorosas consecuencias. Los personajes de esta obra son seres enmudecidos. No callan por prudentes o sabios, tampoco guardan el silencio melanc&#243;lico del taciturno, y en nada se parecen al pensador que describe Unamuno con estas palabras: &#8220;Silencioso y pensativo caminaba el sabio en busca de una idea grande&#034;. Nada de eso, simplemente son hombres y mujeres enmudecidos porque han perdido el don de la palabra o est&#225;n a punto de perderlo, como las &#8220;cantoras aves, enmudecidas por la c&#237;tara invisible...&#8221; del verso de Fray Luis de Le&#243;n. La &#8220;c&#237;tara invisible&#8221; es para los personajes de Moravia un permanente mirarse y ser mirado y un constante o&#237;r sonidos que no son los del lenguaje. &lt;br class='autobr' /&gt;
En una entrevista con el corresponsal de Inter Press Service en Roma, Alberto Moravia dec&#237;a: &#8220;Vivimos en la era de la imagen. Los medios de comunicaci&#243;n a trav&#233;s de im&#225;genes se apropian del espacio que en un tiempo estaba consagrado al lenguaje hablado y escrito&#8221; (3). &lt;br class='autobr' /&gt;
El acad&#233;mico boliviano Ren&#225;n Estenssoro Alborta ha publicado hace poco el art&#237;culo La palabra escrita y la imagen, en que dice: &#8220;En nuestro tiempo, la imagen est&#225; sustituyendo a la palabra escrita. No pocas intelectuales creen que la humanidad ha llegado a un punto en el cual se transformar&#225;n sus medios de expresi&#243;n cultural. Es decir, que somos espectadores del adviento de la imagen y la declinaci&#243;n del verbo&#8221; (4). &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Es correcto hablar de una Era Audiovisual porque los medios que producen mensajes destinados simult&#225;neamente a las percepciones visual y auditiva son relativamente nuevos? De la Era del Lenguaje, s&#237; se puede estar seguro, no s&#243;lo porque la palabra tiene ya una larga historia, sino tambi&#233;n porque subsiste y nada hace suponer que se extinga, a pesar de los malos vientos que soplan en su contra. &lt;br class='autobr' /&gt;
Quiz&#225; sea m&#225;s aceptable &#8212;al menos por ahora, porque &#161;qui&#233;n sabe c&#243;mo ser&#225;n los siglos siguientes!&#8212; decir que vivimos un fascinante momento de predominio de la imagen visual respecto del lenguaje hablado y escrito. Sin embargo, la denominaci&#243;n Era Audiovisual no ha de incomodarnos, si reconocemos sus limitaciones sem&#225;nticas. &lt;br class='autobr' /&gt;
El momento actual puede ser descrito como el mundo electr&#243;nico circundante o el reino de los sistemas cibern&#233;ticos: un nuevo entorno comunicativo incrustado en la tradicional forma de comunicaci&#243;n oral y escrita. La base electr&#243;nica de esta era es la microelectr&#243;nica; sus principales productos son el videotel&#233;fono, la alta definici&#243;n de la imagen televisiva en grandes pantallas que da una sensaci&#243;n de tridimensionalidad; el sat&#233;lite artificial, el teletexto y el v&#237;deotexto; el cine en todas sus versiones modernas, el correo electr&#243;nico, el procesamiento de la palabra (en esta materia, Bert Cowlan informa que, con el uso de la fibra &#243;ptica de conducci&#243;n l&#225;ser, el laboratorio Bell ha logrado &#250;ltimamente transmitir en un segundo una cantidad de palabras equivalentes al contenido de treinta vol&#250;menes de una enciclopedia, y sin errores, a una distancia de ciento diecinueve kil&#243;metros) (5); el v&#237;deo disco, el v&#237;deo casete, la traducci&#243;n autom&#225;tica, la reproducci&#243;n autom&#225;tica de sonido e imagen, la fotograf&#237;a computarizada, los juegos y pasatiempos; las m&#225;quinas de ense&#241;ar, los robots-ni&#241;eras y muchas otras maravillas m&#225;s. &lt;br class='autobr' /&gt;
Estos y otros componentes de nuestro entorno comunicativo forman parte esencial de la llamada &#8220;cultura de masas&#034;, frente a las denominadas &#8220;cultura elitista&#8221; y &#8220;cultura popular&#8221;, una forma de vida adecuada o moldeada por los medios masivos de fabricaci&#243;n industrial; cultura de masas labrada en la mentalidad del consumo. &lt;br class='autobr' /&gt;
Que aquellos adelantos se empleen en Europa, los Estados Unidos de Am&#233;rica o la Uni&#243;n Sovi&#233;tica no tiene nada de extraordinario porque en esos pa&#237;ses ya han sido superados, en gran parte, los problemas del hambre, la educaci&#243;n y la salud p&#250;blica, pero es sorprendente la contemporaneidad de dichos instrumentos con formas de vida atrasadas en varios siglos y que corresponden al llamado Tercer Mundo. &lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia, la India, Gab&#243;n, Guatemala o Afganist&#225;n a&#250;n se usa el mechero de grasa animal para alumbrar la choza donde un televisor transistorizado puede recibir emisiones v&#237;a sat&#233;lite. El arado egipcio comparte su &#225;mbito temporal y espacial con la calculadora electr&#243;nica activada por una min&#250;scula bater&#237;a. Los jets supers&#243;nicos y los cohetes de cabeza nuclear vuelan por encima de aldeas que desconocen la energ&#237;a el&#233;ctrica, el agua potable y la posta sanitaria, cuyos pobladores jam&#225;s han tenido noticia de la existencia de las Naciones Unidas o del conflicto &#225;rabe-israel&#237; e ignoran por completo &#8212;esta puede ser una bendici&#243;n&#8212; los peligros de la guerra nuclear. Bueno, pero este es un problema que compete a soci&#243;logos, pol&#237;ticos, fil&#243;sofos e investigadores de las relaciones entre la sociedad y el desarrollo de las tecnolog&#237;as y las ciencias. &lt;br class='autobr' /&gt;
Volvamos sobre el escalofriante vaticinio de la muerte del lenguaje. &#191;En qu&#233; se funda esta apocal&#237;ptica sentencia? &lt;br class='autobr' /&gt;
He aqu&#237; algunos argumentos: &lt;br class='autobr' /&gt;
1.	&#8220; Las comunicaciones han configurado sistemas de vida comparables a galaxias: la Galaxia Gutenberg con el dominio de la palabra impresa; la Galaxia Marconi, donde imperan la radiodifusi&#243;n y la televisi&#243;n, y la Galaxia Von Neumann, reino de la cibern&#233;tica y los servomecanismos como la computadora (6). &lt;br class='autobr' /&gt;
Los medios de comunicaci&#243;n y los instrumentos de la Galaxia Von Neumann modelan al &#8220;homo electronicus&#8221; que reemplazar&#225; al &#8220;homo alphabeticus&#034;, especie destinada a extinguirse, como los seres antediluvianos. &lt;br class='autobr' /&gt;
2. El hombre moderno est&#225; m&#225;s expuesto a los medios electr&#243;nicos que a los mensajes impresos, exceptuando las revistas gr&#225;ficas de todo tipo y la preferencia actual por la pornograf&#237;a. &lt;br class='autobr' /&gt;
Seg&#250;n Melvin A. Goldberg (7), m&#225;s del noventa y ocho por ciento de los hogares en Estados Unidos de Norteam&#233;rica tienen aparatos de televisi&#243;n. En 1984, se han registrado aproximadamente ochenta y cuatro millones de receptores de los cuales el setenta y cinco por ciento son de color y el veinticinco por ciento de blanco y negro. El ciudadano com&#250;n pasa m&#225;s de siete horas diarias ante el televisor y, si esto se toma proporcionalmente, significa que un tercio de su vida transcurre en contacto con las im&#225;genes y los sonidos del televisor. Si a&#241;adimos el tiempo que el hombre moderno emplea en los juegos electr&#243;nicos, en escuchar m&#250;sica o los ruidos de moda que buscan parecerse a la m&#250;sica; si agregamos el tiempo destinado al cine y a otras actividades similares, podemos comprobar que nuestros contempor&#225;neos, especialmente los que viven en grandes ciudades, invierten la mitad de su vida en comunicaciones audiovisuales. &lt;br class='autobr' /&gt;
3. Los sistemas educativos prestan ahora menor atenci&#243;n que antes a la lectura y escritura. Las clases de lenguaje son mayoritariamente rechazadas por los estudiantes, porque las consideran aburridas, complicadas e in&#250;tiles. A muy pocos j&#243;venes les agrada v&#233;rselas con ejercicios en los que deben identificar al pluscuamperfecto o distinguir en un p&#225;rrafo met&#225;foras y metonimias. Ni para qu&#233; hablar de la gram&#225;tica generativa, de la glosem&#225;tica, la sem&#225;ntica y la teor&#237;a de los signos. Todo esto suena a martirio. &lt;br class='autobr' /&gt;
4. &#191;Por qu&#233; perder el tiempo aprendiendo a hablar y escribir correctamente, si para el consumo casero bastan unas cuantas palabras que lo simplifican todo? Y, &#191;para qu&#233; molestarse en leer las noticias, una novela de Kafka o un libro de historia, si la televisi&#243;n y el cine tocan esos temas de manera m&#225;s f&#225;cil y entretenida? &lt;br class='autobr' /&gt;
5. Las lenguas cambian, se transforman y extinguen. Tenemos la experiencia de la fragmentaci&#243;n ling&#252;&#237;stica de la Romania y la desaparici&#243;n del s&#225;nscrito. Abundan las formas dialectales y los vulgarismos; los argots crecen como ciza&#241;a; se simplifican las lenguas matrices. George Orwell previ&#243; la reducci&#243;n del lenguaje a unas cuantas voces imprescindibles e imagin&#243; la &#8220;Neohabla&#8221;. &lt;br class='autobr' /&gt;
A nuestros j&#243;venes les da pereza pronunciar palabras y frases completas. &#8220;Hola p&#225;&#8221;; &#8220;hola m&#225;&#034;, simplifican los arcaicos &#8220;Buenos d&#237;as, pap&#225;; buenos d&#237;as, mam&#225;&#8221;. Los medios audiovisuales reemplazan las expresiones emotivas por onomatopeyas, como en las pel&#237;culas de Batman y Robin, y las mismas onomatopeyas se representan por signos extra o paraling&#252;&#237;sticos. En el uso del lenguaje oral, la disgregaci&#243;n del nombre viola a cada instante la regla sem&#225;ntica que impone dar a una cosa una denominaci&#243;n y &#233;sta portar un solo significado. En M&#233;xico, la palabra: &#8220;cuate&#8221; sirve para designar al profesor y al alumno; al jefe y al subalterno; al comprador y al vendedor; al grande y al chico; al joven y al viejo. Entre nosotros, y creo que tambi&#233;n en gran parte de Hispanoam&#233;rica &#8220;est&#225; ch&#233;vere&#034; reemplaza a &#034;est&#225; bien&#8221;, &#8220;es muy bueno&#8221;, &#8220;me gusta&#034;, &#8220;lo acepto&#8221;, &#8220;me agrada&#034;, &#034;es maravilloso&#034;, &#8220;estoy conforme&#8221;, etc. &lt;br class='autobr' /&gt;
Comunicaci&#243;n y lenguaje &lt;br class='autobr' /&gt;
El Diccionario de la La Real Academia Espa&#241;ola de la Lengua admite la 6&#170; acepci&#243;n de lenguaje, en sentido figurado, como un &#8220;conjunto de se&#241;ales que dan a entender una cosa. El lenguaje de los ojos, el de las flores...&#8221; &lt;br class='autobr' /&gt;
En sentido estricto, seg&#250;n Joseph Bram, lenguaje es &#8220;un sistema estructural de s&#237;mbolos vocales arbitrarios con cuya ayuda act&#250;an entre s&#237; los miembros de un grupo social&#8221; (8). &lt;br class='autobr' /&gt;
Edmundo Carpenter y Marshall McLuhan publicaron en Toronto, entre 1953 y 1957 el peri&#243;dico especializado &#8220;Exploraciones&#8221;, subvencionado por la Fundaci&#243;n Ford. En &#233;l, sostuvieron la idea de que cualquier medio de comunicaci&#243;n: gestual, telegr&#225;fico o art&#237;stico puede considerarse como un lenguaje. Desde entonces, se ha extendido tanto el uso de esta palabra que se habla libremente del &#034;lenguaje de la m&#250;sica&#034;, &#8220;lenguaje de la pintura&#8221;, &#034;lenguaje del cuerpo&#8221; y de otros &#8220;lenguajes&#8221;. &lt;br class='autobr' /&gt;
Dicha extensi&#243;n ha tra&#237;do, igualmente, la ampliaci&#243;n del significado de la sem&#225;ntica a todo signo ling&#252;&#237;stico y no ling&#252;&#237;stico, provocando un pleito hasta ahora no dirimido entre ling&#252;istas y semi&#243;logos. Pierre Guiraud y una legi&#243;n de ling&#252;istas defienden la tesis de que la sem&#225;ntica es el estudio del sentido de las palabras. &#8220;Expresiones al estilo de &#8216;lenguaje de la m&#250;sica' o &#8216;sem&#225;ntica de la pintura' son met&#225;foras&#8221;, dice Guiraud (9), aunque admite legitimidad en el uso de la expresi&#243;n &#8216;sem&#225;ntica del blas&#243;n y de la misa', &#8220;por ser sem&#225;ntico todo lo que concierne al sentido de los signos convencionales mediante los cuales expresamos ideas a fin de comunicarlas&#034; (10). &lt;br class='autobr' /&gt;
A pesar de que se ha puesto de moda recientemente, la semiolog&#237;a o &#8220;ciencia general de todos los sistemas de comunicaci&#243;n&#8221; mediante se&#241;ales signos o s&#237;mbolos, como la define Georges Mounin (11), tiene ya una edad respetable, muy pr&#243;xima a cumplir su tercer centenario, desde que fuera formulada por John Locke, en 1690, dentro de la clasificaci&#243;n de las ciencias, en su famoso ensayo, con el nombre de Doctrina de los signos. &lt;br class='autobr' /&gt;
En los tratados de comunicaci&#243;n, figura Charles Sanders Peirce como el padre de esta ciencia a la que diera el nombre de Teor&#237;a general de los signos, a fines del siglo pasado, en la misma &#233;poca en que Ferdinand de Saussure redactaba su Curso de Ling&#252;&#237;stica y apuntaba: &#8220;La lengua es un sistema de signos que expresan ideas, y por eso comparable a la escritura, al alfabeto de los sordomudos, a los ritos simb&#243;licos, a las formas de cortes&#237;a, a las se&#241;ales militares, etc., etc. S&#243;lo que es el m&#225;s importante de todos esos sistemas. Se puede, pues, concebir una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social. Tal ciencia ser&#237;a parte de la psicolog&#237;a social, y por consiguiente de la psicolog&#237;a general. Nosotros la llamaremos semiolog&#237;a (del griego &#61555;&#61541;&#61544;&#61549;&#61541;&#299;&#61551;&#61550;&#61484; &#8216;signo'). Ella nos ense&#241;ar&#225; en qu&#233; consisten los signos y cu&#225;les son las leyes que los gobiernan&#034; (12). &lt;br class='autobr' /&gt;
La necesidad hist&#243;rica y cultural hizo que Peirce y De Saussure crearan la semiolog&#237;a al mismo tiempo, pero por separado, pues ninguno de ellos ten&#237;a noticia de los proyectos del otro. Trabajaron en lo mismo, tal vez inspirados en la brillante clasificaci&#243;n de Locke. Una coincidencia feliz que recuerda la invenci&#243;n del tel&#233;fono en la que tienen igual m&#233;rito el alem&#225;n Juan Felipe Reis y el escoc&#233;s Alejandro Graham Bell. &lt;br class='autobr' /&gt;
Desde las construcciones te&#243;ricas de Peirce y de Saussure, hasta nuestros d&#237;as, la semiolog&#237;a ha avanzado a pasos gigantescos y ha contribuido al desarrollo de las ciencias de la comunicaci&#243;n tanto como lo han hecho la psicolog&#237;a, la antropolog&#237;a, la ingenier&#237;a y otras. &lt;br class='autobr' /&gt;
A prop&#243;sito de la relaci&#243;n lenguaje-comunicaci&#243;n, Alfred Smith opina: &#8220;La comunicaci&#243;n supone la transmisi&#243;n de informaciones por medio de signos. La forma m&#225;s conocida de comunicaci&#243;n humana es la verbal. Sin embargo, la expresi&#243;n oral porta solamente una peque&#241;a parte de la informaci&#243;n que la gente emplea diariamente para sus interacciones. La totalidad del sistema de comunicaci&#243;n est&#225; basada en muchos otros signos no verbales, por ejemplo las se&#241;ales kin&#233;ticas referidas a movimientos corporales&#034; (13). Cierto, muy cierto. Y esto se puede comprobar con una llamada telef&#243;nica. Los intercomunicantes no tienen ning&#250;n otro instrumento para interactuar que no sea la palabra hablada. No pueden saber qu&#233; est&#225; ocurriendo realmente al otro lado de la l&#237;nea; ignoran c&#243;mo est&#225; vestido el otro, cu&#225;l es su verdadero estado de &#225;nimo, c&#243;mo son sus reacciones faciales... y todas estas carencias se suplen con d&#233;biles se&#241;ales de entonaci&#243;n de la voz, redundancias y otros recursos que dependen de que la transmisi&#243;n sea n&#237;tida &#8212;nunca lo es del todo&#8212; o recurriendo a las adivinanzas y una que otra inferencia, tambi&#233;n dependiente de la palabra hablada. &lt;br class='autobr' /&gt;
La comunicaci&#243;n es algo m&#225;s que el lenguaje oral, no hay discusi&#243;n al respecto, pero su existencia ser&#237;a muy precaria sin la lengua; en cambio, &#233;sta existe desde tiempos inmemorables y no ha necesitado de las formas del arte visual ni de la m&#225;quina fotogr&#225;fica ni de las c&#225;maras de cine o televisi&#243;n para sobrevivir. &lt;br class='autobr' /&gt;
Parece que arribamos al punto principal de estas reflexiones: el alarmante o alarmista anuncio de la muerte del lenguaje oral y escrito. &lt;br class='autobr' /&gt;
Entre quienes suscriben la sentencia que condena al lenguaje a la pena capital, citemos al juez m&#225;s severo: Herbert Marshall McLuhan. Seg&#250;n el comentario de Dwight Mac Donald, &#8220;...el doble salvaje de McLuhan es un modelo m&#225;s avanzado que el de Rousseau ya que est&#225; equipado con computadora y otros artefactos electr&#243;nicos que le permiten prescindir de la escritura e incluso del habla para comunicarse&#8221; (14). &lt;br class='autobr' /&gt;
Brigham Young so&#241;aba con &#8220;el tiempo en que la punta del dedo o el movimiento de la mano sirvan para expresar todas las ideas sin necesidad de la expresi&#243;n verbal&#8221;. &lt;br class='autobr' /&gt;
En su obra La comprensi&#243;n de los medios como las extensiones del hombre, McLuhan predice, con una firmeza que rebaja al Or&#225;culo de Delfos a la triste condici&#243;n de hor&#243;scopo de feria, &#8220;la unidad universal&#034; en una sociedad sin palabras; un para&#237;so prometido por las maravillosas computadoras. Oig&#225;moslo en este p&#225;rrafo: &#8220;Nuestra tecnolog&#237;a el&#233;ctrica, que prolonga nuestros sentidos y nervios en un abrazo global, encierra grandes implicaciones para el futuro del lenguaje. La tecnolog&#237;a el&#233;ctrica no necesita de palabras del mismo modo que la calculadora electr&#243;nica digital no necesita de n&#250;meros. La electricidad se&#241;ala el camino a una prolongaci&#243;n, a escala mundial, del proceso de lo consciente en s&#237; y sin verbalizaci&#243;n de ninguna especie. Este estado de conciencia colectiva puede haber sido el estado pre-verbal del hombre. En cuanto es tecnolog&#237;a de la prolongaci&#243;n humana, el lenguaje, cuyos poderes de separaci&#243;n y divisi&#243;n conocemos tan bien, pudo haber sido la &#8220;Torre de Babel&#8221; que los hombres intentaron levantar para escalar los cielos m&#225;s elevados. Hoy en d&#237;a, las computadoras electr&#243;nicas encierran la promesa de brindarnos un modo de traducci&#243;n inmediata de cualquier clave o lenguaje a otro lenguaje o clave. Dicho en dos palabras, la computadora promete, por conducto de la t&#233;cnica, un estado de gracia de comprensi&#243;n y unidad universales. Parecer&#237;a que el siguiente paso l&#243;gico habr&#237;a de ser no el traducir sino el prescindir de los lenguajes prefiri&#233;ndoles una conciencia c&#243;smica general que, muy probablemente, podr&#237;a ser el inconsciente colectivo en el que so&#241;aba Bergson. La condici&#243;n de &#8216;carencia de peso' que los bi&#243;logos dicen que encierra la promesa de una inmortalidad material, podr&#237;a coincidir con un estado carente de habla que pudiese concedernos, a perpetuidad, la armon&#237;a y la paz colectiva&#8221; (15). &lt;br class='autobr' /&gt;
He aqu&#237; el motivo de alarma para algunos; la promesa del para&#237;so para otros: No llegaremos al Ed&#233;n por la fe religiosa, en recompensa por nuestras buenas acciones, por la remisi&#243;n de culpas y el perd&#243;n de los pecados por la bendita gracia de Dios, sino merced a los poderes electr&#243;nicos de la nueva diosa llamada computadora. Ella nos conducir&#225; al reino de la paz eterna, del gozo infinito. Las oraciones, ya innecesarias, son cosas del pasado, por lo tanto in&#250;tiles. En cambio, la comunicaci&#243;n con la computadora es m&#225;s pr&#225;ctica, eficaz y rentable que la comunicaci&#243;n con Dios y con los hombres a trav&#233;s de la palabra hablada y escrita. &lt;br class='autobr' /&gt;
En el nuevo Olimpo de la electricidad moran otros dioses: Pascal , el primer inventor de la suma autom&#225;tica de dos n&#250;meros; Leibnitz, que imagin&#243; la primera multiplicadora; Thomas, por su aritm&#243;metro; Edison, inventor de aparatos el&#233;ctricos, y Von Neumann, creador y constructor de las computadoras ENIAC (Electric Numerical Integrator and Computer) y MANIAC (Mathematical Analyser Integrator and Computer). A McLuhan le parece insuficiente que la historia de la ciencia haya reservado lugares de privilegio para los mencionados sabios. Siguiendo su teor&#237;a, debemos postrarnos agradecidos de vivir rodeados de computadoras, televisores y todo artefacto el&#233;ctrico inventado y por inventarse, porque ellos nos librar&#225;n del infierno de la palabra y nos llevar&#225;n a los cielos electr&#243;nicos: la tierra prometida de la Bell Telephone; de la ITT, de la Sony, de National y Mitsubishi; de la IBM y las grandes cadenas y consorcios de fabricantes de aparatos audiovisuales. &lt;br class='autobr' /&gt;
La llamada cultura visual es posterior a la cultura oral. Durante milenios, la imagen se ha identificado con las cosas del mundo y configurado una mentalidad m&#225;gico-religiosa. El n&#250;mero de im&#225;genes por habitante en la cultura oral era escaso. La primera evoluci&#243;n de la imagen ac&#250;stica a la visual parece pasar de la sociedad n&#243;mada a la sedentaria. La sociedad mercantil e industrial multiplica las im&#225;genes y fomenta el intercambio cultural, as&#237; como la comparaci&#243;n de im&#225;genes. Los valores antiguos reciben agregados: calidad del material, tiempo en el que fueron elaborados, distinci&#243;n del trazo, y contribuyen de este modo al desarrollo del sentido art&#237;stico, ligado al sentido hist&#243;rico del icono. &lt;br class='autobr' /&gt;
Descartes demostr&#243; que el pensamiento es anterior a la escritura, pero la palabra es anterior a ambos. En esto radica el fundamento del racionalismo cartesiano. &lt;br class='autobr' /&gt;
En el cristianismo, primero est&#225; Dios, eterno, fuente originaria de todas las cosas y de !a primera manifestaci&#243;n verbal: Fiat lux, en el instante mismo de la creaci&#243;n. &lt;br class='autobr' /&gt;
S&#243;crates, en el di&#225;logo Cratilo o del Lenguaje, indaga los or&#237;genes de la palabra. Dice: &#8220;Los que nombran hablan&#8221;, &#034;El que quiere nombrar tiene necesidad de lo que es preciso para nombrar&#8221; (16) (la palabra). Sostiene que la propiedad de los nombres se funda en la naturaleza. &lt;br class='autobr' /&gt;
Para Max Black, &#8220;...la concepci&#243;n dominante de la naturaleza del lenguaje era simple y sin vueltas. Hac&#237;a hincapi&#233; en la comunicaci&#243;n del pensamiento, desde&#241;ando la de los sentimientos y actitudes; pon&#237;a el acento en las palabras y no en actos ling&#252;&#237;sticos contextuales; supon&#237;a una distinci&#243;n tajante entre el pensar y su expresi&#243;n simb&#243;lica&#034; (17). &lt;br class='autobr' /&gt;
En efecto, el lenguaje expresa no s&#243;lo los pensamientos; si as&#237; fuese, su funci&#243;n ser&#237;a extremadamente limitada. En esto, hay acuerdo entre las diversas corrientes de la comunicaci&#243;n. &lt;br class='autobr' /&gt;
La lengua transmite tambi&#233;n hechos no cognoscitivos. Georges Mounin asigna al lenguaje siete funciones b&#225;sicas. A saber; 1a. De comunicaci&#243;n. 2a. Expresiva-emotiva. 3a. Apelativa. 4a. De elaboraci&#243;n del pensamiento. 5a. Est&#233;tica o po&#233;tica. 6a. Metaling&#252;&#237;stica y 7a. F&#225;tica (mantener la sensaci&#243;n de contacto ac&#250;stico) (18). &lt;br class='autobr' /&gt;
Volvamos en este punto a De Saussure: &#8220;Psicol&#243;gicamente, hecha abstracci&#243;n de su expresi&#243;n por medio de palabras, nuestro pensamiento no es m&#225;s que una masa amorfa e indistinta. Fil&#243;sofos y ling&#252;istas han estado siempre de acuerdo en reconocer que, sin ayuda de los signos, ser&#237;amos incapaces de distinguir dos ideas de manera clara y constante. Considerado en s&#237; mismo, el pensamiento es como una nebulosa donde nada es distinto antes de la aparici&#243;n de la lengua&#8221; (19). &lt;br class='autobr' /&gt;
En cambio, para Benveniste, &#8220;pensar y hablar son dos actividades distintas por esencia, que se conjugan por la necesidad pr&#225;ctica de la comunicaci&#243;n&#8221; (20). Pero, a continuaci&#243;n, agrega: &#8220;La forma ling&#252;&#237;stica es, pues, no solamente la condici&#243;n de transmisibilidad sino, ante todo, la condici&#243;n de realizaci&#243;n del pensamiento&#8221; (21). &lt;br class='autobr' /&gt;
Mas, en rigor de verdad, diremos que no siempre hay una feliz ejecuci&#243;n del pensamiento a trav&#233;s de la palabra hablada. Pensar y hablar; hablar y pensar, he aqu&#237; cosas diferentes que la realidad se encarga de comprobar todos los d&#237;as. A menudo tropezamos con algunos de nuestros semejantes que primero hablan y despu&#233;s piensan. A veces, hablamos &#8220;por hablar&#034; en un acto mec&#225;nico de articulaci&#243;n de signos, a la manera de los pericos. O informamos algo o mucho y entonces realizamos un acto ling&#252;&#237;stico, pero, cuando hablamos para decir algo que mueva a la interacci&#243;n humana, estamos frente al maravilloso acto de comunicaci&#243;n, y es aqu&#237; donde pensamiento y palabra llegan a complementarse y confundirse en una sola cosa. &lt;br class='autobr' /&gt;
Sigamos con Benveniste. P&#225;ginas m&#225;s adelante, descritas ya las relaciones entre pensamiento y lenguaje, el citado autor declara: &#034;En cuanto al papel de transmisi&#243;n que desempe&#241;a el lenguaje, no hay que dejar de observar, por una parte, que este papel puede ser confiado a medios no ling&#252;&#237;sticos, gestos, m&#237;mica, y, por otra parte, que nos dejamos equivocar aqu&#237;, hablando de un &#8216;instrumento' por ciertos procesos de transmisi&#243;n que, en las sociedades humanas son, sin excepci&#243;n posteriores al lenguaje y que incitan el funcionamiento de &#233;ste&#8221; (22). &lt;br class='autobr' /&gt;
Acerca de que el lenguaje es uno entre varios sistemas de signos, oigamos la voz autorizada del semi&#243;logo boliviano Luis Hu&#225;scar Antezana Ju&#225;rez: &#8220;...el desarrollo de las investigaciones muestra con creciente certeza que el lenguaje hablado no es un sistema de signos como cualquier otro: es el sistema de signos por excelencia, es decir, no habr&#237;a 'signos' &#8212;no importa cu&#225;les&#8212; que no implicar&#237;an, en &#250;ltima instancia, el lenguaje hablado como condici&#243;n necesaria para su articulaci&#243;n primaria. Todo tipo de &#8216;signo' supone una base, un fundamento, que es el lenguaje hablado. Se podr&#237;a decir que toda significaci&#243;n pasa por el lenguaje hablado&#034; (23). &lt;br class='autobr' /&gt;
Refuerza el criterio de Antezana Ju&#225;rez el siguiente p&#225;rrafo tomado de Elena B&#233;rtola: &#8220;Ha sido suficientemente reconocido que en toda percepci&#243;n de im&#225;genes visuales subyace un texto ling&#252;&#237;stico. Ver es recorrer con la mirada y esa &#8216;lectura' trae aparejada el desarrollo temporal de alg&#250;n tipo &#8212;general o espec&#237;fico, consciente o inconsciente&#8212; de discurso ling&#252;&#237;stico&#8221; (24).&lt;br class='autobr' /&gt;
Octavio Paz sostiene: &#8220;...hablar del lenguaje de la televisi&#243;n o del cine es una met&#225;fora: la televisi&#243;n transmite el lenguaje pero, en s&#237; misma no es un lenguaje. Cierto, puede decirse &#8212;de nuevo como figura o met&#225;fora&#8212; que hay una gram&#225;tica, una morfolog&#237;a y una sintaxis de la televisi&#243;n: no una sem&#225;ntica. La televisi&#243;n no emite sentidos: emite signos portadores de sentidos&#8221; (25). &lt;br class='autobr' /&gt;
Retornemos a McLuhan, a algunas frases suyas que se han difundido tanto y en todos los idiomas, como principales exponentes del pensamiento de su autor y de sus desconcertantes profec&#237;as. He aqu&#237; algunas:&lt;/p&gt;
&lt;ul class=&#034;spip&#034; role=&#034;list&#034;&gt;&lt;li&gt; &#8220;La esquizofrenia puede ser una consecuencia inevitable del alfabetismo&#034;.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &#034;...el libro est&#225; en decadencia, en funci&#243;n de su papel en la cultura general&#8221;.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &#034;La forma literaria no se adapta, por cierto, a la simultaneidad ni a la captaci&#243;n estructural&#034;.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &#8220;La pluma de ganso acab&#243; con la conversaci&#243;n&#8221;.&lt;/li&gt;&lt;li&gt; &#8220;Los nuevos medios han tornado obsoleto el lenguaje escrito., la era electr&#243;nica introduce ahora la tribal y oral cultura auditiva en el alfabetizado de Occidente&#8221;. &lt;br class='autobr' /&gt;
Casi por la misma &#233;poca (d&#233;cada de 1960 a 1970), el historiador G&#237;orgio de Santillana dec&#237;a en el Coloquio Filos&#243;fico de Royamont: &#034;Pienso que hubo dos grandes desgracias en la historia: la primera, es cuando el hombre se puso a cultivar la tierra; la otra, cuando invent&#243; la escritura... Me atrever&#237;a a decir que a partir del momento en que se cre&#243; la escritura comienza la administraci&#243;n y cesa el pensamiento...&#8221; (26). &lt;br class='autobr' /&gt;
John Culkin, impresionado por las afirmaciones de McLuhan, se apresur&#243; a opinar: &#8220;El monopolio de la imprenta ha terminado. S&#243;lo nos resta ratificar tal circunstancia y adaptarnos y ajustar nuestras instituciones a ella, lo cual no ser&#225; f&#225;cil&#034; (27). &lt;br class='autobr' /&gt;
McLuhan sosten&#237;a la teor&#237;a del predominio de un &#243;rgano sensorial sobre los dem&#225;s. Interpretaba la historia como el desarrollo de las comunicaciones en funci&#243;n de los sentidos: desde el hombre auditivo, pasando por el visual y rematando en el t&#225;ctil o electr&#243;nico del futuro. Juzgaba que los norteamericanos pertenecen a una cultura visual y explicaba as&#237; la afici&#243;n de &#233;stos por la fotograf&#237;a y sus actividades de espionaje con los aviones U-2, dotados de c&#225;maras y lentes de gran alcance. A los rusos les atribu&#237;a una cultura auditiva, de donde resultar&#237;a su tendencia a escuchar detr&#225;s de las puertas y a colocar micr&#243;fonos del tama&#241;o de una cabeza de alfiler en todas partes. Claro est&#225; que McLuhan pensaba de este modo antes de que se descubriera el espionaje &#8220;al estilo ruso&#8221; en las oficinas del Partido Dem&#243;crata, conocido como el esc&#225;ndalo Watergate y del que saliera tan mal parado el presidente Richard Nixon. &lt;br class='autobr' /&gt;
El pensador canadiense que nos ocupa bendijo a los medios electr&#243;nicos porque ellos, a su juicio, integran a la humanidad, la liberan de la prisi&#243;n de la lectura y le ahorran el tormento de las palabras para confiarle un mundo de vivencias globales, donde todo es perceptible al mismo tiempo, de una sola vez; &#8220;simult&#225;neamente&#034; es el t&#233;rmino que emplea McLuhan. &lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;Durante el per&#237;odo de Gutenberg &#8212;dec&#237;a&#8212; existi&#243; una orientaci&#243;n casi enteramente visual. Ahora, estamos retrogradando hacia lo que me agradar&#237;a calificar como una mejor orientaci&#243;n&#8221;. La maravillosa aldea global, donde los humanos gozan de la preeminencia de los sentidos en el siguiente orden: tacto-o&#237;do-vista. Se olvid&#243; del gusto y del olfato. &#161;Qu&#233; cat&#225;strofe!, sobre todo para los orientales, que han desarrollado esos sentidos como ninguna otra cultura. &lt;br class='autobr' /&gt;
Mac Donald ironiza la profec&#237;a macluhaniana de este modo: &#8220;Ay, el escritor que cree que la verdad (McLuhan, a pesar de sus teor&#237;as, es esencialmente un escritor) s&#243;lo puede ser expresada mediante un mosaico, un montaje, una Gestalt donde las partes son aprehendidas simult&#225;neamente en lugar de serlo en forma sucesiva, v&#233;se constre&#241;ido por la l&#243;gica tipogr&#225;fica a adoptar un punto de vista fijo y conclusiones demasiado definidas&#034; (28). &lt;br class='autobr' /&gt;
La escritura, como se&#241;alan Ducrot y Todorov, &#8220;es sistema de signos, semi&#243;tico, visual y espacial, de notaci&#243;n del lenguaje&#034; (29). &lt;br class='autobr' /&gt;
Dos son las formas fundamentales de escritura: la mitogr&#225;fica, dirigida a la vista y el o&#237;do, cuya parte m&#225;s importante es la pictograf&#237;a, y la logogr&#225;fica sistema de notaci&#243;n alfab&#233;tica del lenguaje. El mensaje mitogr&#225;fico cubre sectores limitados de la experiencia en tanto que el lenguaje en sus dos versiones complementarias: escrita y hablada, no puede ser m&#225;s totalizador. Ducrot y Todorov explican: &#034;Por una parte, es preciso observar (con la consiguiente sorpresa) que en casi todo Occidente y bajo el dominio de la escritura fon&#233;tica se ha privilegiado al lenguaje hablado, como si constituyera el lenguaje por excelencia: con respecto a &#233;l, el lenguaje escrito ser&#237;a una imagen reiterada, una reproducci&#243;n auxiliar o instrumento c&#243;modo (significante de significante). El habla ser&#237;a, pues, la verdad, la &#8216;naturaleza' y el origen de la lengua, y la escritura tan s&#243;lo un v&#225;stago bastardo, un suplemento artificial, un derivado innecesario. Hay en esto un juicio de valor y una estructuraci&#243;n impl&#237;cita cuya presencia puede discernirse constantemente en nuestra tradici&#243;n &#8212;que por lo mismo llamaremos fonoc&#233;ntrica&#8212;- desde antes de Plat&#243;n hasta Saussure&#8221; (30). &lt;br class='autobr' /&gt;
Hablar y escribir son funciones diferentes, pero no separadas. El que hab&#237;a expresa sus pensamientos y sentimientos o transmite acontecimientos, como en la comunicaci&#243;n noticiosa, en t&#233;rminos que considera adecuados. Codifica su mensaje. El que oye act&#250;a a la inversa: recibe los sonidos de las palabras; las decodifica en busca de sus verdaderos sentidos, tratando de aproximarse a la idea que portan, confront&#225;ndolas con los sentidos almacenados por la propia experiencia. Y, si se produce el encuentro de ambos mundos de significaciones, se establece la comunicaci&#243;n. La comunicaci&#243;n ha sido lograda y el mensaje ha cumplido eficazmente su misi&#243;n. &lt;br class='autobr' /&gt;
En el caso de la escritura sucede otro tanto entre el que escribe y el que lee. Estas funciones no suponen, necesariamente, que quien sabe leer sea tambi&#233;n apto para escribir, aunque no cabe duda de que la condici&#243;n de escritor implica la condici&#243;n de lector. Por un Garc&#237;a M&#225;rquez hay varios millones de lectores, pero no al rev&#233;s. &lt;br class='autobr' /&gt;
Las palabras no son representaciones visuales de un objeto, como la fotograf&#237;a. Por tanto, parece poco aceptable llamarlas &#034;im&#225;genes&#034;, en el sentido ordinario de esta palabra. Ellas encierran conceptos, nombres, acciones, estados de &#225;nimo y provocan en la mente del lector u oyente una reproducci&#243;n mental llamada &#8220;imagen mental&#034;. Las im&#225;genes visuales ordinarias, del g&#233;nero anal&#243;gico o ic&#243;nico portan informaci&#243;n que puede ser abundante, como en el caso de una secuencia fotogr&#225;fica o el paisaje pintado en un lienzo. &lt;br class='autobr' /&gt;
La imagen mental evocada por acci&#243;n de las palabras se torna &#034;representaci&#243;n viva y eficaz de una cosa, de una intuici&#243;n o visi&#243;n po&#233;tica por medio del lenguaje&#8221;, como dice el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. &lt;br class='autobr' /&gt;
Vigencia del lenguaje &lt;br class='autobr' /&gt;
Las posibilidades expresivas de los signos no ling&#252;&#237;sticos son limitadas y est&#225;n constre&#241;idas a un &#8220;he aqu&#237;&#8221;. Pongamos por ejemplo el caso de una imagen fotogr&#225;fica o una toma televisiva que capturan un fragmento de realidad y s&#243;lo uno. Aun la acumulaci&#243;n de fragmentos, y ese es el caso de un largometraje, jam&#225;s podr&#225; reproducir de modo exacto y mucho menos completo los sucesos humanos. La c&#225;mara m&#225;s moderna podr&#225; mostrar de manera casi objetiva el mundo circundante, el &#8220;entorno f&#237;sico&#8221;, pero jam&#225;s la totalidad del entorno comunicativo, porque &#233;ste es complejo, inasible y mutante. La mejor imagen ser&#225; siempre s&#243;lo una caricatura de la realidad o, en el mejor de los casos, una copia borrosa del instante en que, por efecto de la luz, se ha fotografiado la apariencia, no la esencia de una cosa o de un hecho. Hoy se hace maravillas con las c&#225;maras de cine y televisi&#243;n, y con los equipos de sonido. Hay trabajos dignos del calificativo de &#8220;obras de arte&#034;, con aproximaciones po&#233;ticas, como las fantas&#237;as de Walt Disney, pero de ah&#237; a considerar a estos aparatos como medios de representaci&#243;n global de la realidad hay much&#237;sima distancia, porque toda su eficacia est&#225; limitada a los objetos materiales. Las dificultades se presentan cuando se trata del conocimiento, del pensamiento, de las ideas. Ninguna tecnolog&#237;a moderna es capaz de ejecutar con mayor precisi&#243;n y &#233;xito que la palabra una interpretaci&#243;n de la historia, una teor&#237;a filos&#243;fica, una tesis econ&#243;mica, una explicaci&#243;n jur&#237;dica, una concepci&#243;n teol&#243;gica o metaf&#237;sica o una experiencia ps&#237;quica. &lt;br class='autobr' /&gt;
Los recursos teatrales del mejor actor son insuficientes para mostrar en toda su intensidad y valor, a trav&#233;s de im&#225;genes gestuales, el tormentoso sentimiento de culpa que agobia a Raskolnikov. Una aproximaci&#243;n a ese estado de &#225;nimo y de conciencia es posible solamente siguiendo la trama novelada en la pluma de Dostoievski. Ninguna avalancha de im&#225;genes y ruidos, solos o combinados, es capaz de explicar ni siquiera medianamente el sentido del cristianismo o la importancia del descubrimiento de Am&#233;rica. &lt;br class='autobr' /&gt;
La historia debe su existencia al testimonio escrito, permanente, leg&#237;timo, con car&#225;cter de prueba fehaciente. Antes de ella, de la escritura, la prehistoria: m&#225;gica, legendaria, apasionante, casi irreal. Merced a esa &#034;gran desgracia&#034; de la humanidad (la invenci&#243;n de la escritura), el ilustre Santillana ha podido divulgar su juicio demoledor sobre ese per&#237;odo de la historia. &#191;Habr&#225; alguna posibilidad, contando con todas las computadoras del mundo industrializado, de expresar exactamente, a trav&#233;s de im&#225;genes, la idea: &#8220;La invenci&#243;n de la escritura es una gran desgracia de la humanidad?&#034; Parece que no, pero si alguien lo dudara, p&#243;ngase a trabajar en esto y mu&#233;strenos sus resultados. Sin la escritura y sin los testimonios orales no habr&#237;a historia, esto s&#237; ser&#237;a la cat&#225;strofe mayor de la humanidad. Sin libros, peri&#243;dicos, tratados, folletos, cartas, diccionarios, libretas de apuntes, volver&#237;amos a la &#233;poca de las cavernas y, m&#225;s temprano que tarde, desaparecido el lenguaje, alguien tendr&#237;a que inventarlo de nuevo y escribir quiz&#225; ya no sobre superficies de huesos y cornamentas de animales, sino sobre pantallas de televisi&#243;n, en disquetes de computadoras. Variar&#225;, sin duda, la t&#233;cnica de la escritura y aparecer&#225;n nuevos signos y materiales, pero no desaparecer&#225; el lenguaje escrito. &lt;br class='autobr' /&gt;
Y, &#191;la filosof&#237;a? &#191;C&#243;mo representar el problema del ser, del infinito, de la nada, de la relatividad, de la verdad... en im&#225;genes visuales y auditivas no ling&#252;&#237;sticas? &lt;br class='autobr' /&gt;
Y, &#191;el amor? Los sacerdotes de la nueva religi&#243;n tecnol&#243;gica no han dicho hasta ahora c&#243;mo se expresa el amor &#8212;no el erotismo&#8212; a trav&#233;s de im&#225;genes ac&#250;sticas o visuales, a pesar de que el cincuenta por ciento o m&#225;s de las producciones de cine y v&#237;deo tienen alg&#250;n motivo id&#237;lico y el resto es pura pornograf&#237;a. Las pel&#237;culas presentan una situaci&#243;n particular de membrete sentimental o sentimentaloide. &lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;C&#243;mo se reemplaza la expresi&#243;n: &#8220;te amo&#034;, por una imagen? En cambio, una sola mirada basta &#8212;no la del lente de la c&#225;mara que no mira&#8212; sino dos pupilas humanas para encerrar plenamente el sentido que guarda la met&#225;fora de los versos de B&#233;cquer: &lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;&#8212;&#191;Qu&#233; es poes&#237;a?&#8212;, dices mientras clavas En mi pupila tu pupila azul; &#191;Qu&#233; es poes&#237;a? &#191;Y t&#250; me lo preguntas? &lt;br class='autobr' /&gt;
Poes&#237;a... &#161;eres t&#250;!&#8221;. &lt;br class='autobr' /&gt;
Esto es irremplazable; no obstante, las im&#225;genes pueden adornar y contribuir a la ejecuci&#243;n plena del sentido, como auxiliares del verso, como en este caso. &lt;br class='autobr' /&gt;
En el mundo de la comunicaci&#243;n actual, est&#225; por dem&#225;s comprobado que en toda imagen visual hay un sustrato ling&#252;&#237;stico. Al final de cuentas, se transfiere una imagen al sentido localizado en una lengua. &lt;br class='autobr' /&gt;
Para el cine mudo, fue indispensable la explicaci&#243;n lineal que dan el lenguaje escrito o el relato externo, porque la palabra fija sentidos, ancla situaciones, ordena y organiza secuencias, les confiere una estructura l&#243;gica &#191;Que es lineal? Ni duda cabe, pero, &#191;es por eso perjudicial? &#191;Qu&#233; curso de pensamiento ordenado no es lineal, en una sucesi&#243;n de causas y efectos? Si no fuese as&#237;, los pensamientos se agolpar&#237;an, todos al mismo tiempo, y la mente ser&#237;a algo semejante a un hormiguero alborotado. &lt;br class='autobr' /&gt;
La imagen audiovisual no puede prescindir de la palabra, pero &#233;sta s&#237; puede pasarla muy bien sin el auxilio de aqu&#233;lla. Esta es la relaci&#243;n de dependencia de la primera respecto a la segunda. Hay casos de producciones televisivas que tratan de prescindir de la palabra hablada o por lo menos la restringen a la letra de una canci&#243;n. Me refiero a los tan difundidos &#034;v&#237;deos-musicales&#034; en los cuales las im&#225;genes se atropellan unas tras otras; carecen de unidad tem&#225;tica, sin relaciones de casualidad; incomprensibles, por lo tanto, porque de tanto que quieren decir no dicen absolutamente nada. Su mensaje es difuso y abrumadoramente ca&#243;tico. Imposible advertir o sospechar siquiera la intenci&#243;n comunicativa de su fuente de procedencia. Esto no es comunicaci&#243;n, sino un despiadado bombardeo de informaci&#243;n que altera el sistema nervioso con est&#237;mulos indiscriminados, tan abusiva como irresponsablemente fabricados para el consumo masivo. &lt;br class='autobr' /&gt;
La tecnolog&#237;a de la imagen audiovisual es incapaz de nominar sus propios productos sin recurrir al lenguaje. El acto de nombrar es en s&#237; mismo un maravilloso instante de creaci&#243;n. El mundo diferenciado de las cosas es el reino de la palabra y el pensamiento su fortaleza inexpugnable. Los instrumentos de las nuevas tecnolog&#237;as necesitan nombres, &#191;o dejar&#225;n de tenerlos? El desarrollo acelerado de las ciencias obliga a las Academias de todas las lenguas a incorporar en sus diccionarios acepciones, nombres propios, matices regionales. La lengua oral y escrita crece y se revitaliza en medio de la avalancha de im&#225;genes. &lt;br class='autobr' /&gt;
El valor del signo ling&#252;&#237;stico es discutible en el terreno de la informaci&#243;n dado el car&#225;cter ambiguo de la palabra (como de todo signo) pero no en el de la comunicaci&#243;n. Las im&#225;genes audiovisuales no pueden cumplir eficazmente las funciones comunicativa, emotiva, cognitiva o de elaboraci&#243;n del pensamiento; la est&#233;tica o po&#233;tica y la metaling&#252;&#237;stica. Las funciones apelativa, t&#225;ctica e informativa, pueden ser ejecutadas en mejor forma y, por supuesto, son aptas para el manipuleo de la conciencia a trav&#233;s de mensajes de penetraci&#243;n subliminal. S&#243;lo el lenguaje puede realizar todas las tareas mencionadas porque no se limita a fotografiar la realidad y porque cada lenguaje es un prisma cultural. &lt;br class='autobr' /&gt;
El habla, dice Moliere, es &#8220;el m&#225;s inteligible de todos los signos y la que ha desempe&#241;ado el papel hist&#243;ricamente fundamental en el desarrollo del pensamiento&#8221; (31). &lt;br class='autobr' /&gt;
Para cerrar este acopio de reflexiones propias y ajenas, y disipado como parece estar el temor del enmudecimiento, dos citas, la de Tomatis: &#034;El hombre, solo, sin palabras, correr&#237;a ciertamente el peligro de deshumanizarse, desde el instante en que no podr&#237;a explotar la exteriorizaci&#243;n de lo que piensa&#8221; (32), y la del experto en cibern&#233;tica, Robert Filep: &#034;Lenguaje es cultura. El m&#225;s grande impacto cultural es el que proviene del lenguaje&#8221; (33). &lt;br class='autobr' /&gt;
No hay raz&#243;n valedera para vivir aterrados por la presencia de los medios electr&#243;nicos ni fundamento para sostener que ellos sepultar&#225;n el lenguaje oral y escrito, convirtiendo al hombre del futuro en una criatura enmudecida, analfabeta y sensible s&#243;lo a los est&#237;mulos del tacto de los sonidos, de los colores y formas en vertiginoso movimiento. Nada de esto es previsible, a menos que una guerra nuclear extirpara del cerebro humano la facultad de pensar y de articular el lenguaje; pero, mientras esto no suceda, podemos dormir tranquilamente y decir: bienvenidos los medios audiovisuales, las computadoras, los sat&#233;lites artificiales, los robots y todo aparato inventado y por inventar, si ellos han de realizar &#8212;como se prev&#233;&#8212; el noventa por ciento de las tareas industriales del hombre y le han de dejar tiempo libre para que despierte con la m&#250;sica; pase las horas con el arte, en di&#225;logo con los otros hombres, en la contemplaci&#243;n de la naturaleza, en compromiso con la ciencia y en goce de la libertad de conciencia pol&#237;tica y religiosa y, al terminar el d&#237;a, pueda disfrutar de la grata e irremplazable compa&#241;&#237;a del libro de cabecera. &lt;br class='autobr' /&gt;
Hasta cierto punto, ese hombre del futuro podr&#225; repetir con Jesucristo: &#8220;Los cielos y la tierra pasar&#225;n, pero mis palabras no pasar&#225;n&#8221;.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;
&lt;p&gt;Notas &lt;br class='autobr' /&gt;
1. PRESENCIA, peri&#243;dico. La Paz, 17 de mayo de 1985. &lt;br class='autobr' /&gt;
2. Ibid. &lt;br class='autobr' /&gt;
3. PRESENCIA, peri&#243;dico. La Paz, 30 de mayo de 1985. &lt;br class='autobr' /&gt;
4. PRESENCIA, peri&#243;dico. La Paz, 16 de julio de 1985. &lt;br class='autobr' /&gt;
5. COWLAN, Bert An Overview of the future on Communications. Simposio internacional &#8220;Las comunicaciones en el a&#241;o 2.000&#8221;. CIESPAL. Quito, noviembre de 1984. &lt;br class='autobr' /&gt;
6. MARCELO. Juli&#225;n. De la Galer&#237;a Gutenberg a la Galaxia Von Neumann. Revista Chasqui N&#8220; 13. CIESPAL-Quito, 1985. &lt;br class='autobr' /&gt;
7. GOLDBERG, Melvin A. La televisi&#243;n en el a&#241;o 2.000. Revista Chasqui, No. 13. CIESPAL-Quito, 1985. &lt;br class='autobr' /&gt;
8. BRAM, Joseph. Lenguaje y sociedad. Ed. Paid&#243;s. Buenos Aires, 1967. &lt;br class='autobr' /&gt;
9. GUIRAUD, Pierre. La sem&#225;ntica, P&#225;g. 12. Fondo de Cultura Econ&#243;mica. M&#233;xico, 1971. &lt;br class='autobr' /&gt;
10. Ibid, p&#225;g. 84. &lt;br class='autobr' /&gt;
11. MOUNIN. Georges. Introducci&#243;n a la semiolog&#237;a, Anagrama. Barcelona, 1972. p&#225;g. 8&lt;br class='autobr' /&gt;
12 DE SAUSSURE, Ferdinand, Curso de Ling&#252;&#237;stica General, 19&#170;. Edici&#243;n, p&#225;g. 60, Ed. Losada. Buenos Aires, 1979. &lt;br class='autobr' /&gt;
13. SMITH, Alfred. Comunication and Culture, Holt Reinehart Winston. Nueva York, 1966, p&#225;g. 119.&lt;br class='autobr' /&gt;
14. MAC DONALD, Dwight.&#8221; McLuhan, caliente y fr&#237;o. (En &#8220;Stearn, Gerald Emmanuel y otros). Sudamericana. Buenos Aires, 1973, p&#225;gs. 110-111.&lt;br class='autobr' /&gt;
15. MACLUHAN. Heber Marshall. La comprensi&#243;n de los medios como las extensiones del hombre, Ed. Diana, 4ta. Edici&#243;n. M&#233;xico, 1972; p&#225;gs. 110-111. &lt;br class='autobr' /&gt;
16. PLATON, Di&#225;logos, Ed. Porr&#250;a. M&#233;xico, 1 973, p&#225;gs. 249- 254.&lt;br class='autobr' /&gt;
17. BLACK, Max. El laberinto del lenguaje. Monte &#193;vila editores, Caracas, 1968, p&#225;gs. 19-20.&lt;br class='autobr' /&gt;
18. MOUNIN, Georges. Claves para la ling&#252;&#237;stica. Ed. Anagrama. Barcelona, 1972, p&#225;gs. 60-61.&lt;br class='autobr' /&gt;
19. DE SAUSSURE. Ob. cit., p&#225;g. 191. &lt;br class='autobr' /&gt;
20. BENVENISTE, Emile. Problemas de ling&#252;&#237;stica general, Ed. Siglo XXI, 3ra. edici&#243;n. M&#233;xico, 1973, p&#225;g. 63.&lt;br class='autobr' /&gt;
21. Ibid. p&#225;g. 64. &lt;br class='autobr' /&gt;
22. Ibid. p&#225;g. 179. &lt;br class='autobr' /&gt;
23. ANTEZANA JUAREZ, Luis H. Elementos de semi&#243;tica literaria, Ed. IBC. La Paz-Bolivia, 1977, p&#225;g. 10.&lt;br class='autobr' /&gt;
24. BERTOLA A., Elena de y otros. Semi&#243;tica de las artes visuales. Ed. Centro de Arte y Comunicaci&#243;n. Buenos Aires 1980, p&#225;g. 72.&lt;br class='autobr' /&gt;
25. PAZ, Octavio. El pacto verbal (En Hombres en su siglo y otros ensayos). Ed. Seix-Barral, Barcelona, 1984, p&#225;gs. 86-87.&lt;br class='autobr' /&gt;
26. DE SANTILLANA. Giorgio. El Concepto de Informaci&#243;n en la Ciencia Contempor&#225;nea, Ed. Siglo XXI. 2da. Ed. M&#233;xico, 1970, p&#225;g. 20.&lt;br class='autobr' /&gt;
27. CULKIN, John. En Stearn. Op. Cit. p&#225;g. 77. &lt;br class='autobr' /&gt;
28. MAC DONALD. En Stearn, Op. Cit. p&#225;g. 282. &lt;br class='autobr' /&gt;
29. DUCROT y TODOROV. Diccionario Enciclop&#233;dico de las Ciencias del Lenguaje,. Ed. Siglo XXI. 3ra. Edici&#243;n. M&#233;xico, 1976. p&#225;g. 228.&lt;br class='autobr' /&gt;
30. Ibid. p&#225;g. 389. &lt;br class='autobr' /&gt;
31. MOUNIN, Georges. Ob. cit., p&#225;g. 44. &lt;br class='autobr' /&gt;
32. TOMATIS. Alfred. El o&#237;do y el lenguaje. Ed. Mart&#237;nez Roca, Barcelona, 1969, p&#225;g. 15.&lt;br class='autobr' /&gt;
33. FILEP, Robert. La televisi&#243;n de doble v&#237;a y el sat&#233;lite como instrumento educaci&#243;n intercultural. Simposio internacional. Las comunicaciones en el a&#241;o 2.000. CIESPAL-Quito, noviembre, 1984.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
		</content:encoded>


		

	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Alvarado Teodorika, Tatiana. La primera parte del Parnaso ant&#225;rtico: La traducci&#243;n de Las Heroidas ovidianas de Diego Mex&#237;a de Fernangil (resumen)</title>
		<link>https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article126</link>
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		<dc:date>2016-03-04T22:07:14Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Tatiana Alvarado Teodorika</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;La primera parte del Parnaso ant&#225;rtico: La traducci&#243;n de Las Heroidas ovidianas de Diego Mex&#237;a de Fernangil &lt;br class='autobr' /&gt;
RESUMEN DISCURSO DE INGRESO A LA ABL &lt;br class='autobr' /&gt;
Da. Tatiana Alvarado Teodorika (leer la biograf&#237;a) &lt;br class='autobr' /&gt;
Tatiana Alvarado Teodorika inici&#243; su discurso compartiendo su sentir sobre la investigaci&#243;n filol&#243;gica, a la que describe como &#171;un periplo continuo en el tiempo, en el que quiz&#225;s se pierde uno porque deja un poco de s&#237; en aquella &#233;poca de los versos que se estudia, y otro poco permanece en (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?rubrique12" rel="directory"&gt;Discursos de ingreso&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;La primera parte del Parnaso ant&#225;rtico: La traducci&#243;n de Las Heroidas ovidianas de Diego Mex&#237;a de Fernangil&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;RESUMEN&lt;br class='autobr' /&gt;
DISCURSO DE INGRESO A LA ABL&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Da. Tatiana Alvarado Teodorika (&lt;strong class=&#034;caractencadre-spip spip&#034;&gt;&lt;a href='https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article127' class=&#034;spip_in&#034;&gt;leer la biograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tatiana Alvarado Teodorika inici&#243; su discurso compartiendo su sentir sobre la investigaci&#243;n filol&#243;gica, a la que describe como &#171;un periplo continuo en el tiempo, en el que quiz&#225;s se pierde uno porque deja un poco de s&#237; en aquella &#233;poca de los versos que se estudia, y otro poco permanece en esta que nos tiene atrapados de pies y manos&#187;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Igualmente, antes de entrar de lleno en su estudio, explic&#243;, respecto a su disertaci&#243;n, que se trata de una s&#237;ntesis de trabajos en torno a una de las traducciones que conciernen a la producci&#243;n literaria charque&#241;a en el siglo XVI. Esto es, una traducci&#243;n que constituye un importante eslab&#243;n en la literatura nacional y en la literatura hispana en general. Se trata de la Primera parte del Parnaso Ant&#225;rtico de Diego Mex&#237;a de Fernangil, dijo. Una traducci&#243;n de Las Heroidas de Ovidio, que tras su publicaci&#243;n en Sevilla, en 1608, fue reeditada en 1797, en 1884, en 1909, en 1946, en 1959 y en 1961 aunque con m&#250;ltiples variaciones, es decir, con o sin pr&#243;logo, con o sin paratexto, etc.; conservando siempre la integralidad de la traducci&#243;n de Mex&#237;a de Fernangil.&lt;br class='autobr' /&gt;
Seg&#250;n expres&#243; Alvarado, esta traducci&#243;n despert&#243; su inter&#233;s en tanto creaci&#243;n literaria. Para defender dicha posici&#243;n, pas&#243; a referirse a la larga tradici&#243;n traductora en Occidente y, puntualmente, en Espa&#241;a; la misma que se hereda en Charcas, dijo. Remont&#225;ndose en el tiempo, se refiri&#243; por un lado, a quienes defend&#237;an al lat&#237;n frente a las lenguas vern&#225;culas: Pedro Chinchilla o Alfonso de Palencia por ejemplo; pero tambi&#233;n, por otro lado, a quienes reivindicaban la lengua romance y buscaban un modelo de lengua literaria en las propias ra&#237;ces.&lt;br class='autobr' /&gt;
Seg&#250;n precis&#243; en el estudio, ambos frentes se aunar&#237;an m&#225;s adelante en la figura de Fern&#225;n P&#233;rez de Oliva, el cual habiendo traducido en versiones libres al castellano la Electra de S&#243;focles, el Anfitri&#243;n de Plauto, y la H&#233;cuba de Eur&#237;pides, demostr&#243; que el castellano es una lengua apta para la filosof&#237;a y la historia, de la misma forma con que Fray Luis de Le&#243;n demostrara que lo es para la teolog&#237;a.&lt;br class='autobr' /&gt;
El proceso del ingreso de nuevas ideas est&#225; &#237;ntimamente ligado a la traducci&#243;n, se&#241;al&#243;. Esta siempre ha representado un veh&#237;culo de cultura y mediaci&#243;n entre el mundo cl&#225;sico y el moderno. As&#237;, apoy&#225;ndose en las palabras de Highet, Alvarado record&#243; al p&#250;blico presente que &#171;la influencia cl&#225;sica pasa a la literatura de las naciones modernas a trav&#233;s de tres cauces principales: la traducci&#243;n, la imitaci&#243;n y la emulaci&#243;n. La traducci&#243;n, ese arte descuidado &#8211;pas&#243; a enfatizar&#8211;, es en la literatura un elemento much&#237;simo m&#225;s importante de lo que la mayor&#237;a de nosotros cree&#187;.&lt;br class='autobr' /&gt;
El autor de la traducci&#243;n que concentra el inter&#233;s del estudio &#8211;Mex&#237;a de Fernangil&#8211;, es un humanista, dijo. Pues, este logr&#243; adquirir el saber cl&#225;sico, dominando a) al menos el lat&#237;n y b) recuperando los textos originales en esta lengua. Se explica que su humanismo se reconoce adem&#225;s,&lt;br class='autobr' /&gt;
a trav&#233;s de su capacidad de imitaci&#243;n, la cual, como pregonaban los poetas barrocos, era parte esencial en el proceso art&#237;stico y de creaci&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
La reflexi&#243;n en torno a la imitaci&#243;n es interesante, continu&#243; la investigadora; pues, si la imitatio es el alma de la poes&#237;a, y si la traducci&#243;n es imitatio, entonces el papel de esta &#250;ltima vendr&#225; a ser el mismo: el del &#225;nima de una poes&#237;a en devenir en aquel mundo nuevo en el que iba surgiendo una nueva literatura, y en el que el proceso creativo en la pr&#225;ctica del traducir, siguiendo la imitatio, se constituir&#237;a en una forma de conocimiento que no s&#243;lo ir&#237;a a enriquecer al nuevo continente, sino tambi&#233;n al viejo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Mex&#237;a &#8211;explic&#243;&#8211; forma parte de la Academia Ant&#225;rtica. Establecida esta en Lima, lleva en el nombre su esencia misma: la vertiente cl&#225;sica y peninsular de la que bebe y el espacio en s&#237; en el que se desarrolla. Esta Academia literaria representa la entronizaci&#243;n del Renacimiento italiano en la literatura americana de la &#233;poca y la constituci&#243;n de un pensamiento letrado particular que servir&#237;a en la construcci&#243;n de las nuevas sociedades.&lt;br class='autobr' /&gt;
La Academia Ant&#225;rtica, intenta en su creaci&#243;n competir con M&#233;xico que ya se hab&#237;a ganado un lugar en el espacio letrado. En su programa, no obstante, se reconocen dos aspectos centrales: a) la traducci&#243;n y la difusi&#243;n del saber, y b) el cultivo de la historiograf&#237;a y la construcci&#243;n de una memoria ant&#225;rtica.&lt;br class='autobr' /&gt;
En cuanto al primer aspecto, refiri&#243; la acad&#233;mica, debe recordarse que el concepto de traducci&#243;n en la &#233;poca era distinto al actual. En este sentido, dijo, se entender&#225; que si bien puede considerarse la traducci&#243;n como un texto estrictamente dependiente de su &#171;original&#187;, antes que una mera relaci&#243;n entre textos, habr&#225; que considerar a la vez la estrecha relaci&#243;n escritor-lector que representa y, adem&#225;s, siguiendo la tradici&#243;n medieval &#8211;no obstante que ya posiblemente con ciertos tintes de influencia moderna incipiente en la &#233;poca&#8211;, habr&#225; que observar una subordinaci&#243;n del texto-final al texto-base, pero sobre todo considerar la genialidad del texto resultante en tanto creaci&#243;n, bajo la constante del respeto del texto-base; una idea que se transparenta en las palabras del propio Mex&#237;a, en la dedicatoria que hace de su obra de &#171;el autor a sus amigos&#187;:&lt;br class='autobr' /&gt;
Quise traducirlas en tercetos por parecerme que corresponden estas rimas con el verso eleg&#237;aco latino [...] siempre he procurado arrimarme a la frasis latina, en cuanto en la nuestra es permitido (fol. 2-3).&lt;br class='autobr' /&gt;
Mex&#237;a, como traductor, se convierte en el responsable de la difusi&#243;n y la influencia que la obra pudiera tener en el p&#250;blico que la leyera &#8211;concluy&#243; la investigadora&#8211;, y por lo tanto, se hace tambi&#233;n responsable del contenido del original.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por otra parte, como bien sabemos, continu&#243;, Ovidio se encuentra entre los autores m&#225;s representativos y traducidos desde la Antig&#252;edad. Sus Metamorfosis representan el principal veh&#237;culo de difusi&#243;n de la mitolog&#237;a cl&#225;sica: Vel&#225;zquez, por ejemplo, tuvo en su biblioteca la versi&#243;n castellana de Bustamante de las Metamorfosis; traducci&#243;n que sol&#237;a llamarse &#171;Biblia de los poetas&#187;.&lt;br class='autobr' /&gt;
De esta manera, la traducci&#243;n de Ovidio al castellano conoce una importante contribuci&#243;n en el Nuevo Mundo con la versi&#243;n de Diego Mex&#237;a de Fernangil, dijo la acad&#233;mica. Una traducci&#243;n que inicia el poeta durante un viaje del Per&#250; a la Nueva Espa&#241;a, y que concluir&#225; estando en M&#233;xico. A esta le sumar&#225; la traducci&#243;n del Ibis o In Ibin: en conjunto una traducci&#243;n con un &#233;xito duradero, pues, en pleno siglo XX &#8211;recopil&#243; la autora&#8211; esta versi&#243;n de las Heroidas de Ovidio, se sigue editando hasta que aparece la edici&#243;n anotada en prosa de Ana Mar&#237;a P&#233;rez Vega en 1994.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ante su obra, Mex&#237;a de Fernangil se define, inicialmente, antes que como poeta, como metrificador se&#241;al&#243; Alvarado. El de poeta, habr&#237;a dicho aquel, &#171;es nombre c&#233;lebre y grandioso&#187;, y con respecto a la labor acometida por el poeta, igualmente Mex&#237;a de Fernangil se habr&#237;a referido a las vicisitudes de aquel: &#171;mil veces dignos de ser alabados los que a cualquier g&#233;nero de virtud se aplican en las Indias, pues dem&#225;s de no haber premio para ella, rompen por tantos montes de dificultad para conseguirla&#187;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Estas nuevas palabras transparentan la idea de que no solo se trataba de hacer un encomio de la poes&#237;a o de la traducci&#243;n &#8211;explic&#243;&#8211;, sino de la labor de poetas y traductores, quienes &#171;pueden ocuparse en ejercicios virtuosos y darse a los estudios de las letras&#187; (fol. 4) en las Indias, con todas las dificultades que esto representaba.&lt;br class='autobr' /&gt;
El empe&#241;o de Mex&#237;a en su traducci&#243;n se gratifica con la publicaci&#243;n de las Heroidas en la Metr&#243;poli, finaliz&#243; la autora; su difusi&#243;n en la Audiencia de Charcas tambi&#233;n ha sido atestiguada; se trata de una traducci&#243;n que viene acompa&#241;ada de comentarios, siguiendo en su trabajo, el ejemplo de los glosadores medievales.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;a id=&#034;respuesta&#034;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
DISCURSO DE RESPUESTA&lt;br class='autobr' /&gt;
D. Andr&#233;s Eichmann (&lt;strong class=&#034;caractencadre-spip spip&#034;&gt;&lt;a href='https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article194' class=&#034;spip_in&#034;&gt;leer la biograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;)&lt;br class='autobr' /&gt;
Por su parte D. Andr&#233;s Eichmann pas&#243; a indicar en su discurso de respuesta que la nueva acad&#233;mica acababa de mostrar algunas de las mejores maneras de concebir la traducci&#243;n desde la Antig&#252;edad hasta los siglos XV-XVII: aquellas que resultan imprescindibles para comprender la labor del traductor de Ovidio, dijo. Seg&#250;n acabamos de o&#237;r, continu&#243;, &#171;Mex&#237;a de Fernangil entend&#237;a que pod&#237;a llam&#225;rsele, antes que traductor, imitador. Y por m&#225;s de una v&#237;a, Alvarado nos acaba de mostrar que la imitatio, llamada &#8220;el alma de la poes&#237;a&#8221;, es sin duda labor de poeta. La versi&#243;n de las piezas ovidianas que nos ha dejado Mex&#237;a de Fernangil es, sin duda una gran creaci&#243;n literaria consciente&#187;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Para corroborar lo dicho por la Dra. Alvarado, Eichmann trajo a colaci&#243;n un trabajo reciente de Carla Salazar, estudiante de la carrera de Literatura de la UMSA, seg&#250;n la cual, Mex&#237;a de Fernangil manifiestaba su posici&#243;n de creador, ya desde la portada del libro. De este modo, siguiendo a Salazar ley&#243; la siguente cita:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;No se trata de Las heroidas de Ovidio traducidas [...]. Se trata de la Primera parte del Parnaso Ant&#225;rtico de obras amatorias. Y m&#225;s abajo [sigue la portada] &#171;Con las 21 ep&#237;stolas de Ovidio, y el In Ibin, en tercetos. [...] Por Diego Mex&#237;a, natural de la ciudad de Sevilla; y residente en la de los Reyes, en los riqu&#237;simos Reinos del Pir&#250;&#187;. Notamos que el nombre del creador es Diego Mex&#237;a y no Ovidio, y que las ep&#237;stolas son s&#243;lo una parte del libro.&#8221;&lt;br class='autobr' /&gt;
Seguidamente Eichmann, recogiendo la referencia que D. Tatiana Alvarado hiciera de Enrique Garc&#233;s, apostill&#243; que este autor igualmente puede considerarse &#171;colega&#187; de Mex&#237;a de Fernangil, por sus traducciones en estas tierras, del Canzoniere de Petrarca, de Os Lus&#237;adas de Camoens y de De Regno de Francesco Patrizzi. A&#241;adi&#243; Eichmann que le parec&#237;a provechoso enriquecer el contexto&lt;br class='autobr' /&gt;
literario espec&#237;fico de Mex&#237;a de Fernangil. Y para ello pas&#243; revista a varios otros traductores-poetas que compartieron con este el mismo espacio geogr&#225;fico.&lt;br class='autobr' /&gt;
En un primer caso &#8211;refiri&#243;&#8211; se tienen los An&#243;nimos traductores de unos versos nacidos en Copacabana (en 1587). &#171;Esto es llamativo, porque posiblemente se trat&#243; de la primera vez que un poema an&#243;nimo nacido en estas tierras hubiera alcanzado una difusi&#243;n mundial&#187;. Asociado a un episodio milagroso del a&#241;o 1587 &#8211;explic&#243;&#8211;, apareci&#243; un poema a la Pasi&#243;n de Cristo. Compuesto en Copacabana en lengua aymara o en uru, fue publicado en lat&#237;n, en Roma en 1591 y en Par&#237;s en 1605. El primer traductor pudo haber sido alg&#250;n jesuita humanista de Juli como Ludovico Bertonio o Pedro V. Pizzuto, dijo. Ahora bien, sin v&#237;nculo con esta versi&#243;n, el poema aparece tambi&#233;n en castellano, en Lima en 1611. A&#241;adi&#243; que una tercera versi&#243;n &#8211;que ser&#237;a independiente de las otras dos mencionadas&#8211; se transmite en quechua: &#171;el primer testimonio conocido a su respecto es de 1650&#187;, expres&#243;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Traducciones del padre Or&#233;. En el mismo terreno de las lenguas andinas, el expositor se refiri&#243; al franciscano Luis Jer&#243;nimo de Or&#233;, quien manifest&#243; sus dotes inagotables de poeta y de traductor en el Symbolo Catholico indiano (publicado en Lima en 1598). Se&#241;al&#243; que &#171;no sabemos si conoci&#243; a Mex&#237;a de Fernangil, pero s&#237; que anduvo por los mismos sitios y en tiempos muy pr&#243;ximos&#187;.&lt;br class='autobr' /&gt;
En el terreno de las traducciones m&#225;s cercanas a las de Mex&#237;a de Fernangil, Eichmann record&#243; a Diego D&#225;valos y Figueroa, poeta afincado en La Paz, que en su Miscel&#225;nea austral (Lima, 1602-3) llev&#243; a cabo &#171;exquisitas traducciones de una canci&#243;n de Luiggi Tansillo y de sonetos de Vittoria Colonna&#187;. Apunt&#243; a su vez que Luis de Ribera es otro poeta-traductor al cual habr&#237;a que referirse: &#171;en sus Sagradas poes&#237;as (Sevilla, 1612) tradujo varios salmos y c&#225;nticos b&#237;blicos, adem&#225;s de otras muy felices de versos sueltos de Virgilio, Horacio y otros de la Antig&#252;edad&#187;, dijo. Por &#250;ltimo, hizo una breve rese&#241;a de la labor de Diego Flores, criollo de Chuquisaca, quien en su Preciosa margarita (Lima, 1611) incluye traducciones de Sedulio, San Beda, San Bernardo y Rodolfo Agr&#237;cola, entre otros.&lt;br class='autobr' /&gt;
Concluy&#243; diciendo que, a su entender, este contexto literario es &#250;til para situar la labor del poeta y traductor de Ovidio.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#171;Hemos visto ejemplos bastante diversos, todos del tiempo de Mex&#237;a de Fernangil. Es justo a&#241;adir &#8211; dijo antes de cerrar su intervenci&#243;n&#8211; que, pese al alt&#237;simo vuelo de la mayor&#237;a de las plumas aqu&#237; mencionadas, ninguno de sus due&#241;os (salvo Garc&#233;s) emprendi&#243;, como traductor, una tarea de tan largo aliento como el autor del Parnaso ant&#225;rtico&#187;, felicitando nuevamente a Tatiana Alvarado.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Alianza Francesa &lt;br class='autobr' /&gt;
27 de noviembre de 2013&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>del Granado Anaya, F&#233;lix Alfonso. Con un siglo m&#225;s tarde: Dos lecturas de Dostoievski en Bolivia (resumen)</title>
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		<dc:date>2016-03-04T22:01:20Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Tatiana Alvarado Teodorika</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Con un siglo m&#225;s tarde: Dos lecturas de Dostoievski en Bolivia RESUMEN DISCURSO DE INGRESO A LA ABL D. F&#233;lix Alfonso del Granado Anaya &lt;br class='autobr' /&gt;
El nuevo recipiendario en su discurso de ingreso, present&#243; un estudio del Dr. F&#233;lix Alfonso del Granado Anaya, cr&#237;tico literario, del que escogi&#243; uno de sus ensayos de la novela del c&#233;lebre escritor ruso Fi&#243;dor Mij&#225;ilovich Dostoievski, CRIMEN Y CASTIGO. Para el efecto, realiz&#243; un an&#225;lisis paralelo. Destac&#243; que a partir del t&#237;tulo existen forzosas (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?rubrique12" rel="directory"&gt;Discursos de ingreso&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Con un siglo m&#225;s tarde: Dos lecturas de Dostoievski en Bolivia &lt;br class='autobr' /&gt;
RESUMEN&lt;br class='autobr' /&gt;
DISCURSO DE INGRESO A LA ABL&lt;br class='autobr' /&gt;
D. F&#233;lix Alfonso del Granado Anaya&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El nuevo recipiendario en su discurso de ingreso, present&#243; un estudio del Dr. F&#233;lix Alfonso del Granado Anaya, cr&#237;tico literario, del que escogi&#243; uno de sus ensayos de la novela del c&#233;lebre escritor ruso Fi&#243;dor Mij&#225;ilovich Dostoievski, CRIMEN Y CASTIGO. Para el efecto, realiz&#243; un an&#225;lisis paralelo. Destac&#243; que a partir del t&#237;tulo existen forzosas relaciones que vinculan la causa con el efecto, el antecedente con la consecuencia l&#243;gica, inflexible e inmutable.&lt;br class='autobr' /&gt;
Dividi&#243; el trabajo en dos partes: realiz&#243; un ensayo literario de la obra y luego el an&#225;lisis psicol&#243;gico de los personajes.&lt;br class='autobr' /&gt;
Luego de hacer un an&#225;lisis exhaustivo, lleg&#243; a varias conclusiones. Primero que la novela es el resultado de las vivencias sufridas por su autor durante los a&#241;os en que estuvo en prisi&#243;n, al que fue enviado por pertenecer a un grupo socialista que pretend&#237;a conspirar contra el r&#233;gimen zarista de Nicol&#225;s I. (Rusia del siglo XIX).&lt;br class='autobr' /&gt;
En el &#225;mbito social, muestra la condici&#243;n de la clase media en la Rusia Zarista, donde el individuo luchaba arduamente para salir de la crisis socio-econ&#243;mica que afectaba las ciudades. En el campo cultural, afirma que es la primera obra literaria de realismo psicol&#243;gico, un estudio magistral del consciente y el subconsciente.&lt;br class='autobr' /&gt;
Finalmente afirma que el hecho de que el protagonista sea perseguido por su arrepentimiento, nos demuestra que no era un hombre superior y m&#225;s bien pertenec&#237;a al tipo de hombres que &#233;l tanto despreciaba.&lt;br class='autobr' /&gt;
El recipiendario dedic&#243; su trabajo a su padre, el poeta Javier del Granado, que ley&#243; un soneto escritor por &#233;l en su memoria.&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
DISCURSO DE RESPUESTA&lt;br class='autobr' /&gt;
D. Jos&#233; Roberto Arze (&lt;strong class=&#034;caractencadre-spip spip&#034;&gt;&lt;a href='https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article129' class=&#034;spip_in&#034;&gt;leer la biograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;)&lt;br class='autobr' /&gt;
La respuesta de su discurso estuvo a cargo del acad&#233;mico de n&#250;mero Don Jos&#233; Roberto Arze, quien destac&#243; la presencia de la literatura rusa - principalmente de Dostoievski - en el mundo y en Bolivia. Y como complemento realiz&#243; una rese&#241;a de la personalidad del nuevo acad&#233;mico as&#237; como de su familia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Centro Cultural de Espa&#241;a 23 de mayo de 2013&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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	</item>
<item xml:lang="es">
		<title>Boero Kavlin, Hugo. Aplicaciones te&#243;ricas sobre consistencia ling&#252;&#237;stica y contradicci&#243;n l&#243;gica en sistemas de generadores afines o derivados de Principia Mathematica</title>
		<link>https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article124</link>
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		<dc:date>2016-03-04T21:53:10Z</dc:date>
		<dc:format>text/html</dc:format>
		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Tatiana Alvarado Teodorika</dc:creator>



		<description>
&lt;p&gt;Aplicaciones te&#243;ricas sobre consistencia ling&#252;&#237;stica y contradicci&#243;n l&#243;gica en sistemas de generadores afines o derivados de Principia Mathematica &lt;br class='autobr' /&gt;
RESUMEN DISCURSO DE INGRESO A LA ABL D. Hugo C&#233;sar Boero Kavlin (leer la biograf&#237;a) &lt;br class='autobr' /&gt;
El discurso ha versado sobre la consistencia filos&#243;fica y ling&#252;&#237;stica acerca de la validez del conocimiento cient&#237;fico formulado por Bertrand Russel. En las conclusiones afirma lo siguiente: &#8220;He aqu&#237; que la primera conclusi&#243;n a la que arribamos, es que se (&#8230;)&lt;/p&gt;


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&lt;a href="https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?rubrique12" rel="directory"&gt;Discursos de ingreso&lt;/a&gt;


		</description>


 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Aplicaciones te&#243;ricas sobre consistencia ling&#252;&#237;stica y contradicci&#243;n l&#243;gica en sistemas de generadores afines o derivados de Principia Mathematica&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;RESUMEN&lt;br class='autobr' /&gt;
DISCURSO DE INGRESO A LA ABL&lt;br class='autobr' /&gt;
D. Hugo C&#233;sar Boero Kavlin (&lt;strong class=&#034;caractencadre-spip spip&#034;&gt;&lt;a href='https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article134' class=&#034;spip_in&#034;&gt;leer la biograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;)&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El discurso ha versado sobre la consistencia filos&#243;fica y ling&#252;&#237;stica acerca de la validez del conocimiento cient&#237;fico formulado por Bertrand Russel. En las conclusiones afirma lo siguiente: &#8220;He aqu&#237; que la primera conclusi&#243;n a la que arribamos, es que se demuestra que el formalismo l&#243;gico de Russell es internamente inconsistente, pues, en la medida en que dicho formalismo tiene no s&#243;lo el potencial de determinar la producci&#243;n de repulsores s&#233;micos, sino la propiedad de producir efectivamente, signos y sentencias que no pueden en los hechos usarse del modo m&#225;s o menos fijo con que el lenguaje emplea las palabras, el formalismo en cuesti&#243;n, juzgado por sus resultados, no condice con el supuesto sobre el cual se asienta, es decir, de que el an&#225;lisis filos&#243;fico de una proposici&#243;n pueda confrontarse con &#233;xito por medio de asignar su significado a cada palabra en la sentencia que expresa cada proposici&#243;n. En estas circunstancias, el sistema de signos se hace incapaz de interpretar el significado de un signo que se ha tornado inadherente e inestable.&lt;br class='autobr' /&gt;
Lo cual viene dado, toda vez que tal principio determina que los fen&#243;menos de la exclusi&#243;n de la denotaci&#243;n y del confinamiento de la referencialidad, sean en los hechos s&#243;lo aparentes, y, no ya, la &#250;ltima palabra para caracterizar lo inherente de la actividad sem&#225;ntico-denotativa interna de las sentencias indecidibles, en circunstancias tales en donde el arreglo del sistema, que tiene al influjo de dicho principio como un &#8220;factor de impregnaci&#243;n&#8221; que debe ser aplicado a cada proposici&#243;n que participe en &#233;l o que &#233;ste faculte producir, involucra que la m&#225;s compleja estrategia conocida hasta hoy para producir un tipo especial de combinaciones anti-meton&#237;micas del segundo tipo &#8211;en donde se presenten conceptos respecto a los cuales sea imposible intuir aquello que representan- no llegue a consumarse, pues, al ser la deducci&#243;n de sentencias indecidibles un rasgo caracter&#237;stico del potencial productivo del sistema de Russell tal como G&#246;del lo demostrara con su teorema, y tambi&#233;n el elemento requerido por Russell para poder brindar el cierre estructural te&#243;rico que desde su perspectiva filos&#243;fica era necesario para poder completar un sistema de l&#243;gica que enganchado en la matem&#225;tica implicase la existencia de impedimentos epistemol&#243;gicos para poder pensar clases de objetos, clases de resultados de relaciones, e incluso, clases en general en ciencias, tenemos que la efectiva producci&#243;n de sentencias indecidibles por parte del sistema, en combinaci&#243;n con la acci&#243;n del principio aplicado, no produce combinaciones anti-meton&#237;micas del segundo tipo, sino otro tipo de fen&#243;menos muy distinto y caracterizable por &#8220;tener figuras de dicci&#243;n sin representaci&#243;n ni pensamiento posibles&#8221;, es decir, campos locales de acci&#243;n de repulsores s&#233;micos, en donde, para decirlo as&#237;, el significado de las palabras &#8211;en contradicci&#243;n con el principio aplicado- se hace inadherente o vol&#225;til por la acci&#243;n del propio principio aplicado, implicando, que convertido &#233;ste en factor causal de la exclusi&#243;n de toda posible interpretaci&#243;n de los signos que componen las series contextuales a reminiscencia richardiana, estas se determinen en no-sentencias, es decir, en secuencias pseudo-sintagm&#225;ticas de trazos in-significantes, que se constituyen as&#237; en el detrito material de una forma de violencia s&#233;mica que determina la inhabilitaci&#243;n te&#243;rica del sistema por doble partida: primero, porque acudiendo al lenguaje utilizado por el &#225;lgebra abstracta (v&#233;ase Fraleigh 1987: 14), se demuestra que el principio de que hablamos no responde a una operaci&#243;n bien definida dentro del sistema implementado por Russell desde el momento en que el sistema no es cerrado bajo dicho principio (las sentencias indecidibles constituyen casos especiales en donde la aplicaci&#243;n del principio impide aplicar la operaci&#243;n que el principio postula, es decir &#8220;asignar su significado a cada palabra en la sentencia que expresa cada proposici&#243;n&#8221;) dando lugar a que el an&#225;lisis de cualquier sentencia indecidible dentro del sistema de Russell quede estructuralmente impedido por el influjo de al menos uno de los principios anal&#237;ticos involucrados para desarrollarlo; y segundo, porque, a partir de aqu&#237;, el sistema que habiendo comenzado por plantearse como un cuerpo de l&#243;gica simb&#243;lica que considerando la l&#243;gica como la ciencia de las consecuencias iba a investigar las reglas generales por las que se formulan las inferencias (Russell 1983: 36), a tiempo de terminar por acercarse m&#225;s bien a estar de acuerdo con la idea que Ortega y Gasset (1992 : 58) ten&#237;a sobre la l&#243;gica en tanto que ciencia de los enunciados generales sobre los conceptos y sus relaciones, no alcanza a completarse como una teor&#237;a de la ausencia de clases, puesto que al momento de consumar su demostraci&#243;n a trav&#233;s de la deducci&#243;n de estructuras a reminiscencia richardiana que dejan de significar totalmente, se impide a s&#237; mismo hablar sobre clases, conjuntos o sobre cualquiera otras cosas, siendo desde ese punto de vista innecesaria una teor&#237;a de los tipos simples que sirva para dar soluci&#243;n a los problemas implicados por las paradojas, al ser un hecho el que no se requieran soluciones cuando ning&#250;n problema ha sido todav&#237;a planteado.&#8221;&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class=&#034;saut_ligne&#034;&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
&lt;a id=&#034;respuesta&#034;&gt;&lt;/a&gt;&lt;br class='autobr' /&gt;
DISCURSO DE RESPUESTA&lt;br class='autobr' /&gt;
D. Jaime Mart&#237;nez Salguero (&lt;strong class=&#034;caractencadre-spip spip&#034;&gt;&lt;a href='https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article143' class=&#034;spip_in&#034;&gt;leer la biograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;)&lt;br class='autobr' /&gt;
Hugo Boero Kavlin hoy nos presenta un desaf&#237;o intelectual con su trabajo acerca de &#8220;Aplicaciones te&#243;ricas sobre consistencia ling&#252;&#237;stica y contradicci&#243;n l&#243;gica en sistemas generales afines o derivados de Principia mathem&#225;tica, de Russell. Sin decir agua va nos plantea el problema del conocimiento y del lenguaje como si tal cosa. &#191;Podemos saber algo con certeza? &#191;Para qu&#233; sirve el lenguaje en el camino del conocer? Preguntas que nos dejan perplejos y nos cuestionan la existencia entera, pues ser hombre es tratar de conocer el motivo de nuestra presencia en este mundo y el objetivo para el que hemos nacido, o sea &#191;para qu&#233; vivo? Esto es justamente lo que esencialmente nos diferencia de los animales, que no pueden formularse estas preguntas, entre otras cosas porque carecen de idioma organizado y socializado, como lo tenemos los humanos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Para emprender el camino del conocimiento estamos obligados a utilizar el lenguaje, pues sin la existencia de un idioma gramaticalmente construido y puesto en circulaci&#243;n social, no podr&#237;amos pensar, y, claro, no podr&#237;amos conocer. Pensar es recurrir al idioma para formularse preguntas, sean &#233;stas simples designaciones de lugares o cosas, o hacer preguntas m&#225;s profundas con las cuales buscamos develar, sacar el velo con el que la realidad tapa su profunda organizaci&#243;n y, a&#250;n, encontrar la relaci&#243;n que mundo y persona tienen entre s&#237;. Para vivir como seres humanos necesitamos, con necesidad fundacional, formar, fundar un idioma, construir un elemento que, sin ser conocimiento propiamente dicho, nos permita salir de nosotros, entrar en contacto invisible con la realidad y volver a nuestra conciencia para all&#237; elaborar racional, met&#243;dicamente los datos que hemos adquirido en el proceso de b&#250;squeda. Ese veh&#237;culo de ideas es la lengua humana, primer proceso de humanizaci&#243;n, el elemento esencial de la cultura, pues sin &#233;l, el hombre estar&#237;a inerme ante la existencia, sin ninguna posibilidad de existir conscientemente. S&#243;lo una vez armado con el lenguaje nos lanzamos a la aventura de ser verdaderos seres humanos. Sin el idioma, nada podr&#237;amos hacer en el campo espiritual, trascendente, en el que hemos sido situados por Dios y que debemos ocupar para desarrollarnos como personas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Cuando la humanidad hubo consolidado las lenguas, los griegos se platearon el problema de conocer lo objetivo, aquello que est&#225; fuera de m&#237; y me contiene e influye. Del conocimiento simple, ya Pirr&#243;n de Elis se plate&#243; el problema del qu&#233;, c&#243;mo y cu&#225;nto conocimiento verdadero podemos tener, cayendo en el escepticismo. Planteada la cuesti&#243;n, el hombre sigui&#243; recorriendo el camino de su aventura intelectual. Finalmente, hacia el siglo XIX, con el avance de las ciencias positivas, el m&#233;todo f&#237;sico matem&#225;tico se fue imponiendo como otro elemento importante para validar lo conocido. De ah&#237; el inter&#233;s de Russell y otros pensadores en tratar de aplicar los principios matem&#225;ticos a todo conocimiento. Esto por una parte. Por la otra, en los albores del siglo XX la ling&#252;&#237;stica se plantea el hecho del lenguaje y encuentra que en &#233;l hay dos elementos fundamentales: el significante y el significado. El significante &#250;nicamente es una estructura material, construida con signos convencionales para representar un conjunto de sonidos, los cuales se representan gr&#225;ficamente para ser pronunciados. El significado, en cambio, es una estructura ajena a la ling&#252;&#237;stica propiamente dicha, pues lleva el contenido del conocimiento adquirido por el ser humano, y es representado por la palabra inventada por &#233;ste para nombrarlo. As&#237;, la palabra sal&#243;n est&#225; formada por los signos S+A+ L+ O+N, a los que se les asigna el nombre de las letras que representan; el sonido, y el significado primario de este t&#233;rmino, que se encuentra en el diccionario: &#8220;pieza de grandes dimensiones donde celebra sus juntas una corporaci&#243;n.&#8221; Y, el conocimiento cient&#237;fico se realiza mediante ese complejo significante y significado, capaz de formular oraciones, p&#225;rrafos y a&#250;n, discurso que funcionan para entregar al otro, el mensaje pensado por uno.&lt;br class='autobr' /&gt;
En la matem&#225;tica sucede lo mismo. Algo del mundo f&#237;sico se puede decir en una ecuaci&#243;n muy simple, o se recurre a un conjunto de ecuaciones para explicar otro aspecto de la realidad. Veamos E= M x V2. La c&#233;lebre ecuaci&#243;n de Einstein que tanta importancia tiene en la ciencia contempor&#225;nea. Pero la matem&#225;tica es una abstracci&#243;n de una abstracci&#243;n. En efecto, para enunciar aquello que puebla el mundo concreto del hombre hablamos de dos mesas, dos focos, etc. expresiones en las que hemos formado el concepto de dos, la unidad repetida de elementos que nos rodean, y los ampl&#237;an en la idea de n&#250;mero, la cual no existe, en cuanto n&#250;mero, en la realidad concreta, y se desarrolla en la mente humana hasta llegar al concepto de cantidad: la realidad repetida con las mismas caracter&#237;stica en multitud de individuos, y entonces hablamos del individuo mesa repetida dos, mil veces. Cuando entramos al n&#250;mero, lo hacemos mediante una abstracci&#243;n: - 2+ (+2)= 0. &#191;D&#243;nde vemos la cantidad &#8211; 2, es decir el negativo, el n&#250;mero que est&#225; debajo del 0? Llegamos a &#233;l mediante la abstracci&#243;n del comportamiento de la realidad; en ella hay fuerzas positivas y negativas que interact&#250;an entre s&#237;. Por lo tanto, dos fen&#243;menos de igual calidad pero de diferente carga el&#233;ctrica, por ej. se anulan entre s&#237;, pues la tensi&#243;n resultante de la actividad de ambas fuerzas ni avanza ni retrocede, queda ah&#237;, sin movimiento. Adem&#225;s, para representarlo hemos inventado el signo 2, que puede tener el signo positivo o negativo; lo cual los diferencia. Por otra parte, puede estar como &#237;ndice o como sub&#237;ndice, con lo cual se coloca en la ra&#237;z de un n&#250;mero y quiere decir ra&#237;z cuadrada; o si es sub&#237;ndice, lo ponemos a la derecha y encima del otro n&#250;mero, y, entonces es 2 al cuadrado, o lo colocamos delante del conjunto de n&#250;meros y, con esto decimos que el conjunto de n&#250;meros es doble, etc. Por otra parte, la matem&#225;tica nos habla con generalidades totalmente abstractas como X+ Y-Z= l. Donde cada una de las letras puestas es una cantidad abstracta capaz de ser medida. Eso nos muestra que las abstracciones hechas por la matem&#225;tica son abstracciones de la abstracci&#243;n conceptual.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hugo Boero Kavlin, con el discurso que acaba de pronunciar, nos pregunta;:El conocimiento es la aprehensi&#243;n de lo real, real? Y, si esto es as&#237;, &#191;el lenguaje tiene la capacidad de expresar ese conocimiento con claridad y objetividad? &#191;El conocimiento humano est&#225; sujeto a leyes que lo&lt;br class='autobr' /&gt;
rigen? &#191;Esas leyes, si existen, son parecidas a las leyes f&#237;sico-matem&#225;ticas que tratan de mostrar el fondo de las cosas con la mayor precisi&#243;n y certeza posibles? &#191;Hay otras leyes que rigen el misterio de las cosas y el misterio del conocimiento humano, que todav&#237;a no conocemos, pero que est&#225;n ah&#237;, organizando la relaci&#243;n conceptual que existe entre el n&#250;cleo &#237;ntimo de las cosas y el conocimiento que de ellas tenemos? Finalmente, &#191;Qu&#233; es pensar? &#191;Ser&#225; utilizar el idioma para almacenar informaciones, ideas que la mente ha encontrado en la intimidad de lo examinado? &#191;O es el examen inteligente de la realidad que me circunda f&#237;sica o espiritualmente? &#191;Qu&#233; es una lengua? &#191;Un sistema de signos organizados como soporte de conocimientos? &#191;Cu&#225;l es antes y cu&#225;l despu&#233;s? &#191;Cada una de las partes tiene importancia intr&#237;nseca en la expresi&#243;n del conocimiento? La respuesta, seg&#250;n mi criterio, es s&#237;. Pensar para conocer necesita claridad mental capaz de formular preguntas precisas que arranquen los secretos de las parcelas de las cosas que examinamos. Y en este proceso, la lengua debe proporcionar al ser pensante las palabras precisas, sem&#225;nticamente llenas, es decir, con ideas claras de qu&#233; se quiere decir con ellas, para que &#233;stas, a su vez, se llenen con nuevos contenidos de ideas, ampliando de esta manera su rango de expresi&#243;n. Por eso, es necesario cuidar de la precisi&#243;n, la claridad, y el significado de los t&#233;rminos verbales utilizados, como preciosa herramienta de pensamiento y como puente por el cual puedan circular ideas, conocimientos de la realidad c&#243;smica, humana y espiritual en la que estamos contenidos como seres humanos. Esa es, precisamente, una de las tareas fundamentales de la Academia de la Lengua. Y a ella se incorpora hoy, deseoso de trabajar por el idioma y el conocimiento, este joven intelectual que se llama Hugo Boero Kavlin, a quien, en nombre de mis colegas acad&#233;micos, y el m&#237;o propio, le doy la m&#225;s calurosa bienvenida a nuestra Corporaci&#243;n. Bienvenido Hugo. El trabajo acad&#233;mico te espera en nuestras sesiones para que la lengua de Castilla se preserve y avance en nuestro medio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Aula Magna de Postgrado de la Universidad de Aquino de Bolivia &lt;br class='autobr' /&gt;
21 de septiembre de 2012&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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		<title>Mendoza Quiroga, Jos&#233;. Antecedentes ling&#252;&#237;sticos para una fisonom&#237;a del castellano en Bolivia</title>
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		<dc:date>2016-03-04T21:50:03Z</dc:date>
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		<dc:language>es</dc:language>
		<dc:creator>Tatiana Alvarado Teodorika</dc:creator>



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&lt;p&gt;Antecedentes ling&#252;&#237;sticos para una fisonom&#237;a del castellano de Bolivia DISCURSO DE INGRESO A LA ABL D. Jos&#233; Mendoza Quiroga (leer la biograf&#237;a) INTRODUCCI&#211;N El presente trabajo se presenta como un modesto aporte al an&#225;lisis de ese &#8220;maravilloso artificio&#8221; del cual nos hablaba la gram&#225;tica acad&#233;mica de 1771, es decir la lengua castellana. Corresponde destacar de inicio la novedosa pol&#237;tica ling&#252;&#237;stica panhisp&#225;nica que la Academia Espa&#241;ola y sus veintiuna Academias hermanas han asumido en el (&#8230;)&lt;/p&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Antecedentes ling&#252;&#237;sticos para una fisonom&#237;a del castellano de Bolivia&lt;br class='autobr' /&gt;
DISCURSO DE INGRESO A LA ABL&lt;br class='autobr' /&gt;
D. Jos&#233; Mendoza Quiroga (&lt;strong class=&#034;caractencadre-spip spip&#034;&gt;&lt;a href='https://www.academiadelalengua-bo.org/spip.php?article144' class=&#034;spip_in&#034;&gt;leer la biograf&#237;a&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;)&lt;br class='autobr' /&gt;
INTRODUCCI&#211;N&lt;br class='autobr' /&gt;
El presente trabajo se presenta como un modesto aporte al an&#225;lisis de ese &#8220;maravilloso artificio&#8221; del cual nos hablaba la gram&#225;tica acad&#233;mica de 1771, es decir la lengua castellana. Corresponde destacar de inicio la novedosa pol&#237;tica ling&#252;&#237;stica panhisp&#225;nica que la Academia Espa&#241;ola y sus veintiuna Academias hermanas han asumido en el presente milenio. Vemos con mucho inter&#233;s que, m&#225;s all&#225; de la dicotom&#237;a prescriptiva/descriptiva, la gram&#225;tica acad&#233;mica contempor&#225;nea ha aceptado otros criterios en su quehacer anal&#237;tico. Mencionemos dos asuntos en esta ocasi&#243;n. Consideremos inicialmente el car&#225;cter polic&#233;ntrico que se supone tiene la norma; es decir la cohesi&#243;n ling&#252;&#237;stica que tiene la lengua no tiene que ser incompatible con las distintas valoraciones diaf&#225;sicas o diastr&#225;ticas que puedan tener ciertas estructuras castellanas en diferentes regiones hispanohablantes. Un segundo criterio nos lleva a considerar la norma como una variable de la descripci&#243;n. Las estructuras ling&#252;&#237;sticas tienen forma, sentido e historia y resulta que unas son usadas por todos los hispanohablantes mientras que otras est&#225;n limitadas a una regi&#243;n o una &#233;poca.&lt;br class='autobr' /&gt;
La nueva gram&#225;tica de la lengua espa&#241;ola, publicada en dos vol&#250;menes en 2009, se presenta como una descripci&#243;n gramatical completa de la lengua castellana. Este estudio valora la correcci&#243;n y la propiedad de los usos analizados con la aclaraci&#243;n de que el criterio correctivo es polic&#233;ntrico pues no debe estar circunscrito a un pa&#237;s. Esta es, a nuestro entender, una importante muestra de la diferente pol&#237;tica panhisp&#225;nica que han asumido las academias de la lengua en las dos &#250;ltimas d&#233;cadas. Esta nueva gram&#225;tica se completa con un tercer volumen, publicado en 2011, que est&#225; dedicado a la fon&#233;tica y fonolog&#237;a de nuestra lengua. Cabe destacar que en estas tres versiones el antiguo enfoque meramente normativo ha cambiado para constituirse en una novedosa combinaci&#243;n de descripci&#243;n y norma que la hace apropiada para ser considerada una obra provechosa tanto en el plano social como en el educativo. Estas publicaciones por lo tanto representan un indicio importante de la nueva tendencia que la Real Academia Espa&#241;ola y la Asociaci&#243;n de Academias de la Lengua han optado en sentido de dar mayor importancia a los aspectos descriptivos en su estudio de la lengua castellana.&lt;br class='autobr' /&gt;
En atenci&#243;n a esta nueva realidad acad&#233;mica presentamos a consideraci&#243;n de esta docta corporaci&#243;n un trabajo que busca identificar algunos antecedentes ling&#252;&#237;sticos que hayan servido de base para la emergencia de caracter&#237;sticas que puedan configurar una fisonom&#237;a del castellano actualmente hablado en Bolivia. Para tal efecto partimos de dos supuestos o hip&#243;tesis de trabajo. En principio tenemos que considerar la llegada de los hispanohablantes ib&#233;ricos a esta parte del nuevo mundo que seg&#250;n los historiadores se produjo en 1532 o sea 40 a&#241;os despu&#233;s de aquel 12 de octubre cuando las Carabelas de Col&#243;n arribaron a la peque&#241;a isla del archipi&#233;lago de las Lucayas, llamada por los ind&#237;genas Guanahan&#237;, y rebautizada despu&#233;s como San Salvador.&lt;br class='autobr' /&gt;
No olvidemos adem&#225;s que la lengua castellana hab&#237;a arribado al Alto Per&#250; provista de todas las vacilaciones que se presentaron en el siglo XVI y con hablantes de distintas regiones de la pen&#237;nsula. Sus hablantes constitu&#237;an un conglomerado humano usuarios de distintas variedades diat&#243;picas del castellano que estaba en proceso de consolidaci&#243;n como lengua en la pen&#237;nsula. Hab&#237;a andaluces, catalanes, vascos, gallegos, extreme&#241;os, toledanos entre otros. Es decir se ten&#237;a un grupo humano con un bagaje ling&#252;&#237;stico dialectal variopinto.&lt;br class='autobr' /&gt;
En segundo lugar consideramos indispensable analizar las consecuencias del contacto ling&#252;&#237;stico que se produjo desde un comienzo entre el castellano y el quechua y el aimara, las lenguas andinas con importante presencia en el Alto Per&#250;, hoy la zona occidental de Bolivia. El factor demogr&#225;fico y el isomorfismo estructural, como explicaremos m&#225;s adelante, constituyen dos aspectos fundamentales que subrayan la importancia del contacto ling&#252;&#237;stico en la fisonom&#237;a actual del castellano de Bolivia.&lt;br class='autobr' /&gt;
ANTECEDENTES LING&#220;&#205;STICOS&lt;br class='autobr' /&gt;
En atenci&#243;n a estos dos factores podemos se&#241;alar sin ambages que ser&#225; menester considerar dos tipos de antecedentes ling&#252;&#237;sticos para poder identificar los elementos caracterizadores que m&#225;s tarde conformar&#225;n la fisonom&#237;a del castellano de Bolivia. En principio es natural tomar en cuenta lo relativo a los procesos evolutivos inherentes a la estructura del castellano. En consecuencia habr&#225; que considerar, por un lado, los cambios ling&#252;&#237;sticos que ya se desencadenaron en la pen&#237;nsula all&#225; por el siglo XV y que se encontraban en proceso de consolidaci&#243;n en el siglo. Mencionemos, como ejemplo, lo que se ha dado en llamar la revoluci&#243;n fonol&#243;gica de los siglos XVI y XVII que se refiere a importantes cambios fon&#233;ticos que acabaron configurando el sistema fonol&#243;gico de la lengua castellana. Se podr&#237;a decir que una crisis fonol&#243;gica reinaba en el siglo XVI en Espa&#241;a. Tal vez el caso m&#225;s sobresaliente fue la desaparici&#243;n de la oposici&#243;n de sonoridad en el &#225;mbito de las sibilantes y la aparici&#243;n de nuevos fonemas. Por tanto asistimos a la restructuraci&#243;n del sistema de sibilantes por la cual desaparecen las oposiciones de sonoridad en el &#225;mbito de las sibilantes: /s/ - /z/, /ts/ - /dz/ y /&#353;/ - /&#1079;/. En el sistema peninsular septentrional aparece el fonema interdental sordo /&#952;/ y con la reducci&#243;n de los tres &#243;rdenes de sibilantes a solo dos fonemas emergen dos subsistemas diferenciados por la ausencia o presencia del segmento fricativo /&#952;/. En el primer caso la ausencia significa un subsistema de cuatro segmentos fricativos que est&#225; vigente en las variedades m&#225;s extendidas de la lengua castellana. Esta variedad es denominada sistema de seseo. En cambio la presencia del fonema fricativo /&#952;/, que permite distinguir los segmentos /s/ y /&#952;/, caracteriza a variedades geogr&#225;ficamente m&#225;s restringidas. Este sistema, denominado sistema distinguidor, est&#225; vigente solo en el centro y norte de Espa&#241;a. En la actualidad estos dos subsistemas caracterizan al espa&#241;ol septentrional por una parte y al andaluz y al castellano de Am&#233;rica por otra.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por otra parte, tambi&#233;n ser&#225; necesario considerar otros cambios que emergen entre los hispanohablantes del Alto Per&#250; que tienen poca o ninguna relaci&#243;n con lo que acontec&#237;a en la pen&#237;nsula. Tenemos por ejemplo el caso de asibilaci&#243;n del fonema vibrante m&#250;ltiple que se ha consolidado como rasgo caracterizador del castellano boliviano. Asimismo podemos mencionar en este contexto el desarrollo del voseo y el uso pragm&#225;tico del diminutivo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Un segundo tipo de antecedente emerge del contacto ling&#252;&#237;stico entre el castellano y dos lenguas originarias de la regi&#243;n andina de Bolivia. Este contacto cobra importancia por los factores hist&#243;ricos, demogr&#225;ficos y ling&#252;&#237;sticos que explicamos m&#225;s adelante. A esta altura tal vez solo corresponda hacer hincapi&#233; en el hecho de que no se trata de dos situaciones independientes de contacto. En realidad, a causa del elevado &#237;ndice de isomorfismo estructural entre el quechua y el aimara, tenemos una situaci&#243;n compleja de contacto puesto que las dos lenguas nativas ejercen un influjo convergente en los diferentes niveles estructurales.&lt;br class='autobr' /&gt;
En funci&#243;n de estos dos antecedentes surge una tercera posibilidad de variaci&#243;n ling&#252;&#237;stica que, a partir de Yakov Malkiel, se ha dado en llamar causaci&#243;n m&#250;ltiple. Este concepto se relaciona con fen&#243;menos de cambio ling&#252;&#237;stico que obedecen a dos o m&#225;s causas. Entonces estar&#237;amos hablando de rasgos de la fisonom&#237;a del castellano de Bolivia que pueden ser explicados como estructuras propias de la lengua que han ca&#237;do en desuso en otros lugares pero que por otros factores se han conservado y mantenido en Bolivia. Estos factores aludidos se refieren al influjo del adstrato, es decir en este caso las lenguas intervinientes en el contacto poseen requisitos estructurales similares a nuestra lengua lo que conduce a una confluencia de factores para causar un mismo resultado.&lt;br class='autobr' /&gt;
CORPUS&lt;br class='autobr' /&gt;
Para el estudio de estas dos realidades ling&#252;&#237;sticas hemos acudido a dos tipos de corpus. En lo que respecta al siglo XVI se ha trabajado con lengua escrita contenida en los documentos recopilados de varios archivos. En cambio para las constataciones de los rasgos vigentes en el castellano actual se tiene un corpus de lengua oral constituido tanto por conversaciones grabadas de hablantes del sociolecto culto de Bolivia como por el registro de di&#225;logos espont&#225;neos en situaciones comunicativas breves.&lt;br class='autobr' /&gt;
Corpus documental del siglo XVI&lt;br class='autobr' /&gt;
Para la parte hist&#243;rica contamos con una recopilaci&#243;n de 47 documentos ling&#252;&#237;sticos producidos en las &#250;ltimas cuatro d&#233;cadas del siglo XVI que recopilamos en cinco archivos nacionales y el Archivo General de Indias de Sevilla. Los archivos nacionales visitados durante ocho a&#241;os de trabajo son el Archivo Nacional de Sucre, el Archivo de la Casa de la Moneda de Potos&#237;, el Archivo del Convento de San Francisco de Tarija, el Archivo Hist&#243;rico de La Paz y el Archivo de la Biblioteca de la Universidad Mayor de San Andr&#233;s, tambi&#233;n de La Paz. En consonancia con las directrices del proyecto Estudio Hist&#243;rico del Espa&#241;ol de Am&#233;rica se trat&#243; de contar, adem&#225;s de los documentos oficiales, con documentos familiares y personales que permitieran abarcar diferentes estilos en el &#225;mbito de la lengua escrita.&lt;br class='autobr' /&gt;
En las transcripciones de los documentos originales se ha tenido particular cuidado en respetar la graf&#237;a original del texto, conservando las abreviaturas, el uso de letras may&#250;sculas, la falta de signos de puntuaci&#243;n o su empleo inadecuado, seg&#250;n nuestro actual entender. Los documentos fueron transcriptos y luego revisados en dos instancias con todo el rigor para garantizar la fidelidad de los rasgos ling&#252;&#237;sticos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Estos 47 documentos ling&#252;&#237;sticos representan una tipolog&#237;a variada. Tenemos cartas de diversos tipos, peticiones o s&#250;plicas, escrituras, testamentos, querellas, declaraciones y memoriales. Esta amplia gama de textos puede ser &#250;til, no cabe duda, para estudios fon&#233;tico-fonol&#243;gicos, morfol&#243;gicos, sint&#225;cticos, lexicales, pragm&#225;ticos, semi&#243;ticos y discursivos. Sin embargo lo que ahora interesa es el an&#225;lisis de los documentos que nos pueda revelar el estado de la lengua a su llegada a esta parte de Am&#233;rica en la segunda mitad del siglo XVI.&lt;br class='autobr' /&gt;
Corpus oral del siglo XXI&lt;br class='autobr' /&gt;
Para la parte del castellano actual, contamos con un corpus de 36 entrevistas grabadas con informantes de ambos sexos repartidos en tres grupos etarios. Estos informantes han sido considerados como representantes de la variedad culta en atenci&#243;n al criterio socioeducativo de tener estudios universitarios como m&#237;nimo requisito. Se tuvo cuidado en lograr lenguaje espont&#225;neo en las conversaciones grabadas que giraban en torno a temas generales y preferiblemente temas de inter&#233;s&lt;br class='autobr' /&gt;
para los informantes. Como promedio cada grabaci&#243;n de media hora representaba un corpus de 12 p&#225;ginas sumando un total de 432 p&#225;ginas transcritas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Corpus complementario&lt;br class='autobr' /&gt;
El an&#225;lisis del diminutivo complementamos con grabaciones de interacci&#243;n comunicativa en distintas situaciones diaf&#225;sicas. Para tal cometido tenemos el registro de di&#225;logos por radio e interacciones verbales en tres situaciones servicio p&#250;blico: banco, hospital y terminal de buses.&lt;br class='autobr' /&gt;
LA EVOLUCI&#211;N INTERNA&lt;br class='autobr' /&gt;
Estudios diacr&#243;nicos&lt;br class='autobr' /&gt;
A&#250;n se presta escasa atenci&#243;n al estudio de la realidad ling&#252;&#237;stica de &#233;pocas anteriores. Por otra parte observamos que los estudios hist&#243;ricos que se han hecho desde la perspectiva filol&#243;gica se han basado en gran medida en el an&#225;lisis de textos literarios ignorando otros materiales de indudable valor que se encuentran conservados en archivos donde podemos encontrar abundant&#237;sima documentaci&#243;n sobre los siglos pasados. Si bien no podemos dudar del valor que la literatura tiene como manifestaci&#243;n ling&#252;&#237;stica de una &#233;poca, al mismo tiempo no debemos olvidar que el lenguaje literario por lo general representa un estilo pulido, retocado, tal vez muy dependiente de la forma y el modo de ser del propio texto. Para superar estas limitaciones la ling&#252;&#237;stica adem&#225;s de estudiar las manifestaciones ling&#252;&#237;sticas encontradas en obras literarias tambi&#233;n se ocupa de toda realizaci&#243;n de lengua; es decir de todo tipo de textos producidos en alg&#250;n momento dado. En nuestra opini&#243;n los estudios hist&#243;ricos deben abocarse especialmente a los documentos no literarios donde podemos encontrar material de primera mano, menos retocado, m&#225;s espontaneo, puesto que fueron escritos, con un af&#225;n simplemente utilitario, por personas de la m&#225;s variada formaci&#243;n intelectual.&lt;br class='autobr' /&gt;
En lo que concierne al poco inter&#233;s que hasta ahora ha merecido el estudio del castellano de &#233;pocas anteriores, pensamos que dicha situaci&#243;n puede representar una seria limitaci&#243;n para la adecuada comprensi&#243;n de importantes problemas de variaci&#243;n ling&#252;&#237;stica que actualmente se analizan en estudios dialectales de car&#225;cter sincr&#243;nico pues es por dem&#225;s sabido que un s&#243;lido conocimiento sobre las tendencias evolutivas de una lengua puede darnos mejores luces para un an&#225;lisis adecuado de muchos aspectos de variaci&#243;n diat&#243;pica en un contexto panhisp&#225;nico. Este problema en Bolivia es bastante serio ya que los estudios hist&#243;ricos del castellano que reflejen su evoluci&#243;n espec&#237;fica son casi inexistentes. Es en este contexto de una insuficiencia significativa de estudios hist&#243;ricos que estamos abocados a la b&#250;squeda en textos no literarios de rasgos ling&#252;&#237;sticos que pueden constituirse en caracter&#237;sticas de una fisonom&#237;a emergente del castellano de Bolivia.&lt;br class='autobr' /&gt;
Nuestro trabajo entonces intenta poner en evidencia algunos rasgos caracterizadores del castellano de Bolivia. La intenci&#243;n es contribuir al estudio de la historia de nuestra lengua en su vertiente atl&#225;ntica sobre la base de un corpus documental del siglo XVI a partir del a&#241;o 1562. Estas cuatro d&#233;cadas son importantes puesto que por esta &#233;poca el castellano de Am&#233;rica empieza a consolidarse en algunas de sus particularidades mientras que otros rasgos ya se han afirmado en el continente americano. Nuestra investigaci&#243;n se refiere m&#225;s que todo a la b&#250;squeda de estructuras fonol&#243;gicas, morfol&#243;gicas, sint&#225;cticas, sem&#225;nticas y l&#233;xicas que ten&#237;an alguna vigencia en esa &#233;poca y que pueden ser considerados como la base primigenia de ciertos procesos evolutivos que dieron como resultado estructuras que luego fueron consolid&#225;ndose hasta convertirse en rasgos caracterizadores del castellano boliviano actual.&lt;br class='autobr' /&gt;
El estudio de la historia de una lengua es de por s&#237; un campo de gran inter&#233;s ya que puede ayudarnos a esclarecer aspectos evolutivos esenciales de una variedad de una determinada lengua y asimismo&lt;br class='autobr' /&gt;
puede permitirnos comprender mejor algunos procesos generales que se dan en el cambio ling&#252;&#237;stico. En lo que concierne a la historia del castellano de Am&#233;rica, y especialmente de Bolivia son contados los trabajos que se refieren a la evoluci&#243;n del castellano en alguna regi&#243;n de Am&#233;rica. Esta situaci&#243;n se hace m&#225;s apremiante si nos referimos a la falta de estudios documentales sobre las peculiaridades ling&#252;&#237;sticas de las diversas partes del continente.&lt;br class='autobr' /&gt;
En este contexto vale la pena destacar un proyecto panhisp&#225;nico dirigido a llenar el vac&#237;o de los estudios diacr&#243;nicos. En ocasi&#243;n del VIII Congreso Internacional de la Asociaci&#243;n de Ling&#252;&#237;stica y Filolog&#237;a de Am&#233;rica Latina (A.L.F.A.L.) llevado a efecto en septiembre de 1987 en San Miguel de Tucum&#225;n se constituy&#243; la Comisi&#243;n de Estudio Hist&#243;rico del Espa&#241;ol de Am&#233;rica cuya finalidad radicar&#237;a en la coordinaci&#243;n de estudios sobre &#8220;la evoluci&#243;n del espa&#241;ol en distintas regiones del continente americano&#8221; seg&#250;n la propuesta de Fontanella de Weinberg, (1933:1)1. Esta comisi&#243;n estuvo integrada inicialmente por reconocidos ling&#252;istas de Argentina, Chile, Espa&#241;a, M&#233;xico, Per&#250; y Uruguay que hab&#237;an empezado estudios hist&#243;ricos del castellano de Am&#233;rica. En posterior reuni&#243;n de la Comisi&#243;n2 se acord&#243; la publicaci&#243;n de documentos ling&#252;&#237;sticos transcriptos literalmente que abarcara textos de los siglos XVI al XVIII de cada regi&#243;n. Bolivia se integr&#243; oficialmente al proyecto inter-hisp&#225;nico en 1996.&lt;br class='autobr' /&gt;
El factor hist&#243;rico-pol&#237;tico&lt;br class='autobr' /&gt;
Por lo general se ha considerado que Bolivia es un pa&#237;s predominantemente altipl&#225;nico. El desarrollo temprano del altiplano posiblemente contribuy&#243; a percibir esa imagen geogr&#225;fica equivocada. Es verdad que la altiplanicie al guardar grandes riquezas mineras: plata y esta&#241;o ocasion&#243; que la poblaci&#243;n conquistadora se haya agrupado en las altas mesetas y en los valles, obedeciendo, como dir&#237;an algunos, al instinto voraz de la explotaci&#243;n minera. Es bien conocido que gracias a la plata Potos&#237; durante los siglos XVI y XVII lleg&#243; a ser una de las ciudades m&#225;s pobladas del globo. Su importancia fue decisiva pues irradi&#243; fortuna en diferentes direcciones y fue la base de un importante eje troncal en la &#233;poca colonial: Charcas, Oruro, La Paz, Cuzco y Lima.&lt;br class='autobr' /&gt;
Con la llegada de la Independencia el escenario no cambi&#243; pues el pa&#237;s sigui&#243; siendo altipl&#225;nico y el resto del territorio era para sus gobernantes un mundo desconocido e ignorado. El peso de la miner&#237;a andina ocup&#243; la atenci&#243;n de la clase gobernante y no hubo preocupaci&#243;n alguna sobre el resto del pa&#237;s. El agotamiento de la miner&#237;a de plata a partir del siglo XVIII no alter&#243; la importancia de la regi&#243;n andina pues a fines del siglo XIX el esta&#241;o marc&#243; el inicio de una nueva &#233;poca que impuls&#243; desde Oruro la construcci&#243;n de ferrocarriles para facilitar el acceso, a trav&#233;s del Pac&#237;fico, a mercados del hemisferio norte.&lt;br class='autobr' /&gt;
M&#225;s all&#225; del altiplano se extienden grandes llanuras, a&#250;n ignoradas en gran parte por el poder central: Pando, Beni y Santa Cruz de la Sierra, que ocupan en la actualidad el 59% del territorio boliviano. Ya en el siglo XX, en 1924, se descubre petr&#243;leo en Tarija y tres a&#241;os m&#225;s tarde en Santa Cruz. Estos departamentos pasan lentamente a valorizarse a los ojos del poder central. La inversi&#243;n de los recursos provenientes de las regal&#237;as en sectores productivos y de infraestructura fue la causa del desarrollo de Santa Cruz. En el oriente, el departamento de Santa Cruz de la Sierra y en el Sur el departamento de Tarija (segunda reserva de gas de Am&#233;rica del Sur situada en la regi&#243;n del Chaco) son las locomotoras potenciales del desarrollo boliviano actual.&lt;br class='autobr' /&gt;
En la actualidad la sociedad boliviana est&#225; experimentando una serie de cambios acelerados desde la d&#233;cada de los a&#241;os cincuenta. El proceso educativo poco a poco se ha ido incrementado en las zonas rurales y desde 1994 al aprobarse la ley de Reforma Educativa que establece la educaci&#243;n intercultural biling&#252;e empieza a reconocerse la situaci&#243;n de lenguas en contacto en el &#225;mbito educativo para algunas lenguas originarias. El 7 de febrero de 2009 entra en vigencia la&lt;br class='autobr' /&gt;
Constituci&#243;n del Estado Plurinacional de Bolivia que reconoce como idiomas oficiales del Estado al castellano y a los 36 idiomas de las naciones y pueblos ind&#237;gena originario campesinos. Todos estos acontecimientos est&#225;n transformando la estructura social y se percibe un cambio de actitud frente a los valores culturales ancestrales emergiendo nuevas im&#225;genes identificadoras especialmente con respecto a las clases bajas urbanas y al campesinado. Poco a poco se van creando nuevas oportunidades para profesionalizarse y ascender en la escala social y de esa manera crear las condiciones para cambiar la naturaleza de las relaciones con otros grupos sociales.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por lo tanto para entender la trascendencia del contacto ling&#252;&#237;stico en Bolivia es menester comprender la importancia del eje troncal hist&#243;rico. Existen dos referentes dentro de este eje troncal. Por una parte en el &#225;mbito hist&#243;rico est&#225; Sucre (zona quechua) que fue la sede de la Audiencia de Charcas y luego est&#225; La Paz (zona aimara) actualmente la sede de gobierno y centro cultural y pol&#237;tico del pa&#237;s. En Bolivia, la realidad hist&#243;rica fue diferente a la de los pa&#237;ses circunvecinos pues desde los primeros a&#241;os de la colonia, la regi&#243;n andina del Alto Per&#250;, hoy Bolivia, fue la zona m&#225;s importante especialmente por los metales. El eje troncal de entonces fue La Plata - Potos&#237; &#8211; Charcas - La Paz. Toda esta regi&#243;n era justamente la zona de influencia de las lenguas aimara y quechua y por eso la situaci&#243;n de lenguas en contacto se present&#243; de manera muy temprana en Bolivia. Una vez constituida la Rep&#250;blica, esta regi&#243;n continu&#243; siendo la m&#225;s importante por lo explicado anteriormente y adem&#225;s porque primero Sucre como la capital y luego La Paz como la sede de gobierno se convirtieron en los nuevos ejes del tronco vertebral de Bolivia.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por lo tanto, el castellano de esta regi&#243;n de contacto ha sido tradicionalmente considerado como el referente natural para la norma culta de la variedad boliviana. Indiquemos de pasada que los rasgos del castellano andino presentes en esta modalidad ling&#252;&#237;stica, no tienen &#8211;a diferencia de lo que ocurre en los otros pa&#237;ses de la regi&#243;n andina- una valoraci&#243;n social negativa. Es decir se reconoce el car&#225;cter divergente del castellano andino boliviano pero no hay estigma Por los factores hist&#243;ricos y pol&#237;ticos se&#241;alados se tendr&#237;a que reconocer la importancia y prestigio de la variedad de la zona andina en el castellano est&#225;ndar de Bolivia diferente a lo que ocurre en los otros pa&#237;ses donde la presencia del castellano andino s&#243;lo es marginal. En Bolivia, por el contrario, el castellano andino no es marginal pues varios de sus rasgos ya est&#225;n presentes en la norma ling&#252;&#237;stica del castellano boliviano.&lt;br class='autobr' /&gt;
En los otros pa&#237;ses donde hay presencia del castellano andino, tales como Per&#250;, Argentina, Ecuador, Colombia y Chile, la situaci&#243;n hist&#243;rica, pol&#237;tica y social es muy diferente pues en estos pa&#237;ses el centro de poder pol&#237;tico, a partir de la Colonia, no estaba en una zona biling&#252;e. Tal es el caso, por ejemplo, de Lima y las zonas serranas del Per&#250; y, por otra parte, Buenos Aires y la regi&#243;n noroeste de la Argentina. Para el Per&#250;, pa&#237;s con el que Bolivia comparte muchos aspectos hist&#243;ricos y &#233;tnicos en el per&#237;odo colonial, Lima siempre ha sido la referencia obligada como centro de poder. Sin embargo esa urbe nunca tuvo presencia importante de ind&#237;genas para que se diera el contacto ling&#252;&#237;stico. Por tanto el hecho de que la presencia de rasgos del castellano andino se d&#233; en zonas alejadas a los centros de poder explica en parte la actitud de discrimen hacia estos rasgos. En Per&#250;, por ejemplo, existe el concepto de &#8222;motosidad&#8223;, un t&#233;rmino con connotaci&#243;n claramente negativa, con el cual se estigmatiza de manera particular a los hablantes serranos quechua hablantes, con precario manejo del castellano en los aspectos fonol&#243;gicos, especialmente la confusi&#243;n voc&#225;lica.&lt;br class='autobr' /&gt;
EL CONTACTO LING&#220;&#205;STICO&lt;br class='autobr' /&gt;
Al analizar la situaci&#243;n de contacto ling&#252;&#237;stico que se da en Bolivia entre el castellano y las lenguas andinas, aimara y quechua no podemos ignorar que en el caso de Bolivia este contacto es diferente al de los otros cuatro pa&#237;ses en los que hay presencia de una o ambas lenguas andinas. Esta diferencia puede ser resumida en funci&#243;n de tres factores: el isomorfismo ling&#252;&#237;stico y pragm&#225;tico;&lt;br class='autobr' /&gt;
el factor demogr&#225;fico y el factor hist&#243;rico-pol&#237;tico. Estos factores han contribuido para que el fen&#243;meno de contacto, en el caso de Bolivia, sea mucho m&#225;s intenso y extendido que en los otros pa&#237;ses del &#225;rea andina.&lt;br class='autobr' /&gt;
Dicho sea de paso que la mayor&#237;a de los estudios sobre estas situaciones de contacto en Am&#233;rica desde la &#243;ptica ling&#252;&#237;stica ha tenido en com&#250;n un enfoque dirigido a las estructuras gramaticales. Desde esa perspectiva en Bolivia se han propuesto algunos estudios sobre situaciones de contacto aimara&#8211;castellano y quechua&#8211;castellano. En el XVI Congreso de la Asociaci&#243;n de Ling&#252;&#237;stica y Filolog&#237;a de Am&#233;rica Latina (ALFAL), reunido en Alcal&#225; de Henares, propusimos que en el caso de Bolivia tambi&#233;n se deber&#237;a considerar el isomorfismo pragm&#225;tico que existen entre estas lenguas as&#237; como su influencia convergente sobre el castellano.&lt;br class='autobr' /&gt;
Es indispensable una mirada complementaria a estas situaciones de contacto ampliando el an&#225;lisis para incluir aspectos de convergencia desde la perspectiva pragm&#225;tica. Partimos de dos hip&#243;tesis. La primera sostiene que el isomorfismo ling&#252;&#237;stico existente permite postular que en ambas lenguas andinas existen sufijos y estructuras sint&#225;cticas equivalentes que expresan funciones pragm&#225;ticas an&#225;logas. La segunda postula la existencia de un influjo pragm&#225;tico convergente sobre el castellano, es decir existen funciones pragm&#225;ticas an&#225;logas que influyen coincidentemente sobre el castellano. Entonces es posible considerar un doble influjo convergente pues adem&#225;s del influjo de las estructuras ling&#252;&#237;sticas se tendr&#225; que a&#241;adir el influjo convergente de las funciones pragm&#225;ticas.&lt;br class='autobr' /&gt;
5.1 Contacto centenario&lt;br class='autobr' /&gt;
La lengua castellana entr&#243; en contacto con el quechua y el aimara en el siglo XVI y desde entonces empieza una etapa de m&#250;ltiples y rec&#237;procas influencias que llega hasta nuestros d&#237;as. Cerr&#243;n Palomino (1992) menciona un art&#237;culo publicado en 1939 en el cual Jos&#233; Mar&#237;a Arguedas se&#241;alaba la formaci&#243;n del castellano andino desde los primeros a&#241;os de la colonia. En este contexto se hace referencia a &#8220;tres ilustres paradigmas del hablar motoso&#8221;: Guam&#225;n Poma, Santa Cruz Pachacuti y Francisco Tito Yupanqui. Se supone naturalmente que estos escritores indios biling&#252;es tuvieron al quechua como lengua materna. Sin embargo, la investigaci&#243;n hist&#243;rica en Bolivia ha demostrado que la lengua materna de Yupanqui no era el quechua. En efecto el historiador Arduz (2007) indica que Yupanqui era aimara hablante nacido en la localidad de Copacabana, del Alto Per&#250;, hoy Bolivia. Siles (2007), connotado historiador boliviano, corrobora lo anterior y se refiere a Yupanqui como aquel indio de &#8220;estirpe incaica y lengua aimara.&#8221;&lt;br class='autobr' /&gt;
Rivarola (1987:216) se refiere a la extensa obra de Felipe Guam&#225;n Poma de Ayala titulada El Primer Cr&#243;nica y Buen Gobierno1, y escrita hacia comienzos del siglo XVII, como fuente testimonial de los usos divergentes no admitidos por la norma y que fueron constituyendo una emergente variedad. Por esa misma &#233;poca se encuentra la Relaci&#243;n de Tito Yupanqui2. Lo interesante del caso es que muchos de los rasgos encontrados en la obra de Guam&#225;n tambi&#233;n est&#225;n presentes en el texto de Yupanqui. Adem&#225;s el an&#225;lisis de los rasgos divergentes de estos cronistas indios nos lleva a convenir con Rivarola (1987), Cerr&#243;n Palomino (1995) y Calvo P&#233;rez (1995), entre otros, que las caracter&#237;sticas del contacto, que aparecieron a comienzos del siglo XVII, fueron consolid&#225;ndose para dar origen a un proceso reproductor que sigue repiti&#233;ndose en pleno siglo XXI.&lt;br class='autobr' /&gt;
Nos interesa hacer hincapi&#233; en el texto Relaci&#243;n de Yupanqui porque ser contempor&#225;neo y, por tanto, comparable al de los cronistas quechuas Guam&#225;n Poma y Santa Cruz Pachacuti. El hecho es que debido al extraordinario isomorfismo de estas lenguas su castellano deber&#237;a ser afectado de igual manera. En la parte de morfosintaxis, Cerr&#243;n Palomino analiza tres rasgos que los considera t&#237;picos para caracterizar el habla de Yupanqui: la concordancia de g&#233;nero y n&#250;mero, el caso de la pronominalizaci&#243;n de complemento directo e indirecto y la falsa pronominalizaci&#243;n. Sin embargo, si nos ponemos analizar un poco m&#225;s en detalle, el texto de Relaci&#243;n tambi&#233;n exhibe otros rasgos morfosint&#225;cticos interesantes. Mencionemos a continuaci&#243;n cinco rasgos adicionales. Art&#237;culo con nombres propios (al San Francesco), la secuencia pronominal me lo con valor de cortes&#237;a (e me lo diesse mano para hazervultos), uso de la preposici&#243;n en con verbos de movimiento (yo lo llev&#233; en casa de los pentores), empleo de la preposici&#243;n en antecediendo a un gerundio (y saliron en cantando los gallos), per&#237;frasis verbales superfluas (por la ma&#241;ana nos vamos yendo a Chuquiabo). Estos rasgos morfosint&#225;cticos adicionales tambi&#233;n se encuentran en Guam&#225;n Poma y Santa Cruz Pachacuti. Se comprueba entonces que el influjo adstr&#225;tico entre el cronista aimara y los dos cronistas quechuas era ampliamente convergente.&lt;br class='autobr' /&gt;
5.2 Isomorfismo estructural&lt;br class='autobr' /&gt;
Analicemos algunos casos de isomorfismo sin&#233;rgico que tambi&#233;n se constituyen como caracter&#237;sticas consolidadas en el castellano andino de Bolivia.&lt;br class='autobr' /&gt;
5.2.1 Instrumental / comitativo&lt;br class='autobr' /&gt;
Los sufijos &#8211;mpi en aimara y &#8211;wan en quechua se usan para indicar cuando el sintagma nominal por una parte tiene un referente animado, compa&#241;&#237;a y tambi&#233;n cuando se refiere al instrumento con el que se realiza una acci&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
(1) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
c.&lt;br class='autobr' /&gt;
(2) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
c.&lt;br class='autobr' /&gt;
5.2.2 Causal&lt;br class='autobr' /&gt;
Baila con Luis.&lt;br class='autobr' /&gt;
Luwisampiwathuqu Luwisampiwathuq u&lt;br class='autobr' /&gt;
Luis compa&#241;&#237;a evid&#8223;l bailar 3 sg&lt;br class='autobr' /&gt;
Luwiswanmitusun&lt;br class='autobr' /&gt;
Luwiswan mi tusu n&lt;br class='autobr' /&gt;
Luis compa&#241;&#237;a evid&#8223;l bailar 3 sg&lt;br class='autobr' /&gt;
Esp&#225;ntalo con la honda.&lt;br class='autobr' /&gt;
Q&#8223;urawampiamulliyma Aimara Q&#8223;urawampiamulli y ma&lt;br class='autobr' /&gt;
Honda instr&#8223;l espantar causativo 2 imp&lt;br class='autobr' /&gt;
Warak&#8223;awanmanchachiy Warak&#8223;awan mancha chi y&lt;br class='autobr' /&gt;
Honda instr&#8223;l espantar causativo 2 imp&lt;br class='autobr' /&gt;
Aimara&lt;br class='autobr' /&gt;
Quechua&lt;br class='autobr' /&gt;
Quechua&lt;br class='autobr' /&gt;
Los nombres se&#241;alados con esta marca son considerados la causa o motivo por el que se realiza algo. El sufijo causal en aimara es &#8211;layku y en quechua &#8211;rayku.&lt;br class='autobr' /&gt;
(3) a. Viene por el dinero.&lt;br class='autobr' /&gt;
5.2.3&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Qullqilaykuwajuti Qullqilaykuwajut i&lt;br class='autobr' /&gt;
Dinero causal evid&#8223;l venir 3 sg&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Qullqiraykumhamun Qullqirayku m hamu n&lt;br class='autobr' /&gt;
Dinero causal evid&#8223;l venir 3 sg&lt;br class='autobr' /&gt;
Doble negaci&#243;n&lt;br class='autobr' /&gt;
Aimara&lt;br class='autobr' /&gt;
Quechua&lt;br class='autobr' /&gt;
Ambas lenguas andinas se valen de una misma marca para la formaci&#243;n de expresiones interrogativas y negativas. As&#237; en aimara se emplea &#8211;ti y en quechua &#8211;chu. Estas marcas se yuxtaponen al elemento negado, que llevar&#225; obligatoriamente antepuesta la marca jani en aimara y mana en quechua:&lt;br class='autobr' /&gt;
(4) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
No tengo dinero.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Janiwaqullqijautjkituti Aimara Janiwaqullqijautj k i tu ti&lt;br class='autobr' /&gt;
neg &#233;nfasis dinero pos ser benf 1p 3 sgneg&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Manamqullqiykapuwanch Quechua Mana m qullqi y kapuwa n ch&lt;br class='autobr' /&gt;
neg &#233;nfasis dinero pos ser benf 1p 3 sgneg&lt;br class='autobr' /&gt;
5.3 Isomorfismo pragm&#225;tico&lt;br class='autobr' /&gt;
Revisemos brevemente con car&#225;cter previo algunos conceptos b&#225;sicos en torno a la pragm&#225;tica. De manera general podemos considerar que la pragm&#225;tica y la gram&#225;tica son complementarias. La gram&#225;tica se refiere al sistema abstracto, formal de una lengua mientras que la pragm&#225;tica se ocupa de los principios de uso de esa lengua. Entonces la pragm&#225;tica puede ser entendida como una disciplina que toma en cuenta los factores extraling&#252;&#237;sticos que intervienen en el uso del lenguaje y que se encuentran m&#225;s all&#225; de un estudio meramente gramatical. Recordemos asimismo que mientras la pragm&#225;tica eval&#250;a los enunciados en funci&#243;n de su adecuaci&#243;n discursiva, la gram&#225;tica lo hace en base a la correcci&#243;n gramatical. Por tanto ser&#225; fundamental considerar la importancia de usar adecuadamente todos los medios que posee el lenguaje para preservar una relaci&#243;n cordial m&#225;s que todo cuando el hablante debe encarar un conflicto entre sus objetivos y los del destinatario. Entonces al hablar de la cortes&#237;a podemos pensar en un conjunto de estrategias conversacionales para evitar o atenuar tales conflictos. En consecuencia la cortes&#237;a resulta ser una estrategia al servicio de las relaciones sociales y con frecuencia se emplea para atenuar el car&#225;cter negativo de algunas afirmaciones. En otras palabras, la cortes&#237;a puede entenderse como un mecanismo que intenta reducir las tensiones emergentes de una interacci&#243;n verbal.&lt;br class='autobr' /&gt;
Lo que debe quedar claramente establecido es que las estrategias de cortes&#237;a son elementos indispensables de la competencia comunicativa y que los hablantes las utilizan de manera sistem&#225;tica. Por consiguiente la relaci&#243;n entre estas estrategias conversacionales y las estructuras ling&#252;&#237;sticas en cada lengua es algo muy particular. Por ello resulta sorprendente que tambi&#233;n podamos hablar de un isomorfismo pragm&#225;tico en conexi&#243;n con el aimara y el quechua. Ambas lenguas debido a su naturaleza de lenguas aglutinantes expresan sus estrategias de cortes&#237;a a trav&#233;s de sufijos. Mencionemos con respecto a esta forma de expresi&#243;n un hecho aparentemente&lt;br class='autobr' /&gt;
( mi)&lt;br class='autobr' /&gt;
anecd&#243;tico. Ambas lenguas no tienen en su repertorio l&#233;xico expresiones similares a las frases castellanas por favor o gracias. Este hecho dar&#237;a a entender que los hablantes de estas lenguas son descorteses. Sin embargo, se trata de que la cortes&#237;a en estas lenguas no se manifiesta en el nivel l&#233;xico pues es la morfolog&#237;a de estas lenguas andinas la encargada de proveer m&#250;ltiples formas sufijales para expresar las estrategias de cortes&#237;a necesarias para las buenas relaciones sociales y son justamente estas formas sufijales que generan nuevas estrategias de cortes&#237;a en el castellano andino.&lt;br class='autobr' /&gt;
Cerr&#243;n Palomino (2008: 26) al referirse al &#8220;extraordinario isomorfismo estructural&#8221; que subyace a las gram&#225;ticas del quechua y del aimara considera esencialmente las estructuras fonol&#243;gicas, morfosint&#225;cticas y sem&#225;nticas de estas lenguas. En el presente trabajo planteamos que dicho isomorfismo tambi&#233;n se extiende al &#225;mbito pragm&#225;tico y por tanto ser&#225; posible plantear tambi&#233;n un influjo convergente de las funciones pragm&#225;ticas de las lenguas andinas sobre el castellano. Este influjo pragm&#225;tico actuar&#225; en forma adicional al influjo de las estructuras ling&#252;&#237;sticas convergentes para consolidar la transferencia de caracter&#237;sticas de las lenguas andinas al castellano andino de Bolivia. Con frecuencia las estrategias conversacionales en las lenguas nativas son expresadas a trav&#233;s de sufijos mientras que en el castellano andino este influjo es manifestado mediante recursos diversos: ya sea formas verbales, part&#237;culas o secuencias pronominales.&lt;br class='autobr' /&gt;
El isomorfismo ling&#252;&#237;stico existente permite postular que en ambas lenguas andinas existen sufijos y estructuras sint&#225;cticas equivalentes que expresan funciones pragm&#225;ticas an&#225;logas. Este hecho nos lleva a reconocer la existencia de un influjo pragm&#225;tico convergente sobre el castellano, es decir existen funciones pragm&#225;ticas an&#225;logas que influyen coincidente o convergentemente sobre el castellano. Por tanto ser&#225; necesario considerar un doble influjo convergente pues al doble influjo de las estructuras ling&#252;&#237;sticas se tendr&#225; que a&#241;adir el doble influjo convergente de las funciones pragm&#225;ticas.&lt;br class='autobr' /&gt;
CAUSACI&#211;N M&#218;LTIPLE&lt;br class='autobr' /&gt;
Este concepto se relaciona con fen&#243;menos de cambio ling&#252;&#237;stico que obedecen a dos o m&#225;s causas. A continuaci&#243;n vamos a ocuparnos con alg&#250;n detalle de dos caracter&#237;sticas de la fisonom&#237;a del castellano de Bolivia que son resultados del fen&#243;meno de causaci&#243;n m&#250;ltiple. Nos referiremos pues al doble posesivo y a la per&#237;frasis saber + infinitivo con sentido de habitualidad.&lt;br class='autobr' /&gt;
6.1 El doble posesivo&lt;br class='autobr' /&gt;
El estudio del doble posesivo es tal vez el rasgo que m&#225;s inter&#233;s ha concitado entre los ling&#252;istas que estudian el castellano andino. En cuanto a la explicaci&#243;n de este fen&#243;meno se dieron dos propuestas. Por un lado est&#225; Pozzi Escot3quien sostiene que se trata de un arca&#237;smo castellano. Es decir, se tratar&#237;a de la retenci&#243;n de un rasgo sint&#225;ctico del castellano medieval y cl&#225;sico cuyas huellas podemos encontrar en el Poema del Cid (per Abbat, 1307):&lt;br class='autobr' /&gt;
(5) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. so sobrino del Campeador&lt;br class='autobr' /&gt;
c. sos ma&#241;as de los infantes&lt;br class='autobr' /&gt;
o en La Celestina:&lt;br class='autobr' /&gt;
(6) a. su madre de Melibea&lt;br class='autobr' /&gt;
b. hasta llegar a su casa de Calisto&lt;br class='autobr' /&gt;
c. es tarde para yr a visitar a mi hermana, su muger de Cremes&lt;br class='autobr' /&gt;
As&#237; como en los ejemplos proporcionados por Keniston4 en conexi&#243;n con el siglo XVI:&lt;br class='autobr' /&gt;
(7) a. &#191;Tan sabia era su madre del se&#241;or? (Lope de Rueda) b. Queremos sigir sus consejos de Cristo (Santa Teresa)&lt;br class='autobr' /&gt;
Por otra parte est&#225; la posici&#243;n sustrat&#237;stica, inicialmente postulada por Lozano5 y luego apoyada por Cerr&#243;n Palomino6, Godenzzi7 y Granda8. Se argumenta que el doble posesivo es producto del contacto del castellano regional con una estructura morfosint&#225;ctica quechua. En funci&#243;n del isomorfismo estructural explicado anteriormente podemos a&#241;adir que el doble posesivo puede tambi&#233;n ser concebido como producto del contacto castellano &#8211; aimara. Ilustremos dicho isomorfismo estructural:&lt;br class='autobr' /&gt;
(8) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
Su casa de mi hermano.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Jilajaxutapa Jila ja&lt;br class='autobr' /&gt;
x uta pa&lt;br class='autobr' /&gt;
casa 3 pos&lt;br class='autobr' /&gt;
Aimara&lt;br class='autobr' /&gt;
Quechua&lt;br class='autobr' /&gt;
Hermano pos&lt;br class='autobr' /&gt;
3 pos&lt;br class='autobr' /&gt;
para casa Wayqi y paq wasi n&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Wayqiypaqwasin Hermano pos para&lt;br class='autobr' /&gt;
Para Granda, la existencia de estructuras hom&#243;logas tanto en el castellano del siglo XVI como en las lenguas quechua y aimara podr&#237;a justificar un caso de causaci&#243;n m&#250;ltiple. Sin embargo, si por causaci&#243;n m&#250;ltiple entendemos la obtenci&#243;n de un mismo producto o resultado generado por dos o m&#225;s causas diferentes, tendremos que reconocer que en el caso del doble posesivo emerge adicionalmente un resultado sint&#225;cticamente distinto que debemos atribuir solo al contacto. Nos referimos al orden sint&#225;ctico &#8222;posesor-pose&#237;do&#8223; que es manifestaci&#243;n exclusiva del influjo adstr&#225;tico. Por tal raz&#243;n podemos plantear que el doble posesivo con dislocaci&#243;n sint&#225;ctica, es decir con la construcci&#243;n invertida (G N) del tipo de Pedro su mujer debe explicarse por interferencia de las lenguas andinas en las zonas de mayor biling&#252;ismo.&lt;br class='autobr' /&gt;
(9) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
De la chica su aguayo Su aguayo de la chica&lt;br class='autobr' /&gt;
(sintaxis andina) (sintaxis castellana)&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Imillaxllijllapa Imilla x llijllapa&lt;br class='autobr' /&gt;
Chica pos aguayo 3 pos&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Sipaspallikllan&lt;br class='autobr' /&gt;
Sipas- -pa lliklla- -n&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Chica pos aguayo 3 pos&lt;br class='autobr' /&gt;
En estos casos hay que reconocer una diferencia diastr&#225;tica importante entre el doble posesivo m&#225;s el orden sint&#225;ctico (posesor-pose&#237;do) propio del quechua o aimara, que es bastante frecuente en la variedad popular de la zona andina de Bolivia, y la expresi&#243;n doble de posesi&#243;n con orden sint&#225;ctico (pose&#237;do-posesor) propio del castellano (su casa de mi mam&#225;) que tiene una presencia m&#225;s extendida en el castellano boliviano, habiendo sido adoptado incluso por castellanohablantes monoling&#252;es en las zonas no andinas. El doble posesivo est&#225; muy extendido ciertamente en la zona andina. A veces incluso se dan casos con cierta distancia sint&#225;ctica:&lt;br class='autobr' /&gt;
(10) a. No fue a la U por su situaci&#243;n econ&#243;mica de la instituci&#243;n. b. Cuando me acuerdo que esta su hija es pues del finado.&lt;br class='autobr' /&gt;
6.2 Saber + infinitivo con sentido de habitualidad&lt;br class='autobr' /&gt;
Una b&#250;squeda del uso de esta per&#237;frasis para referirse a una acci&#243;n acostumbrada en los documentos del siglo XVI nos permite comprobar una total ausencia de saber + infinitivo con el sentido de habitualidad. Por el contrario pudimos constatar el frecuente empleo del verbo soler para estos casos:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;(11) a. b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
q la fundi&#231;ion y arca de tres llauesquesta en potosi se pase a esta &#231;iudad a donde antes solia estar (Doc. 5, Carta, p. 34:44)&lt;br class='autobr' /&gt;
y es El rregalo q destas minas solian tener las qualesaunq en la poseson no heran suyas Los eran en su aprovechamiento (Doc. 13, Carta, 77:44)&lt;br class='autobr' /&gt;
cossa que no solia ser assi (Doc. 15, Carta, p. 94:11)&lt;br class='autobr' /&gt;
a todo Ello esta muy emendado de lo que solia ser v mt lo deue de mandar&lt;br class='autobr' /&gt;
d.&lt;br class='autobr' /&gt;
cometercon el gouierno del cuzco (Doc.5, Carta,p.41:28)&lt;br class='autobr' /&gt;
e. y ellos en lugar destos se an quedado con el trauajo el qualsolian emplear en su proprio bien y augmento y aora en el de los espa&#241;oles con pago de vn&lt;br class='autobr' /&gt;
miserable jornal en lugar del muy rrico q solian tener (Doc.Carta, p.78:32)&lt;br class='autobr' /&gt;
Sin embargo en un interesante art&#237;culo publicado en 1949 (269-283) Mar&#237;a Rosa Lida de Malkiel analiza este uso de saber + infinitivo con sentido de acci&#243;n acostumbrada y nos informa que este empleo de saber se encuentra extendido en las lenguas romances y que tiene antecedentes grecolatinos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por otra parte Cerr&#243;n Palomino sostiene que esta estructura es resultado del influjo quechua, por lo menos en lo que respecta a la variedad cuzque&#241;a:&lt;br class='autobr' /&gt;
(12) Tutas llank&#225;ytayachasqa(Dicen que sab&#237;a trabajar de noche)&lt;br class='autobr' /&gt;
Zamora Vicente (1979:427) registra este uso en otras variedades y precisa que se oye especialmente&lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;en el lenguaje hablado del Plata, donde soler es totalmente caduco&#8221;.&lt;br class='autobr' /&gt;
(13) a. Sab&#237;a trabajar de noche&lt;br class='autobr' /&gt;
b. No me sabe gustar el estudio&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Yo sin control s&#233; estar ah&#237;&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Mi mam&#225; sabe llegar a las seis, siete de la tarde.&lt;br class='autobr' /&gt;
Es interesante a&#241;adir que en la actualidad este uso de sabercon sentido de habitualidad se da incluso con sujetos inanimados:&lt;br class='autobr' /&gt;
(14) a. Ese auto sabe estar parado por d&#237;as enteros. b. La ropa sabe estar colgada toda la noche.&lt;br class='autobr' /&gt;
El uso de esta per&#237;frasis para expresar una acci&#243;n habitual es un rasgo plenamente vigente de la fisonom&#237;a del castellano de Bolivia.&lt;br class='autobr' /&gt;
ANTECEDENTES LINGU&#205;STICOS&lt;br class='autobr' /&gt;
&#193;mbito fon&#233;tico-fonol&#243;gico&lt;br class='autobr' /&gt;
Evoluci&#243;n interna&lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia se han plasmado varios casos de evoluci&#243;n interna con peculiaridades propias a la variaci&#243;n diat&#243;pica del pa&#237;s. En esta oportunidad mencionaremos un par de casos que pueden servir como rasgos diagn&#243;sticos de la fisonom&#237;a del castellano boliviano.Nos referimos al relajamiento o aspiraci&#243;n de la /-s/ implosiva y a la asibilaci&#243;n de la vibrante m&#250;ltiple. Ambos fen&#243;menos se han dado en diferentes regiones del mundo hispanohablante pero con diferentes matices dialectales.&lt;br class='autobr' /&gt;
7.1.1a Relajamiento o aspiraci&#243;n de la /-s/ implosiva.&lt;br class='autobr' /&gt;
El relajamiento o aspiraci&#243;n de la /-s/ implosiva es una caracter&#237;stica del castellano de la zona oriental. En realidad se trata m&#225;s de aspiraci&#243;n que de relajamiento.La zona oriental se diferencia de las zonas andina y sure&#241;a porque el fonema /s/ tiene una realizaci&#243;n m&#225;s relajada [h] en posici&#243;n implosiva con tendencia a eliminarse en posici&#243;n de final de palabra.&lt;br class='autobr' /&gt;
(15) a. m&#225;scara /m&#225;hkara/ hasta /&#225;hta/&lt;br class='autobr' /&gt;
b. m&#225;s /m&#225;&#248;/&lt;br class='autobr' /&gt;
autob&#250;s /awtob&#250;&#248;/ mes&lt;br class='autobr' /&gt;
Esta relajaci&#243;n se manifiesta especialmente cuando el fonema /s/ antecede a una consonante nasal:&lt;br class='autobr' /&gt;
(16) a. b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
mismo /m&#237;hmo/ cuaresma /kwar&#233;hma/ resma /r&#233;hma/ cosmos /k&#243;hmo&#248;/&lt;br class='autobr' /&gt;
abismo /ab&#237;hmo/ esmero /ehm&#233;ro/&lt;br class='autobr' /&gt;
estaba /eht&#225;ba/ oscuro crezco /kr&#233;hko/&lt;br class='autobr' /&gt;
an&#237;s /an&#237;&#248;/&lt;br class='autobr' /&gt;
/ohc&#250;ro/&lt;br class='autobr' /&gt;
espada /ehp&#225;da/ portavoz /portab&#243;&#248;/&lt;br class='autobr' /&gt;
/m&#233;&#248;/ somos&lt;br class='autobr' /&gt;
/s&#243;mo&#248;/&lt;br class='autobr' /&gt;
La /s/ relajada en estos contextos es de naturaleza panstr&#225;tica pues no var&#237;a en los distintos niveles socioculturales.&lt;br class='autobr' /&gt;
7.1.1b La RR asibilada&lt;br class='autobr' /&gt;
La variaci&#243;n alof&#243;nica del fonema vibrante m&#250;ltiple /&#345;/ que se da en Bolivia. Este fonema tiene dos variantes: la vibrante m&#250;ltiple [&#345;] que es caracter&#237;stica de la norma supranacional y una variante fricativa sibilante sonora [z] que se da en regiones distantes como el norte de Argentina y el norte de Espa&#241;a. En el plano diat&#243;pico de Bolivia el empleo predominante de la variante asibilada [z] es&lt;br class='autobr' /&gt;
caracter&#237;stico de la regi&#243;n andina y de la regi&#243;n sur. En cambio en la zona oriental si bien ocurren las dos variantes, parece existir un predominio de la vibrante m&#250;ltiple [&#345;].&lt;br class='autobr' /&gt;
En este sentido el uso de la variante asibilada [z] como norma ling&#252;&#237;stica regional tiene la siguiente distribuci&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
Zona andina&lt;br class='autobr' /&gt;
Zona oriental Zona sure&#241;a&lt;br class='autobr' /&gt;
/p&#233;&#345;o/ /p&#233;zo/ /p&#233;zo/&lt;br class='autobr' /&gt;
/&#345;&#243;ho/ /z&#243;ho/ /z&#243;ho/ /en&#345;&#237;ke/ /enz&#237;ke/ /enz&#237;ke/&lt;br class='autobr' /&gt;
Sin embargo corresponde a&#241;adir que en las zonas andina y sur, desde la perspectiva situacional, la variante vibrante m&#250;ltiple del fonema /&#345;/ puede darse como variedad diaf&#225;sica. En estos casos se puede hablar de una coexistencia de doble valor funcional, en un mismo hablante en distintas situaciones comunicativas. Es decir, existe una variaci&#243;n diaf&#225;sicamente condicionada pues en situaciones espec&#237;ficas como las noticias o la publicidad en radio y televisi&#243;n as&#237; como en otros estilos discursivos formales el hablante procurar&#225; producir una vibrante m&#250;ltiple [&#345;]; sin embargo, en las dem&#225;s situaciones, fuera de estos contextos el mismo hablante retornar&#225; a la variaci&#243;n alof&#243;nica asibilada [z] que est&#225; presente preponderantemente en ambas zonas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Influjo del contacto&lt;br class='autobr' /&gt;
7.1.2a Le&#237;smo&lt;br class='autobr' /&gt;
En la pen&#237;nsula a partir del siglo XV ya se produce la consonantizaci&#243;n de la semiconsonante /j/ y la aparici&#243;n de los primeros indicios de confusi&#243;n con la l&#237;quida palatal /&#955;/. En los siglos XVI y XVII el ye&#237;smo se encuentra en plena difusi&#243;n. Sin embargo en Bolivia el ye&#237;smo no consigue sentar bases aunque en Argentina y Per&#250;, pa&#237;ses vecinos con los que hab&#237;a mucho contacto por cuestiones administrativas y comerciales, la consonante lateral ced&#237;a ante el rehilamiento en Argentina y el ye&#237;smo en Per&#250;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Es completamente plausible pensar que la presencia de este sonido lateral palatal como fonema en las lenguas quechua y aimara haya influido para su mantenimiento en el castellano boliviano. Calvo P&#233;rez (2008: 195) incluso menciona que este fonema ocurre en posici&#243;n implosiva: [ka&#955;&#269;&#225;&#241;a] kallcha&#241;a &#8222;recoger&#8223;. Lipski nos da la raz&#243;n al sostener que la distinci&#243;n final entre /&#955;/ y /y/ se refuerza por la existencia de dichas palatales en quechua y aimara. Esta influencia sinerg&#233;tica se hace mucho m&#225;s notoria en el caso de Bolivia pues ambas lenguas influyen de manera equiparable.&lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia el mantenimiento de la oposici&#243;n fonol&#243;gica /&#955;/ - /y/ implica la clara sonoridad de la palatal /&#955;/. Por tanto esta oposici&#243;n fonol&#243;gica constituye un rasgo pant&#243;pico vigente en todos los nueve departamentos de Bolivia. Es decir que en las tres regiones dialectales se mantiene esta distinci&#243;n fonol&#243;gica en palabras como las siguientes, que constituyen verdaderos pares m&#237;nimos:&lt;br class='autobr' /&gt;
(18) hoya &#8211; olla poyo &#8211; pollo vaya &#8211; valla rayo - rallo maya - malla&lt;br class='autobr' /&gt;
Por tanto el fen&#243;meno del ye&#237;smo no aparece en ninguna de las tres zonas dialectales del pa&#237;s. En consecuencia se puede aseverar que Bolivia todav&#237;a es un pa&#237;s eminentemente lle&#237;sta. Esta caracter&#237;stica nos permite diferenciar el castellano boliviano del de otros pa&#237;ses del mundo hispanohablante. Bolivia en este caso se constituye en una isla lle&#237;sta en el mundo hispanohablante&lt;br class='autobr' /&gt;
(17) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. rojo&lt;br class='autobr' /&gt;
perro&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Enrique/enz&#237;ke/&lt;br class='autobr' /&gt;
/p&#233;zo/ /z&#243;ho/&lt;br class='autobr' /&gt;
en m&#233;rito a la naturaleza pant&#243;pica, panstr&#225;tica y panf&#225;sica9 de este rasgo fonol&#243;gico. En las tres zonas dialectales del pa&#237;s se ha podido comprobar la plena vigencia de este fonema y su contraste sistem&#225;tico con el fonema /y/. Podemos entonces afirmar que en el mundo hisp&#225;nico actual Bolivia resulta ser el &#250;nico pa&#237;s10 donde el fonema lateral palatal se mantiene vigente a plenitud.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#193;mbito morfosint&#225;ctico&lt;br class='autobr' /&gt;
Evoluci&#243;n interna&lt;br class='autobr' /&gt;
7.2.1a Voseo&lt;br class='autobr' /&gt;
Este rasgo morfosint&#225;ctico, si bien est&#225; presente en todo el territorio boliviano, exhibe varias diferencias regionales en su empleo. En el voseo pronominal la forma vos alterna con t&#250; y adem&#225;s tambi&#233;n concurre con las formas completiva y posesiva de t&#250;, es decir vos se emplea tanto con te y&lt;br class='autobr' /&gt;
como con&lt;br class='autobr' /&gt;
(19) a. b. c. d.&lt;br class='autobr' /&gt;
e. f. g.&lt;br class='autobr' /&gt;
En cuanto a la forma&lt;br class='autobr' /&gt;
(20) a. b. c. d.&lt;br class='autobr' /&gt;
tuyo. Las formas osy vuestro no existen como parte del voseo boliviano.&lt;br class='autobr' /&gt;
Te repito que esto es para vos. Vos ten&#237;as que hablar.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;T&#250; cre&#237;as que hablaban de vos? Vos tienes que ayudarme.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Vos pensabas que eran tuyos?&lt;br class='autobr' /&gt;
Me parece que vos te ir&#225;s acostumbrando. &#161;Qu&#233; te crees vos!&lt;br class='autobr' /&gt;
al voseo verbal podemos aseverar que el aspecto pant&#243;pico del voseo alcanza &#250;nicamente imperativa:&lt;br class='autobr' /&gt;
Decime la verdad por favor.&lt;br class='autobr' /&gt;
Mandalo por correo a&#233;reo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Avisanos en cuanto llame.&lt;br class='autobr' /&gt;
Por favor entregale vos sin decir nada.&lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia el voseo verbal refleja una diferencia dialectal interna. En la zona oriental, existe un paradigma verbal similar al que se da en otros pa&#237;ses como Argentina y Paraguay; es decir, tanto en el presente de indicativo as&#237; como el imperativo. En cambio, en las zonas andinas y sure&#241;a el voseo verbal s&#243;lo se da con las formas verbales de imperativo. Sin embargo, en las tres regiones dialectales de Bolivia la forma pronominal vos alterna con t&#250; de la misma manera que con vos, para vos alternan con contigo, para ti.&lt;br class='autobr' /&gt;
Seg&#250;n Keniston(1937: 117-118) en la lengua literaria vos con el verbo en plural era la forma frecuente con los iguales en una conversaci&#243;n formal y tambi&#233;n se utilizaba para dirigirse con respeto a un interlocutor, sea &#233;ste considerado superior o inferior. Esta aseveraci&#243;n queda confirmada en los documentos del siglo XVI de nuestro corpus:&lt;br class='autobr' /&gt;
(21) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b.&lt;br class='autobr' /&gt;
y a los dhosofi&#231;ialesrreales de su magd de la Dha Villa Ynperial de potosi queconstandoles q vos El dhojoan de losa aueis pagado al dicho Pedro Xuarez (Doc. 14, Escritura, p. 90:10)&lt;br class='autobr' /&gt;
y del derecho e acion que a ellos tengo e Vos los rrenuno e trespaso por rrazon deldho&#231;enso para que sea vro y de quien vos quisieredes y ansi lo podais Vender enpenar y enagenar (Doc. 11, Carta, p. 67:26)&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;c.&lt;br class='autobr' /&gt;
beneficio sin que Vos seaisobligado a Poner mas q tan solamente el metal azogue y hierro necessario Para hazer el dho beneficio (Doc. 32, Carta, p. 155:28)&lt;br class='autobr' /&gt;
Las demas cosas Pestrechos y aderentes q fueren menester Para hazer El dho&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;Recordemos de paso que en esa &#233;poca el pronombre t&#250; se usaba en el trato a un inferior en un tono de intimidad y tambi&#233;n en el estilo literario elevado. Actualmente en Bolivia el voseo y el tuteo son rasgos diat&#243;picos que delimitan zonas dialectales. En la zona oriental existe un claro predominio del voseo pronominal. El voseo verbal especialmente en las formas imperativas es muy notorio. En las otras regiones del pa&#237;s vos y t&#250; alternan con cierta predominancia de t&#250; especialmente en el registro formal. En cambio el voseo verbal se limita a las formas de imperativo.&lt;br class='autobr' /&gt;
El voseo en la zona andina tiene dos caracter&#237;sticas. La primera es que el voseo verbal se reduce a la forma imperativa del verbo. La segunda es la alternancia de las formas pronominales t&#250; / vos con la diferencia que el uso de vosest&#225; diaf&#225;sicamente diferenciado pues se lo emplea preferiblemente en contextos menos formales. Esta forma de voseo tiene naturaleza panstr&#225;tica en toda la zona andina; es decir tiene plena vigencia tanto en la variedad culta como en la variedad popular. Veamos algunos ejemplos:&lt;br class='autobr' /&gt;
(22) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Echale una firmita, Juanito&lt;br class='autobr' /&gt;
c. And&#225;melo vos a la tienda.&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Mostr&#225;melos.&lt;br class='autobr' /&gt;
e. Vos, sac&#225; tus cosas y andate&lt;br class='autobr' /&gt;
f. Ah&#237; sentalo, me dice&lt;br class='autobr' /&gt;
g. Salud hermano, servite&lt;br class='autobr' /&gt;
En la zona andina el voseo pronominal ocurre en alternancia con el uso de t&#250; tanto en la variedad culta como en la popular. Sin embargo la variaci&#243;n est&#225; diaf&#225;sicamente condicionada pues el empleo de vos se hace m&#225;s notorio y frecuente sobre todo en registros informales y familiares.&lt;br class='autobr' /&gt;
El voseo en la zona oriental va m&#225;s all&#225; de las formas verbales de imperativo. Podemos aseverar que existe una mayor similitud con el voseo de la regi&#243;n de Buenos Aires. De acuerdo a Roca (2007: 52) el hablante de Santa Cruz vosea probablemente desde el siglo XVII. No hay indicio de que hubo tuteo. En la mayor&#237;a de las regiones el voseo es monoptongado: vos ten&#233;s. El voseo es la forma de trato de confianza y no alterna ni contrasta con el t&#250; que es muy limitado en el habla cruce&#241;a. El voseo alterna con usted para expresar la relaci&#243;n de afecto cercano como entre marido y mujer que se tratan de usted y no de vos. En la zona camba11, dice Roca, se utiliza el usted para el trato cari&#241;oso y tambi&#233;n para situaciones formales. Se utiliza el vos para la confianza y, a veces, con sentido despectivo (en direcci&#243;n de arriba hacia abajo) y generalmente se considera el tu propio de los collas12. Todas las zonas dialectales del habla cruce&#241;a son voseantes sin excepci&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
En cuanto al voseo verbal, a diferencia de las zonas andina y sure&#241;a, que s&#243;lo exhiben voseo en las formas verbales de imperativo, el voseo oriental se extiende a las formas verbales de presente de indicativo y presente de subjuntivo, aunque las formas de subjuntivo son menos frecuentes.&lt;br class='autobr' /&gt;
(23) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Vos no me entend&#233;s pues.&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Lo que vos te pong&#225;s como vestido no importa.&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Lo que hac&#233;s, ten&#233;s que disfrutarlo.&lt;br class='autobr' /&gt;
e. &#191;C&#243;mo te sent&#237;s ahora?&lt;br class='autobr' /&gt;
f. A la hora que vos querr&#225;s, vos decime nom&#225;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
Qu&#233; sab&#233;s vos.&lt;br class='autobr' /&gt;
g. El debate que vos hac&#233;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
h. No creo que teng&#225;s problemas.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Qu&#233; planes ten&#233;s para esta noche? &#191;C&#243;mo te sent&#237;s ahora?&lt;br class='autobr' /&gt;
Vos no lleg&#225;s al centro.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Qu&#233; hac&#233;s ah&#237;?&lt;br class='autobr' /&gt;
Ten&#233;s el derecho de silencio.&lt;br class='autobr' /&gt;
Lo que hac&#233;s, ten&#233;s que disfrutarlo.&lt;br class='autobr' /&gt;
El voseo es muy frecuente en la televisi&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
TV&lt;br class='autobr' /&gt;
ZO, VC m. ZO VC f&lt;br class='autobr' /&gt;
SC VC m&lt;br class='autobr' /&gt;
SC VC f SC VC f SC VC m&lt;br class='autobr' /&gt;
SC VC m SC VC m SC VC m&lt;br class='autobr' /&gt;
(24) a. b. c. d.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Lo ten&#233;s tu video?&lt;br class='autobr' /&gt;
Si pod&#233;s agarrarlo.&lt;br class='autobr' /&gt;
El debate que vos hac&#233;s. Ponelo por favor al Prefecto.&lt;br class='autobr' /&gt;
Vos intent&#225;s escapar.&lt;br class='autobr' /&gt;
Salite que est&#225;n yendo a buscarte. Vas y volv&#233;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
Si la quer&#233;s, defendela. (publicidad)&lt;br class='autobr' /&gt;
El voseo tambi&#233;n se encuentra en la prensa escrita:&lt;br class='autobr' /&gt;
(25) a. Si la quer&#233;s, defendela.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Vos sos el arquero la pr&#243;xima semana.&lt;br class='autobr' /&gt;
(Publicidad)&lt;br class='autobr' /&gt;
(Noticia deportiva) ZO VC m.&lt;br class='autobr' /&gt;
En la zona sure&#241;a el voseo verbal y pronominal es muy fuerte. Generalmente el voseo verbal tiende a simplificar el diptongo de la forma verbal correspondiente al vosotros peninsular: ten&#233;is&gt;ten&#233;s ten&#237;s; record&#225;is&gt;record&#225;s, sois&gt;sos. Los siguientes ejemplos pertenecen a la novela costumbrista de Leyt&#243;n (1987):&lt;br class='autobr' /&gt;
a. &#191;Sos loca vos?&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Eleg&#237; lo que gust&#233;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
c. &#161;No record&#225;s que te recomendamos esos tr&#225;mites!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la variedad popular adem&#225;s existe la tendencia a cambiar la vocal media anterior /e/ a una articulaci&#243;n alta anterior /i/:&lt;br class='autobr' /&gt;
(27) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. &#191;Que hac&#237;s que no desaparec&#237;s de una vez?&lt;br class='autobr' /&gt;
c. &#191;No ten&#237;s plata para comer y ten&#237;s cr&#237;os?&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Con tal que no te tap&#237;s la cara.&lt;br class='autobr' /&gt;
e. &#191;Quer&#237;s m&#225;s?&lt;br class='autobr' /&gt;
f. &#191;No la ten&#237;s vos?&lt;br class='autobr' /&gt;
g. No ten&#237;s derecho a decir nada.&lt;br class='autobr' /&gt;
Algunas veces se conserva el diptongo en la forma verbal:&lt;br class='autobr' /&gt;
(28) a. Y ahura and&#225;is persiguiendo toda clase de hembras. b. &#191;Te port&#225;is bien?&lt;br class='autobr' /&gt;
En la zona sure&#241;a el voseo pronominal muestra una variaci&#243;n diaf&#225;sicamente condicionada entre vos y t&#250; similar a la empleada en la zona andina; es decir el pronombre vos parece estar restringido al registro informal. El voseo verbal se da predominantemente en la forma imperativa. En cambio es menos frecuente el voseo en la forma verbal de presente de indicativo que se da con diptongaci&#243;n del verbo y que parece estar limitado a la variedad popular.&lt;br class='autobr' /&gt;
Influjo del contacto&lt;br class='autobr' /&gt;
7.2.2a Duplicaci&#243;n con pronombre cataf&#243;rico&lt;br class='autobr' /&gt;
En una investigaci&#243;n realizada por Pozzi-Escot (1972:139) en la zona serrana de Per&#250; en todos los niveles socioecon&#243;micos de Ayacucho se oye la duplicaci&#243;n del complemento directo pospuesto con un alto grado de aceptaci&#243;n, especialmente cuando lleva el rasgo [-hum] (Me lo com&#237; todo el racimo. Mi mam&#225; me lo compr&#243; dos truzas). Al respecto, Rivarola (1986: 35) alerta acerca de cierta confusi&#243;n en torno al car&#225;cter regional de algunos fen&#243;menos y sobre su posible situaci&#243;n de interferencia. Se refiere, de esta manera, a la duplicaci&#243;n de complemento directo Me lo com&#237; todo, aqu&#237; est&#225; el criminal que lo mato a Pedro, que se ha mencionado en Pozzi Escot (1975:328) como propio del espa&#241;ol de Ayacucho o inclusive del espa&#241;ol andino.&lt;br class='autobr' /&gt;
Calvo P&#233;rez (2008: 198) menciona esta duplicaci&#243;n como el empleo redundante del pronombre &#225;tono antepuesto o cataf&#243;rico: Yo a veces lo le&#237;a ese peri&#243;dico. Muchas veces esta duplicaci&#243;n se da de manera af&#237;n con la inexistencia de g&#233;nero en Q y A Yo lo he dejado la llama. Mora Bustos (2003: 5) se refiere a la vigencia de este caso para Colombia indicando que el objeto directo se duplica mediante los cl&#237;ticos pronominales lo(s) y la (s) sin tener en cuenta la naturaleza animada e inanimada de la entidad que codifica la frase nominal que ocupa la posici&#243;n gramatical de objeto directo:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(29) a. Me lo vende el pedazo&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Vela aqu&#237; la bala&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Sal&#237; a buscarlo al Pedro&lt;br class='autobr' /&gt;
d. La baj&#233; a la Cristina&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la regi&#243;n andina de Bolivia esta duplicaci&#243;n parece tener una alta frecuencia:&lt;br class='autobr' /&gt;
(30) a. Lo vendi&#243; el auto (ZA, VP, f)&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Lo quiere ganar el partido. (ZA, VP, m) c. &#191;Lo leo el ejemplo? (ZA, VC, m)&lt;br class='autobr' /&gt;
d. No lo vimos a tu hermano.&lt;br class='autobr' /&gt;
Esta caracter&#237;stica est&#225; plenamente vigente en el habla de monoling&#252;es y biling&#252;es de la variedad popular. Su empleo tambi&#233;n se registra en la variedad culta aunque con muy limitada frecuencia.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#193;mbito l&#233;xico sem&#225;ntico&lt;br class='autobr' /&gt;
7.3.1 Evoluci&#243;n interna&lt;br class='autobr' /&gt;
En el &#225;mbito del l&#233;xico creemos conveniente distinguir tres tipos de rasgos que caracterizan el castellano de Bolivia. En este sentido consideraremos bolivianismos, arca&#237;smos e indigenismos. En sentido lato los tres tipos pueden considerarse bolivianismos en la medida en que son vocablos que caracterizan el habla de este pa&#237;s. Sin embargo pensamos que es conveniente hacer una diferenciaci&#243;n para apreciar mejor este componente de la variedad boliviana. Entonces vamos a entender por bolivianismos, en un sentido estricto, dos tipos de palabras. En principio estar&#225;n aqu&#233;llas que pertenecen al l&#233;xico de la lengua castellana pero que en el contexto boliviano han desarrollado un matiz sem&#225;ntico local. Un segundo grupo est&#225; constituido por palabras acu&#241;adas en Bolivia seg&#250;n los moldes estructurales del castellano. En lo que respecta a los arca&#237;smos, se considerar&#225; a aquel caudal l&#233;xico que ha ca&#237;do en desuso en la Pen&#237;nsula Ib&#233;rica pero que sigue vigente en Hispanoam&#233;rica, parte del cual tambi&#233;n es corrientemente empleado en Bolivia. Puede ser que en este caso haya algunos arca&#237;smos que s&#243;lo tengan vigencia en algunas regiones de este pa&#237;s. En tercer lugar tenemos los indigenismos que representan las palabras provenientes de las lenguas amerindias, especialmente del quechua y del aimara. En este trabajo los indigenismos ser&#225;n tratados como resultado del influjo adstr&#225;tico.&lt;br class='autobr' /&gt;
El acad&#233;mico Carlos Coello (1992) ha trabajado durante varios a&#241;os en un proyecto lexicogr&#225;fico patrocinado por la Universidad de Augsburgo, Alemania para elaborar un diccionario de bolivianismos seg&#250;n las normas lexicogr&#225;ficas modernas. El prop&#243;sito del proyecto es presentar las voces bolivianas explicando su uso, su etimolog&#237;a y en lo posible los aspectos referidos a las motivaciones de su creaci&#243;n. Tambi&#233;n se trata de proporcionar informaci&#243;n sobre su uso compartido con otras comunidades ling&#252;&#237;sticas de Am&#233;rica. El estudio de los bolivianismos involucra un inventario y sistematizaci&#243;n de los datos contenidos en miles de acepciones y usos diversos. Este proyecto, que hasta la fecha ha recopilado m&#225;s de 16.000 voces, fundamentalmente intenta recuperar la riqueza que encierra el vocabulario diferencialde la comunidad ling&#252;&#237;stica boliviana con referencia al castellano de Am&#233;rica y el espa&#241;ol peninsular,&lt;br class='autobr' /&gt;
El diccionario de bolivianismos se ocupa de un caudal l&#233;xico muy importante pues recoge aquellas palabras y frases que se generaron en estas tierras siguiendo los moldes morfol&#233;xicos de la lengua. El diccionario de bolivianismos tambi&#233;n recoge miles de t&#233;rminos de diferentes jergas, entre ellas la de los militares, del narcotr&#225;fico, de los estudiantes, de los contrabandistas, de los voceadores, de los lustrabotas, de los jugadores de cartas, dados, sapo, rayuela, etc.&lt;br class='autobr' /&gt;
7.3.2 Influjo del contacto&lt;br class='autobr' /&gt;
7.3.2a Indigenismos&lt;br class='autobr' /&gt;
Una parte importante del diccionario de bolivianismos es la que corresponde a los bolivianismos hist&#243;rico-gen&#233;ticos de voces amerindias. Estos pr&#233;stamos ya han pasado a engrosar el fondo l&#233;xico de este pa&#237;s. En la zona andina naturalmente los pr&#233;stamos provienen fundamentalmente del aimara&lt;br class='autobr' /&gt;
y del quechua; sin embargo tanto en la zona oriental como en la sure&#241;a, donde el influjo es limitado o inexistente en los planos fonol&#243;gico y morfosint&#225;ctico, se nota una buena cantidad pr&#233;stamos l&#233;xicos provenientes de las lenguas originarias de cada regi&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hace 16 a&#241;os publicamos un trabajo realizado sobre el l&#233;xico culto de La Paz (Mendoza; 1996) como parte del proyecto interhisp&#225;nico &#8220;Estudio coordinado de la norma ling&#252;&#237;stica culta de las principales ciudades de Iberoam&#233;rica y de la pen&#237;nsula ib&#233;rica&#8221;, cuya coordinaci&#243;n internacional estaba a cargo de Juan M. Lope Blanch. El trabajo consisti&#243; fundamentalmente en la aplicaci&#243;n de un cuestionario de 4452 entradas l&#233;xicas a doce hablantes de la variedad culta de La Paz. Uno de los primeros resultados arroj&#243; un total de 16.848 vocablos obtenidos como l&#233;xico productivo de alta frecuencia de los cuales 525 son palabras que proceden del quechua o del aimara. Esto significa un 3.11 % sobre el total de vocablos empleados por los doce informantes estudiados. Estos vocablos de origen quechua y aimara son empleados en la zona andina, tanto en la variedad culta como en la variedad popular, naturalmente con mayor frecuencia y en mayor cantidad en esta &#250;ltima variedad.&lt;br class='autobr' /&gt;
Este porcentaje es significativo si consideramos que todos nuestros informantes eran monoling&#252;es castellanohablantes que pueden ser tipificados como pertenecientes a la variedad culta. Por tanto este porcentaje de l&#233;xico activo representa una influencia importante que ha alcanzado a los hablantes de la variedad culta pues no podemos dejar de inferir que estos vocablos ya constituyen l&#233;xico consolidado en la variedad diat&#243;pica del castellano de Bolivia. Es obvio suponer que si este cuestionario fuera aplicado a monoling&#252;es hablantes de la variedad popular y a los hablantes biling&#252;es, en cada caso, el n&#250;mero de vocablos ser&#237;a mucho mayor. Estos datos exhiben una situaci&#243;n muy diferente a lo que se muestra en similares trabajos sobre el habla culta de las ciudades de Lima y M&#233;xico en los que se manejan porcentajes insignificantes de indigenismos o en el caso de Santiago de Chile, La Habana, Madrid, Montevideo o Costa Rica donde no se menciona el uso de l&#233;xico de origen amerindio.&lt;br class='autobr' /&gt;
Los vocablos amerindios encontrados en el l&#233;xico culto de La Paz pueden dividirse en cuatro clases. Por motivos de espacio s&#243;lo indicaremos unos pocos ejemplos de cada caso. Cabe hacer notar que por lo general estos vocablos han sido refonologizados, es decir adaptados a la fonolog&#237;a castellana.&lt;br class='autobr' /&gt;
En primera instancia tenemos vocablos de origen aimara que, por ser La Paz una zona de biling&#252;ismo aimara-castellano, constituyen la mayor&#237;a.&lt;br class='autobr' /&gt;
(31) a. mok&#8223;o (individuo peque&#241;o) lluch&#8223;u (gorro) k&#8223;isa (orejones)&lt;br class='autobr' /&gt;
b. wallaqe (sopa de pescado) p&#8223;ajla, (cabeza sin pelo) charque (carne seca)&lt;br class='autobr' /&gt;
En segundo lugar se dan vocablos de origen quechua:&lt;br class='autobr' /&gt;
(32) ojotas (abarcas) chuchus (senos) k&#8223;ajcha (front&#243;n)&lt;br class='autobr' /&gt;
Como tercer grupo est&#225;n algunos vocablos que provienen del l&#233;xico compartido entre estas dos lenguas amerindias:&lt;br class='autobr' /&gt;
(33) muru (sin cabello) ch&#8223;iji (c&#233;sped) k&#8223;ala (desnudo)&lt;br class='autobr' /&gt;
Finalmente ocurren casos de l&#233;xico compuesto pues se trata de acu&#241;aciones l&#233;xicas h&#237;bridas con un componente amerindio y otro castellano:&lt;br class='autobr' /&gt;
(34) a. caf&#233; ch&#8223;ua (caf&#233; diluido) b. cabello chiri (pelo rizado)&lt;br class='autobr' /&gt;
c. k&#8223;asa ventana (persona sin un diente)&lt;br class='autobr' /&gt;
Estas palabras est&#225;n vigentes como l&#233;xico activo tambi&#233;n en los hablantes de la variedad culta especialmente en la zona occidental de Bolivia; sin embargo su empleo est&#225; restringido a la lengua oral, especialmente al registro informal. Es de suponer que la vigencia de estas palabras es mucho mayor en los hablantes de la variedad popular.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#193;mbito pragm&#225;tico&lt;br class='autobr' /&gt;
7.4.1 Evoluci&#243;n interna&lt;br class='autobr' /&gt;
7.4.1a El diminutivo con valor de cortes&#237;a&lt;br class='autobr' /&gt;
La primera gram&#225;tica de la lengua castellana publicada por Nebrija en 1492 ya admite la importancia del diminutivo reconoci&#233;ndolo como uno de los nueve recursos de derivaci&#243;n nominal. En cuanto al concepto asignado a este sufijo, el gram&#225;tico se&#241;ala:&lt;br class='autobr' /&gt;
Diminutivo nombre es aquel que significa disminuci&#243;n del principal de donde se deriva; como de ombre, ombrezillo que quiere dezir peque&#241;o ombre; de muger, mugercilla, peque&#241;a mujer. En este g&#233;nero de nombres, nuestra lengua sobra a la griega i latina por que haze diminutivos de diminutivos, lo cual raras vezes acontece en aquellas lenguas; como de ombre, ombrezillo, ombrezico, ombrezito; de muger, mugercilla, mugercica, mugercita. (1989:180)&lt;br class='autobr' /&gt;
A partir de Nebrija el rasgo conceptual cuantitativo referente a la magnitud del objeto entendido como &#8220;disminuci&#243;n principal de donde se deriva&#8221; ha sido el m&#225;s difundido en los estudios gramaticales posteriores. En los diminutivos formados sobre la base de diminutivos se confirma el concepto de peque&#241;ez. Este concepto general de peque&#241;ez queda muy enraizado por mucho tiempo. Por estar m&#225;s preocupado en comparar el castellano con el lat&#237;n y el griego, posiblemente Nebrija no logr&#243; percibir otro matiz sem&#225;ntico.&lt;br class='autobr' /&gt;
La gram&#225;tica did&#225;ctica de Giovanni Miranda, escrita en 1566 para una audiencia italiana, es la primera -a nuestro entender- que se refiere al matiz afectivo expresada mediante el diminutivo. Miranda continua la tradici&#243;n al referirse primero a la noci&#243;n de peque&#241;ez con los sufijos &#8211;ico e &#8211; illo y su equivalente italiano. Pero de manera complementaria este gram&#225;tico hace hincapi&#233; en el hecho de que estos sufijos pueden asumir una funci&#243;n valorativa:&lt;br class='autobr' /&gt;
Ma la differenza che &#232; traquestifiniti, in ico, et ito; e traquelli in illo, &#232; che questi in, ico et itosempre si dicono per modo di carezze, e quellialtri in illo si dicono per via di diminuirequella cosa, senzaaltraconsideratione, ned&#8223;amore, ne di carezze, come in queialtri come si vede chiaramente per gliessempi, che habbiamo dato. (1566:76)&lt;br class='autobr' /&gt;
El matiz sem&#225;ntico adicional tiene que ver entonces con una apreciaci&#243;n afectiva como resultado de una posible valoraci&#243;n subjetiva por parte del hablante.&lt;br class='autobr' /&gt;
Sin embargo, tenemos que esperar el Arte Grande de Gonzalo Correas, publicado en 1626, para tener una visi&#243;n m&#225;s ampliada del diminutivo:&lt;br class='autobr' /&gt;
No menos que en Aumentativos es fecunda y abundante la Lengua Castellana en Diminutivos o Disminuidos; antes tiene gran copia y varias formas dellos, y con diferentes modos en el significar.&lt;br class='autobr' /&gt;
Las m&#225;s ordinarias son estas: ito, ico, illo, zillo, ejo, ete, uelo, ino, ajo, arro.&lt;br class='autobr' /&gt;
Los femeninos mudan en a la &#250;ltima vocal del masculino. Los en ito significan con amor y bien querer.&lt;br class='autobr' /&gt;
Los en ico no con tanta afizi&#243;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
Los en uelo con desprecio.&lt;br class='autobr' /&gt;
Los dem&#225;s casi todos con desd&#233;n.&lt;br class='autobr' /&gt;
Con claridad Correas hace alusi&#243;n a matices sem&#225;nticos de afectividad, tanto aspectos positivos como negativos.&lt;br class='autobr' /&gt;
En este somero recuento hist&#243;rico tambi&#233;n corresponde mencionar los Estudios filol&#243;gicos de Mart&#237;nez de Morent&#237;n donde se encuentra el m&#225;s importante estudio del diminutivo publicado hasta entonces. Se nos dice que la modificaci&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;...que los adjetivos, en gran parte, y tambi&#233;n algunos adverbios, la experimentan de igual suerte para expresar ideas accesorias que la analog&#237;a ha querido derivar de las del grandor y peque&#241;ez de los objetos; y que la palabra as&#237; derivada, se conoce por el nombre de aumentativo o diminutivo a medida que la idea accesoria a&#241;adida a la significaci&#243;n primitiva se desprende de la de grandor o peque&#241;ez del objeto&#8221;. (1857:387)&lt;br class='autobr' /&gt;
El estudio se divide en cuatro Cuestiones en las que se explican los tipos de sufijos, las reglas observadas en la formaci&#243;n de aumentativos y diminutivos, las funciones de los aumentativos y diminutivos en el discurso y las restricciones que se dan para la combinaci&#243;n de los sufijos. Con respecto a las funciones Mart&#237;nez de Morent&#237;n nos explica:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#8220;Los diminutivos que terminan en ito, ita, cito, ecito, ecita, adem&#225;s de la idea general de peque&#241;ez que abrazan, pintan de una manera accesoria el cari&#241;o, la ternura, la estimaci&#243;n de la persona que habla hacia el objeto que va expresado por el diminutivo, cualidades que suponemos se atraen por la misma ternura, estimaci&#243;n o afecto que representan&#8221;. (1857:390)&lt;br class='autobr' /&gt;
Como se puede observar, la noci&#243;n de peque&#241;ez pasa a segundo plano pues el diminutivo se convierte en el recurso para expresar ternura, estimaci&#243;n o afecto. Es decir, el diminutivo permite al hablante asumir una posici&#243;n con respecto a la persona, animal u objeto que ha captado su atenci&#243;n emocional ya sea de manera positiva o negativa. Mart&#237;nez de Morent&#237;n incluso llega a sugerir diferencias en el uso de los sufijos de diminutivo:&lt;br class='autobr' /&gt;
No es chocante decir &#161;Pobre animalillo! o &#161;Pobre animalejo! Pero de un perrito que sufre, dir&#225; su ama: &#161;Pobre animalito! (1857:392)&lt;br class='autobr' /&gt;
Apelando a motivaciones sociales, se ve en los diminutivos un recurso para la expresi&#243;n de sentimientos:&lt;br class='autobr' /&gt;
Solo de los sustantivos y adjetivos calificativos se pueden formar los diminutivos; sin embargo, como el oficio de estos no es frecuentemente otro que el de expresar ideas de la deferencia y consideraciones que se guardan en la sociedad, en los coloquios familiares o &#237;ntimos con las personas a quienes se&lt;br class='autobr' /&gt;
dirigen, tambi&#233;n el uso autoriza para formar diminutivos de los adjetivos determinativos y de los adverbios, pero no ilimitadamente con todos, ni con las terminaciones; siendo las m&#225;s usuales las en ito, ico, que son las que expresan sentimientos de afecto, deferencia o amistad. (1857:403)&lt;br class='autobr' /&gt;
De esta manera, comprobamos con Mart&#237;nez Morent&#237;n que el sufijo diminutivo, adem&#225;s de la noci&#243;n de peque&#241;ez, con frecuencia es empleado para expresar afecto, deferencia o amistad. Por esta raz&#243;n, esta sufijaci&#243;n tambi&#233;n puede usarse &#8220;para formar diminutivos&#8221; con otras categor&#237;as gramaticales, entre ellas los adverbios, gerundios y los adjetivos determinativos. Por tanto, casi no sorprende que este gram&#225;tico con un criterio amplio nos hable de &#8220;pluralidad de sentidos, empleos y matices&#8221; del diminutivo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Amado Alonso en un interesante art&#237;culo publicado hace casi 50 a&#241;os nos habla acerca de la primac&#237;a hist&#243;rica entre la noci&#243;n de peque&#241;ez y el valor afectivo:&lt;br class='autobr' /&gt;
La vieja idea de que de la significaci&#243;n empeque&#241;ecedora se ha derivado la afectiva &#8211;ya que los objetos chicos despiertan en nosotros, por veces, sentimientos de protecci&#243;n y ternura o de desconsideraci&#243;n y menosprecio- va siendo rechazada cada vez con m&#225;s seguridad. El diminutivo m&#225;s bien era el signo de un afecto. (1951)&lt;br class='autobr' /&gt;
Alonso sostiene que el diminutivo aparece como una expresi&#243;n de afectividad; es decir, el hablante considera a los objetos de su estima o menosprecio como si fueran peque&#241;os, entonces del signo de afecto se pas&#243; a la concepci&#243;n de peque&#241;ez. No vamos a ingresar en esta discusi&#243;n acerca del sentido primigenio del diminutivo. Lo que interesa en Alonso es la propuesta de considerar el diminutivo como &#8220;signo de un afecto&#8221; de manera prioritaria que hoy d&#237;a podemos interpretar como una primac&#237;a de la pragm&#225;tica frente a la sem&#225;ntica con una n&#237;tida orientaci&#243;n hacia el oyente.&lt;br class='autobr' /&gt;
Este aspecto se nota muy claramente cuando &#233;l se refiere a los vocativos que llevan diminutivos. En este caso, dice Alonso, con el diminutivo queremos captar la voluntad del interlocutor con el fin de obtener un deseo.&lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia el diminutivo de uso predominante es &#8211;ito/a en todas las regiones y variedades. Es rara la aparici&#243;n del sufijo &#8211;illo/a en algunas situaciones pero el uso de &#8211;ico/a es inexistente. En cambio se registra como caracter&#237;stica diat&#243;pica el sufijo &#8211;ingo/a para la zona oriental. Consideremos algunos ejemplos del diminutivo con diversos valores:&lt;br class='autobr' /&gt;
Con valor&lt;br class='autobr' /&gt;
(35) a. b. c. d. e.&lt;br class='autobr' /&gt;
Con valor&lt;br class='autobr' /&gt;
(36) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
afectivo tenemos:&lt;br class='autobr' /&gt;
Les hago la higiene a mis hijitos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Y me dicen, pero hermanito deber&#237;as darles pues mi direcci&#243;n. La mujer y sus chiquititos viven por ah&#237;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Me he puesto su gorrita de la cholita.&lt;br class='autobr' /&gt;
San Roque, el santo de los perritos.&lt;br class='autobr' /&gt;
de familiaridad se ha encontrado:&lt;br class='autobr' /&gt;
El Juan Jorge viene ahora en la tarde un cachito. (ZA,PO; vp,m) En cuesti&#243;n de salud, igualito no tienen. (ZO, CO; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Yo soy pandingo13 de aqu&#237; adentro. (ZO,CO; vp,m)&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Todingo nosotros tenemos ac&#225;. (ZO,CO; vc,m)&lt;br class='autobr' /&gt;
e. ... donde pueden tomar la chichita. (ZS,TA; vc,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
f. Tiene su quesito, su ensaladita, su choclito, su llajwita14. (ZS,TA; vc,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
g. Nos quisimos levantar y nos quedamos sentaditas, toditas. (ZO,TR; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
h. Uno hace sus traguitos o se pone a asar carne. (ZO,TR; vc,m)&lt;br class='autobr' /&gt;
i. Al varoncito directo al primero le voy a meter. (ZA,LP; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;Con valor&lt;br class='autobr' /&gt;
(37) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Ha bajado un poquito la tendencia de flujo tur&#237;stico. (ZA,PO; vc,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Se le acab&#243; esa fiebrecita. (ZO,CO; vp,m)&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Esta con un poquito de miedo. (ZA,LP; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
e. Solamente bajaba cuando lo trataban mal, es muy resentidito. (ZS,VM; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
atenuativo:&lt;br class='autobr' /&gt;
Tal vez haciendo un esfuercito. (ZA,PO; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;Con valor&lt;br class='autobr' /&gt;
(38) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Yo solita nom&#225;s me he ganado para inscribirles. (ZA,LP; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
c. No s&#233; querer ir porque saben pasarme al cuarto, dos di&#237;tas s&#233; estar.&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Estoy sumamente gordita. (ZS,VM; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
e. Esito siempre me gustar&#237;a tener. (ZA,LP; vp,m)&lt;br class='autobr' /&gt;
enf&#225;tico:&lt;br class='autobr' /&gt;
Una vez al a&#241;o se van aqu&#237; cerquita. (ZO,TR; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;Con valor&lt;br class='autobr' /&gt;
(39) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Viv&#237;a en un pueblito cerca del lago. (ZA,LP; vp,m)&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Esa mujercita lo estaba buscando. (ZA,PO; vc, f)&lt;br class='autobr' /&gt;
d. No hay mucho porvenir en esos pueblitos. (ZA,LP; vc,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
e. Do&#241;ita, &#191;a c&#243;mo vendes tus naranjas?&lt;br class='autobr' /&gt;
peyorativo:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Qu&#233; quieres hijito? Le hab&#237;a dicho un suboficial. (ZS,VM; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;Con valor&lt;br class='autobr' /&gt;
(40) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Porque vine chiquitita de Cochabamba. (ZA,PO; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Con quena y tamborcillo15. (ZS,TA; vc,m)&lt;br class='autobr' /&gt;
d. El hombre utiliza el pantal&#243;n, las abarcas, el chalequito. (ZS,TA; vp,f)&lt;br class='autobr' /&gt;
e. Las personas del &#225;rea rural empiezan a quemar sus cositas peque&#241;as.&lt;br class='autobr' /&gt;
En los di&#225;logos radiales aparece el diminutivo con cuatro matices pragm&#225;ticos claramente diferenciados. Ilustremos un par de ejemplos para cada caso. Marcamos con L la participaci&#243;n del locutor y con P al participante que llama a la radio para hacer su pedido.&lt;br class='autobr' /&gt;
Con valor de afectividad:&lt;br class='autobr' /&gt;
(41) a. L: &#191;Carla, tienes saludos?&lt;br class='autobr' /&gt;
P: S&#237;, a mi colegio ... y a todos mis hermanitos que est&#225;n aqu&#237;.&lt;br class='autobr' /&gt;
L: Luisa ten&#237;a su guag&#252;ita, todav&#237;a bebita, &#191;no es cierto? P: Bebecita.&lt;br class='autobr' /&gt;
de familiaridad:&lt;br class='autobr' /&gt;
L: &#191;Tienes alg&#250;n chiste? P: Es un poco tiernito.&lt;br class='autobr' /&gt;
L: Tiernito, eso me gusta.&lt;br class='autobr' /&gt;
L: Do&#241;aCharito, cu&#233;ntenos &#191;c&#243;mo est&#225; Cochabamba? P: Est&#225; muy bonita, muy soleada.&lt;br class='autobr' /&gt;
de atenuaci&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
L: &#191;Por qu&#233; no me contestaste?&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Ah, es que ahorita he alzado el micr&#243;fono.&lt;br class='autobr' /&gt;
L: &#191;C&#243;mo est&#225; la temperatura en Viacha?&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Est&#225; haciendo solcito, tambi&#233;n hay nubes.&lt;br class='autobr' /&gt;
peyorativo:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;L: &#191;Y c&#243;mo ven&#237;an ellos?&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Los pobres soldaditos ven&#237;an as&#237; paraditos.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;Existe una tendencia en los locutores para usar el diminutivo con este valor pragm&#225;tico con la finalidad de lograr un contexto de empat&#237;a que garantice un ambiente familiar al p&#250;blico que llama. Un ejemplo algo exagerado de esta situaci&#243;n puede observarse en el siguiente di&#225;logo, posiblemente con una participante ya conocida en la radio:&lt;br class='autobr' /&gt;
(45) P: Unsaludito para la Magdalenita. L: Gracias.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Para el Cesarito, Josecito ... y para el Miguelito. L: Se dice Joselito.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: &#191;Podr&#237;an hacer una combinacioncita con acuarito? L: Bueno, Marielita, espero que tengas un buen d&#237;a.&lt;br class='autobr' /&gt;
A veces el valor afectivo se encuentra combinado con un matiz de atenuaci&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
(46) L: &#191;Cu&#225;ntos a&#241;os tienes? P: Tengo 16.&lt;br class='autobr' /&gt;
L: Oh, esa vocecita, tan suavita.&lt;br class='autobr' /&gt;
En los di&#225;logos registrados en tres situaciones servicio p&#250;blico son pr&#225;cticamente infaltables los diminutivos. Consideraremos dos ejemplos por cada situaci&#243;n comunicativa. Identificamos con P a la persona que va a requerir informaci&#243;n y con E al empleado o persona que est&#225; a cargo de la atenci&#243;n al p&#250;blico:&lt;br class='autobr' /&gt;
En el banco:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&lt;br class='autobr' /&gt;
(47) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Unapreguntita, se&#241;ora.&lt;br class='autobr' /&gt;
E: S&#237;, d&#237;game.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: &#191;D&#243;nde puedo averiguar acerca de mi chequecito?&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;&#65532;En el hospital: (48) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Me espera un poquito, estoy buscando mi documento.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Disculpe, &#191;d&#243;nde queda la salita de espera? E: V&#225;yase a la oficina al lado del ascensor.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. P: Una pregunta, por favor. E: S&#237;.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;b. P: Se&#241;or, una preguntita. E: &#191;Qu&#233; quieres?&lt;br class='autobr' /&gt;
P: &#191;D&#243;nde debo recoger mi recetita? E: Al fondo tienes que ir.&lt;br class='autobr' /&gt;
En la terminal de buses:&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&#65532;(49) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: &#191;Hay todav&#237;a pasajes para Santa Cruz? E: S&#237;, como no.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: &#191;Me reserva unito?&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;b. P: &#191;A qu&#233; hora salen a Oruro? E: En 10 minutos.&lt;br class='autobr' /&gt;
P: Me pueden esperar un ratito, ya va a llegar mi mam&#225;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Tenemos la impresi&#243;n de que en estas situaciones de servicio, los diminutivos son invariablemente usados por el p&#250;blico que conscientemente busca cuidar la imagen positiva del interlocutor tal vez con la idea general de atenuar el servicio prestado. De manera complementaria el diminutivo, en su uso actual, permite manifestar diversas estrategias mitigadoras que hacen posible aproximarse a un equilibrio interactivo aminorando la distancia social.&lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia el diminutivo con frecuencia es usado con matices de afectividad, familiaridad y atenuaci&#243;n. Las combinaciones de estos matices pragm&#225;ticos son frecuentes. En otros casos, cuando hay direccionalidad de arriba hacia abajo, el diminutivo puede portar carga peyorativa. Este hecho es observado especialmente en el segundo di&#225;logo correspondiente al hospital donde se nota claramente una situaci&#243;n digl&#243;sica a trav&#233;s del uso diferenciado de los pronombres t&#250;/usted y sus correspondientes paradigmas verbales.&lt;br class='autobr' /&gt;
El sentido de peque&#241;ez demostr&#243; ser comparativamente bajo en frecuencia. Nos atrever&#237;amos a sugerir que muchos de los hablantes perciben que estos derivados sufijales solo tienen la funci&#243;n pragm&#225;tica como funci&#243;n primordial. Esto parece explicar la utilizaci&#243;n del adjetivo peque&#241;o junto a un diminutivo: &#8222;una salita peque&#241;a', &#8222;un peque&#241;o recuerdito&#8223;. De esta manera tambi&#233;n entender&#237;amos la aparente contradicci&#243;n de secuencias como: &#8222;una mesita grande&#8223;.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hemos demostrado que las gram&#225;ticas del siglo XVI ya nos hablaban del diminutivo con un valor adicional al sentido de peque&#241;ez. Se refer&#237;an de diferentes maneras al valor afectivo de este derivado sufijal aunque invariablemente con direccionalidad hacia el interlocutor. Por tanto, es&lt;br class='autobr' /&gt;
&#65532;&lt;br class='autobr' /&gt;
v&#225;lido colegir que el diminutivo como indicador pragm&#225;tico de cortes&#237;a ya estaba consolidado en la lengua castellana, por lo menos desde su &#233;poca cl&#225;sica. Entonces cabe destacar que este empleo pragm&#225;tico del diminutivo quedar&#237;a como caracter&#237;stica de la fisonom&#237;a del castellano de Bolivia especialmente por su alt&#237;sima frecuencia.&lt;br class='autobr' /&gt;
El grado de cortes&#237;a puede incrementarse por medio de la repetici&#243;n del diminutivo. De esta manera entendemos el ejemplo de la interacci&#243;n radial: &#8222;Oh, esa vocecita, tan suavita&#8223;. Tambi&#233;n observamos que en estos casos de repetici&#243;n se presenta ineluctablemente una direccionalidad pues la cortes&#237;a est&#225; usualmente orientada hacia el interlocutor. Estos son algunos aspectos que se han podido detectar en el habla de usuarios bolivianos. Indiquemos adicionalmente, como algo digno de menci&#243;n, la actual tendencia de &#8220;hazer diminutivos de diminutivos&#8221;, como dir&#237;a Nebrija, pues en Bolivia, son frecuentes las reduplicaciones de diminutivo: &#8222;ahoritita', &#8222;chiquitita&#8223;, as&#237; como: ahoritinga&#8223;, &#8222;peladingo&#8223; son ocurrencias cotidianas en sus respectivas zonas dialectales donde claramente se percibe la intensificaci&#243;n del efecto pragm&#225;tico.&lt;br class='autobr' /&gt;
Asimismo cabe destacar el hecho de que en Bolivia este diminutivo no s&#243;lo se usa con nombres y adjetivos sino que puede aplicarse a cualquier categor&#237;a gramatical. Los ejemplos siguientes son&lt;br class='autobr' /&gt;
frecuentes en la&lt;br class='autobr' /&gt;
(50) a. b. c. d. e.&lt;br class='autobr' /&gt;
conversaci&#243;n cotidiana:&lt;br class='autobr' /&gt;
Hasta lueguito. Chaucito.&lt;br class='autobr' /&gt;
Esito nom&#225;s ser&#237;a. Biencito estaba. Estito ll&#233;vamelo.&lt;br class='autobr' /&gt;
7.4.2 Influjo del contacto&lt;br class='autobr' /&gt;
7.4.2a La secuencia me lo con valor de cortes&#237;a&lt;br class='autobr' /&gt;
Godenzzi (1996:83) se refiere al uso me y lo como una sustituci&#243;n en el nivel morfosint&#225;ctico en el castellano peruano y le reconoce la funci&#243;n de &#8220;marcas de cortes&#237;a&#8221; en el imperativo que tiende a &#8220;suavizarlo&#8221; y a &#8220;envolverlo&#8221; en un ropaje de respeto y cortes&#237;a. En este sentido la expresi&#243;n dile a Juan resulta muy directa y hasta descort&#233;s; en cambio dimelo a Juan es sentida como m&#225;s respetuosa y cort&#233;s. Para Godenzzi este caso implicar&#237;a un calco sem&#225;ntico del quechua pues el orientador actancial de 3ra persona del espa&#241;ol lo y la 1ra persona objeto &#8211;wase estar&#237;a reflejando en el espa&#241;ol me. Podemos hablar de la misma implicaci&#243;n en el caso de la lengua aimara pues la estructura morfosint&#225;ctica de esta lengua refleja exactamente la misma situaci&#243;n como se puede observar en los siguientes ejemplos en los que se evidencia el isomorfismo estructural aimara- quechua vinculado a funciones pragm&#225;ticas:&lt;br class='autobr' /&gt;
(51) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
El c&#225;ntaro ped&#237;melo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Benefactivo: Q _pu y Aimara&lt;br class='autobr' /&gt;
Quechua&lt;br class='autobr' /&gt;
A _rapi&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Wakullamayirapita Wakullamayirapita y&lt;br class='autobr' /&gt;
C&#225;ntaro pedir ben 1p imp obj&lt;br class='autobr' /&gt;
P&#8223;uy&#241;uta ma&#241;a puway&lt;br class='autobr' /&gt;
P&#8223;uy&#241;uta ma&#241;a puwa y&lt;br class='autobr' /&gt;
C&#225;ntaro ac pedir ben 1p imp&lt;br class='autobr' /&gt;
obj&lt;br class='autobr' /&gt;
(52) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
Tra&#233;melo pan.&lt;br class='autobr' /&gt;
Benefactivo: Q _pu y&lt;br class='autobr' /&gt;
A _rapi&lt;br class='autobr' /&gt;
b. T&#8223;antaapanirapitay T&#8223;antaapa ni rapita y&lt;br class='autobr' /&gt;
Pan traer traslaci&#243;n ben 1p imp obj&lt;br class='autobr' /&gt;
c. T&#8223;antataapampuway&lt;br class='autobr' /&gt;
t&#8223;antataapa m puwa y Pan Ac traer traslaci&#243;n ben 1p imp&lt;br class='autobr' /&gt;
Obj&lt;br class='autobr' /&gt;
Este caso representa un fen&#243;meno pragm&#225;tico, la expresi&#243;n de cortes&#237;a mediante la sustituci&#243;n de le por lo m&#225;s la presencia inmediata del cl&#237;tico me con funci&#243;n de cl&#237;tico participativo que tiene la funci&#243;n de indicar que el hablante est&#225; comprometido y/o interesado en el resultado de la acci&#243;n verbal. En el plano pragm&#225;tico la secuencia pronominal melo est&#225; directamente vinculada a la intenci&#243;n de atenuar actos que son inherentemente descorteses como los imperativos. Es decir el hablante pide a su interlocutor ejecutar una acci&#243;n orientada a otra persona pero en favor del hablante, de esta manera se genera un efecto sem&#225;ntico de cortes&#237;a.&lt;br class='autobr' /&gt;
(53) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Que Dios me los bendiga.&lt;br class='autobr' /&gt;
c. &#191;Me lo da pasito?&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Llev&#225;melo hasta la puerta.&lt;br class='autobr' /&gt;
En este contexto vale la pena citar el uso de esta secuencia pronominal por Tito Yupanqui con valor de cortes&#237;a en su Relaci&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
...e me lo diesse mano para hazervultos&lt;br class='autobr' /&gt;
El valor de cortes&#237;a de la secuencia me lo nos permite detectar una duplicaci&#243;n de este valor cuando concurre con la expresi&#243;n por favor o un favor como podemos observar en los siguientes casos:&lt;br class='autobr' /&gt;
Las llaves ped&#237;melo.&lt;br class='autobr' /&gt;
(54) a. &#191;La luz, me lo puedes prender por favor?&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Por favor, d&#237;melo que venga,&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Un favorcito, &#191;d&#237;gamelo que me llame?&lt;br class='autobr' /&gt;
d. Cerr&#225;melo la puerta por favor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;7.4.2b Las posposiciones nom&#225;s, siempre, pero, pues.&lt;br class='autobr' /&gt;
Las part&#237;culas nom&#225;s, pues, pero, siempre se comportan como verdaderas posposiciones muy diferentes al uso que tienen en el castellano est&#225;ndar. Estas part&#237;culas reflejan el sentido de los respectivos sufijos del quechua y el aimara16 que expresan matices pragm&#225;ticos de &#233;nfasis, ruego, incitaci&#243;n, insistencia o atenuaci&#243;n entre otros vinculados a las estrategias de cortes&#237;a:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;(55) a. Ven nom&#225;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. No me entiendes pues.&lt;br class='autobr' /&gt;
c. D&#225;melo pero.&lt;br class='autobr' /&gt;
d. As&#237; siempre es.&lt;br class='autobr' /&gt;
Con frecuencia las part&#237;culas nom&#225;s, pues, pero concurren formando secuencias ordenadas: (56) D&#225;selo nom&#225;s pues pero.&lt;br class='autobr' /&gt;
La part&#237;cula siempre a su vez puede combinarse separadamente con las otras tres y tiende a ocupar la segunda posici&#243;n en la secuencia:&lt;br class='autobr' /&gt;
(57) a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Estaba ah&#237; ps siempre.&lt;br class='autobr' /&gt;
H&#225;zmelo nom&#225;s siempre. c. As&#237; es pero siempre&lt;br class='autobr' /&gt;
Estas part&#237;culas no parecen constituir un rasgo transitorio pues est&#225;n plenamente vigentes en monoling&#252;es y biling&#252;es de la variedad popular y tambi&#233;n con bastante frecuencia en el registro informal de monoling&#252;es de la variedad culta. Veamos a continuaci&#243;n algunos aspectos pertinentes a cada part&#237;cula.&lt;br class='autobr' /&gt;
Nom&#225;s&lt;br class='autobr' /&gt;
Toscano (1964: 121) califica de &#8220;uso interesante&#8221; el empleo de nom&#225;s: &#191;qu&#233; nom&#225;s hiciste?, &#191;a qui&#233;n nom&#225;s viste?, &#191;d&#243;nde nom&#225;s estuviste? siempre antes de una respuesta &#8220;que se espera ser&#225; enumerativa&#8221;. Desde el plano pragm&#225;tico podemos un claro sentido enf&#225;tico.&lt;br class='autobr' /&gt;
(58) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
c.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ven nom&#225;s&lt;br class='autobr' /&gt;
Jutakimay Juta kimay Venir afecimp&lt;br class='autobr' /&gt;
Jamullay&lt;br class='autobr' /&gt;
Jamulla y&lt;br class='autobr' /&gt;
venir afectivo imp&lt;br class='autobr' /&gt;
nom&#225;s 2p&lt;br class='autobr' /&gt;
En la zona andina esta forma adverbial usada como part&#237;cula puede expresar varios significados:&lt;br class='autobr' /&gt;
(59)&lt;br class='autobr' /&gt;
a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
(60)&lt;br class='autobr' /&gt;
a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
(61)&lt;br class='autobr' /&gt;
a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ruego:&lt;br class='autobr' /&gt;
Cur&#225;melo nom&#225;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
Vamos nom&#225;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
H&#225;zmelo nom&#225;s, aunque sea lo &#250;ltimo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Aceptaci&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
Habla bien nom&#225;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
Esta comida est&#225; bien nom&#225;s. Lo trataron bvien nom&#225;s.&lt;br class='autobr' /&gt;
Delimitaci&#243;n (solamente):&lt;br class='autobr' /&gt;
Yo de visita nom&#225;s estaba.&lt;br class='autobr' /&gt;
Yo, chofer nom&#225;s soy.&lt;br class='autobr' /&gt;
Que para eso nom&#225;s tanta plata guardan.&lt;br class='autobr' /&gt;
(62)&lt;br class='autobr' /&gt;
a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
(63)&lt;br class='autobr' /&gt;
a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
Incitaci&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
Claro mi teniente, pase nom&#225;s mi teniente P&#237;dale nom&#225;s, tiene derecho.&lt;br class='autobr' /&gt;
H&#225;galo nom&#225;s, todav&#237;a tiene tiempo.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#201;nfasis&lt;br class='autobr' /&gt;
&#191;Qu&#233; nom&#225;s le has dicho? &#191;D&#243;nde nom&#225;s han estado? &#191;Cu&#225;nto nom&#225;s me va a cobrar?&lt;br class='autobr' /&gt;
En Bolivia las part&#237;culas nom&#225;s y siempre pueden ser usadas como alternativas sem&#225;nticas para expresar el valor pragm&#225;tico de &#233;nfasis:&lt;br class='autobr' /&gt;
(64) a. &#191;Qu&#233; nom&#225;s te ha dicho? b. &#191;Qu&#233; siempre te ha dicho?&lt;br class='autobr' /&gt;
Pues&lt;br class='autobr' /&gt;
La part&#237;cula pues como posposici&#243;n con frecuencia es usada para expresar los significados de &#233;nfasis e insistencia que con frecuencia son expresadas por las lenguas andinas a trav&#233;s de los sufijos correspondientes.&lt;br class='autobr' /&gt;
(65) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
c.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ven pues&lt;br class='autobr' /&gt;
Jutamay&lt;br class='autobr' /&gt;
Juta ma y&lt;br class='autobr' /&gt;
Venir imp insistencia&lt;br class='autobr' /&gt;
2p&lt;br class='autobr' /&gt;
Jamuy&#225;&lt;br class='autobr' /&gt;
Jamu y &#225;(ri) Venir imp insistencia&lt;br class='autobr' /&gt;
2p pues&lt;br class='autobr' /&gt;
La conjunci&#243;n causal pues cuando es usada como posposici&#243;n, por lo general en la zona andina de&lt;br class='autobr' /&gt;
Bolivia, es reducida por elisi&#243;n voc&#225;lica a un segmento africado ps: (66) D&#225;selo nom&#225;s ps pero.&lt;br class='autobr' /&gt;
Esta part&#237;cula asume tambi&#233;n diferentes significados:&lt;br class='autobr' /&gt;
(67)&lt;br class='autobr' /&gt;
a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. c. d.&lt;br class='autobr' /&gt;
(68)&lt;br class='autobr' /&gt;
a.&lt;br class='autobr' /&gt;
b.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#201;nfasis:&lt;br class='autobr' /&gt;
Tampocopss&lt;br class='autobr' /&gt;
Soy pues paisano tuyo.&lt;br class='autobr' /&gt;
Yo no sepss nada mi teniente S&#237; pues ya era una barbaridad&lt;br class='autobr' /&gt;
Insistencia: D&#233;melo pues. Andate pues.&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Y ahora qu&#233; esperas pues...ya vamos... d. Ya pues che no seas aguafiestas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Pero&lt;br class='autobr' /&gt;
En la zona andina la conjunci&#243;n adversativa pero colocada al final de la frase adquiere otra funci&#243;n pues se usa para indicar &#233;nfasis:&lt;br class='autobr' /&gt;
(69) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
c.&lt;br class='autobr' /&gt;
D&#225;melo pero.&lt;br class='autobr' /&gt;
Churakitaya&lt;br class='autobr' /&gt;
Chura kita ya Dar ben 1p enf&lt;br class='autobr' /&gt;
Obj pero Qupuway&#225;&lt;br class='autobr' /&gt;
(70) a. b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
Ven&#237; solito pero.&lt;br class='autobr' /&gt;
Rico el almuerzo, poquito pero. Dejala pero pues.&lt;br class='autobr' /&gt;
qupuwa y dar ben 1p&lt;br class='autobr' /&gt;
&#225;(ri)&lt;br class='autobr' /&gt;
imp enf&#225;tico&lt;br class='autobr' /&gt;
obj 2p&lt;br class='autobr' /&gt;
El significado de &#233;nfasis es muy frecuente con esta posposici&#243;n:&lt;br class='autobr' /&gt;
pero&lt;br class='autobr' /&gt;
A veces se la emplea antepuesta a una palabra con funci&#243;n adverbial manteniendo el mismo valor enf&#225;tico:&lt;br class='autobr' /&gt;
(71) a. Como para pobre, pero bien pobre.&lt;br class='autobr' /&gt;
b. Pucha c&#243;mo me he farreado, pero farreaaado.&lt;br class='autobr' /&gt;
Siempre&lt;br class='autobr' /&gt;
El adverbio siempre se emplea con frecuencia en la zona andina para indicar &#233;nfasis. Muchas veces su valor es equivalente al significado de realmente:&lt;br class='autobr' /&gt;
(72) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
c.&lt;br class='autobr' /&gt;
(73) a. b.&lt;br class='autobr' /&gt;
As&#237; siempre es.&lt;br class='autobr' /&gt;
Jupa ukhamapiniwa Jupa ukhamapiniwa 3p As&#237; enfor&#8223;l&lt;br class='autobr' /&gt;
siempre&lt;br class='autobr' /&gt;
Payqa ajina puni payqa ajina puni 3p or&#8223;l as&#237; enf&lt;br class='autobr' /&gt;
adv siempre Voy a hacer siempre&lt;br class='autobr' /&gt;
Lurapiniwa&lt;br class='autobr' /&gt;
Lura piniwa Hacer enfor&#8223;l&lt;br class='autobr' /&gt;
c. Ruwasaxpuni Ruwasaxpuni&lt;br class='autobr' /&gt;
Hacer 1p futenf Siempre&lt;br class='autobr' /&gt;
La posposici&#243;n siempre por lo general tiene valor enf&#225;tico:&lt;br class='autobr' /&gt;
(74) a. b. c. d.&lt;br class='autobr' /&gt;
&#201;l quiere siempre que seas su mujer.&lt;br class='autobr' /&gt;
Nada siempre.&lt;br class='autobr' /&gt;
Bien abusivos son siempre ustedes.&lt;br class='autobr' /&gt;
Algunas de las gentes que han venido siempre de la puna.&lt;br class='autobr' /&gt;
La part&#237;cula siempre a su vez puede combinarse separadamente con las otras tres y tiende a ocupar la segunda posici&#243;n en la secuencia:&lt;br class='autobr' /&gt;
(75) a. b. c.&lt;br class='autobr' /&gt;
H&#225;zmelo nom&#225;s siempre. Estaba ah&#237; ps siempre. As&#237; es pero siempre&lt;br class='autobr' /&gt;
Estas part&#237;culas est&#225;n plenamente vigentes en monoling&#252;es y biling&#252;es de la variedad popular y tambi&#233;n con bastante frecuencia en el registro informal de monoling&#252;es de la variedad culta.&lt;br class='autobr' /&gt;
CONCLUSIONES&lt;br class='autobr' /&gt;
Estamos convencidos de que el conocimiento pleno de su diversidad fortalecer&#225; la unidad de la lengua castellana. El criterio polic&#233;ntrico, al que alud&#237;amos a un comienzo, se ver&#225; fortalecido con m&#225;s estudios sobre las realidades ling&#252;&#237;sticas de los pa&#237;ses que conforman el orbe panhisp&#225;nico. La tarea por supuesto no es nada sencilla dada la complejidad ling&#252;&#237;stica existente en cada pa&#237;s. En el caso de Bolivia dicha complejidad se hace m&#225;s patente debido al persistente influjo de dos lenguas nativas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Hemos repasado algunos aspectos de la evoluci&#243;n de determinados cambios ling&#252;&#237;sticos de nuestra lengua y los resultados particulares que se dieron en Bolivia. En tal sentido se ha explicado el problema del relajamiento o aspiraci&#243;n de la /-s/ implosiva y de la asibilaci&#243;n de la vibrante m&#250;ltiple en el &#225;mbito fonol&#243;gico. Asimismo se ha descrito el uso del voseo en Bolivia, los bolivianismos y el empleo del diminutivo con valor de cortes&#237;a. En todos estos casos se trata de demostrar que estos rasgos pueden ser considerados como caracter&#237;sticas potenciales de una fisonom&#237;a del castellano boliviano. Por lo expuesto nos animar&#237;amos a se&#241;alar que un rasgo sobresaliente de la fisonom&#237;a del castellano de Bolivia es la frecuencia del uso de diminutivo especialmente con sentido pragm&#225;tico.&lt;br class='autobr' /&gt;
En lo que concierne a la situaci&#243;n de contacto existente en Bolivia se debe tomar en cuenta dos aspectos. Por un lado, el influjo convergente en los planos ling&#252;&#237;stico y pragm&#225;tico de dos lenguas con elevado isomorfismo estructural: el aimara y el quechua, que se encuentran en situaci&#243;n de contacto intensivo con el castellano. Por otro lado, es menester asimismo considerar los aspectos hist&#243;rico-pol&#237;ticos y demogr&#225;ficos de Bolivia. La zona andina u occidental ha sido la regi&#243;n del poder pol&#237;tico, econ&#243;mico y cultural desde la colonia. Esta situaci&#243;n no ha cambiado con el&lt;br class='autobr' /&gt;
nacimiento de la Rep&#250;blica y parece haberse acentuado los &#250;ltimos a&#241;os con el advenimiento del Estado plurinacional.&lt;br class='autobr' /&gt;
La existencia de los factores arriba explicitados explica la particular situaci&#243;n de contacto en Bolivia. La situaci&#243;n de los otros cinco pa&#237;ses del &#225;rea andina, donde existe el castellano andino es totalmente diferente en relaci&#243;n con estos factores. En el caso de Bolivia estos factores han contribuido para que el contacto sea mucho m&#225;s intenso y amplio que en los otros pa&#237;ses. En consecuencia muchos rasgos del castellano andino boliviano se han ido extendi&#233;ndose por regiones bolivianas donde hist&#243;ricamente no hay huellas de presencia de las lenguas andinas. La mayor&#237;a de las caracter&#237;sticas resultado del influjo adstr&#225;tico son formas de habla que forman parte de la competencia ling&#252;&#237;stica pasiva de los hablantes de la variedad culta. Es decir el hecho de que no las usemos no descarta la posibilidad de que las reconozcamos y que, sin problema alguno, podamos comprender su significado y que tambi&#233;n podamos interactuar en funci&#243;n de ellos sin mayor dificultad en los procesos comunicativos.&lt;br class='autobr' /&gt;
Todo lo anterior puede explicar por qu&#233; en Bolivia existe un mayor n&#250;mero de rasgos andinos y al mismo tiempo por qu&#233; en este pa&#237;s la extensi&#243;n del castellano andino es m&#225;s grande que la se tiene en otros pa&#237;ses. Asimismo nuestro estudio se&#241;ala que muchos de los rasgos del castellano andino son usados como parte de la variedad popular del castellano boliviano sin que exista una actitud de estigmatizaci&#243;n a pesar de que hay conciencia de que los rasgos del castellano andino son divergentes. Esta actitud nos ayudar&#237;a a comprender el hecho de que varios de estos rasgos: la secuencia melo, el doble posesivo, el pluscuamperfecto espurio, las posposiciones, entre otros, han sido adoptados por hablantes de la variedad culta y hablantes de zonas dialectales donde hist&#243;ricamente se constata la inexistencia de las lenguas andinas.&lt;br class='autobr' /&gt;
Con este trabajo estamos interesados en transitar por un camino de investigaci&#243;n cient&#237;fica que apunte a enriquecer el criterio polic&#233;ntrico y que al mismo tiempo pueda provocar otras contribuciones que nos permitan conocer cada vez mejor nuestro patrimonio ling&#252;&#237;stico y cultural. La evoluci&#243;n interna y el influjo del contacto han actuado, en el caso de Bolivia, tanto en forma independiente como tambi&#233;n en forma convergente. Todo lo expuesto nos lleva a la conclusi&#243;n de que faltan m&#225;s estudios para determinar otras caracter&#237;sticas inherentes a la lengua o provenientes del contacto que completen la fisonom&#237;a del castellano de Bolivia&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Centro Cultural de Espa&#241;a 12 de noviembre de 2012&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&#65532;&#65532;&#65532;&#65532;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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